Los días 22, 23 y 24 de septiembre esá expuesta la imagen de la Santísima Virgen del Dulce Nombre en devoto besamanos, para recibir el amor imperecedero de sus fieles y devotos. Una ocasión única e irrepetible para encontrarse cara a cara con la bellísima imagen, como ha hecho nuestro compañero Benito Álvarez, inmortalizando el instante y almacenarlo en el arcón de la memoria colectiva de Sevilla.
La imagen de la Virgen del Dulce Nombre es una talla de candelero realizada por Antonio Castillo Lastrucci en 1924, autor también de la imagen de San Juan Evangelista que le acompaña cada Martes Santo y en su camarín formando así un conjunto muy característico y reconocible. Con su realización, el autor abrió las puertas de una nueva iconografía de la Virgen María, creando la Dolorosa castiza, de rasgos juveniles y estableciendo un canon repetido por otros imagineros después.
La talla fue intervenida por el propio autor en 1927 y, posteriormente, en otras seis ocasiones. La más reciente en 2015-16 por parte de la restauradora Carmen Bahima que, con el apoyo de Alberto Pérez Rojas, y con rigor científico, procedió a la consolidación de la estructura interna, reparación de los ensamblajes y daños superficiales, así como a la eliminación de repintes y suciedad que deformaban su fisonomía para devolverle el aspecto original.














































