Galería | El Palacio de la Merced exhibe 21 obras restauradas que reivindican el patrimonio cofrade cordobés

El Palacio de la Merced acoge desde hoy y hasta el próximo 27 de febrero la exposición ‘El legado de la fe. Restauración del patrimonio cofrade provincial’, una muestra que reúne 21 obras restauradas al amparo de la línea de subvenciones al patrimonio cofrade impulsada por la Diputación de Córdoba. La iniciativa, presentada en la jornada del 12 de febrero de 2026, permite contemplar piezas intervenidas gracias a esta política pública de conservación.

Durante la inauguración, el presidente de la institución provincial, Salvador Fuentes, puso el acento en la dimensión histórica y cultural de las hermandades, recordando que “no podemos olvidar que las cofradías, a lo largo de los siglos, han sido un pilar fundamental en las transmisión de las tradiciones, valores artísticos y, sobre todo, religiosos”.

Más de sesenta intervenciones en la primera convocatoria

Las obras expuestas proceden de distintos municipios cordobeses y forman parte de las más de sesenta intervenciones realizadas en la primera convocatoria, la de 2024. La muestra adopta un enfoque didáctico y se articula en cuatro grandes secciones: imaginería, talla y dorados, orfebrería y arte textil.

Aunque no se incluyen imágenes titulares debido a la complejidad de su traslado, sí se exhiben enseres de enorme valor artístico, histórico y devocional, representativos de la riqueza patrimonial de la provincia.

Fuentes manifestó su orgullo por el ingente patrimonio acumulado por estas corporaciones tan arraigadas en los municipios cordobeses y afirmó que “el patrimonio cofrade de la provincia de Córdoba constituye uno de los pilares fundamentales de nuestra identidad cultural, artistica y religiosa”. Insistió igualmente en que las cofradías han sido, a lo largo del tiempo, un elemento esencial en la transmisión de tradiciones y valores.

Conservación, memoria y proyección de futuro

El presidente provincial subrayó que la conservación de imágenes, pasos, bordados, piezas de orfebrería y otros elementos no solo preserva la memoria colectiva, sino que facilita el acceso de las generaciones futuras a un legado de gran riqueza cultural. En este sentido, definió ‘El legado de la fe’ como una identidad compartida que se abre ante los ojos del visitante, evocadora de recuerdos de infancia, memoria familiar y raíces comunes.

Cada pieza expuesta, señaló, representa a un pueblo, a una hermandad y a generaciones enteras que han cuidado ese legado, de modo que el conjunto simboliza a toda la provincia cohesionada en su sentimiento cofrade.

Asimismo, destacó que el programa de actuaciones ha supuesto un respaldo al mantenimiento de oficios artesanales que atesoran conocimiento y buen hacer, como el desarrollado por conservadores, imagineros, orfebres, tallistas y bordadores, ejemplos de talento, vocación y excelencia.

Una política estable y estratégica

La Diputación, consciente de la relevancia de este patrimonio, ha establecido una convocatoria de subvenciones que financia el 80 por ciento del presupuesto total del proyecto presentado, con un límite máximo de 20.000 euros, destinándose el grueso de las ayudas a actuaciones en la provincia.

Los datos reflejan un crecimiento notable del alcance de esta línea: en la convocatoria de 2024 se apoyó a 69 hermandades, mientras que en 2025 se alcanzó a 112 entidades, superándose los 1,2 millones de euros en este último año y duplicando el alcance en apenas doce meses. Según evidenció Fuentes, la línea tendrá continuidad en 2026, consolidándose como una política estable y estratégica para la provincia.

Obras incluidas en la exposición

En la sección de imaginería figuran la Santa Ana del convento de Santa Ana de Montilla y la Santa Marina de Aguas Santas, patrona de Fernán Núñez, ambas restauradas en Montilla por Miguel Ángel Sánchez, así como un Niño Jesús de la parroquia de la Asunción de Luque, restaurado por Ana Infante de la Torre.

En el apartado de talla y dorado se exhibe el frontal del respiradero del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de El Carpio, restaurado por Rafael Barón bajo la supervisión de Jesús Zurita; el trono de la patrona de Posadas, la Virgen de la Salud, restaurado por Ana Camas; el candelabro arbóreo de la Archicofradía de Jesús Nazareno de Cabra; y un frontal de altar del siglo XVII perteneciente a la Hermandad del Calvario de Montalbán. Cierran esta sección la peana del Cristo de Gracia y la peana de la Soledad de La Rambla, esta última restaurada en Lucena por José Daniel Henares.

La zona de orfebrería incluye la custodia de la parroquia de San Pedro de Nueva Carteya, realizada por los talleres Angulo bajo la supervisión de Ana Infante de la Torre; la corona de la Reina de los Ángeles, restaurada por Jesús de Julián; dos faroles del Nazareno de Palma del Río, fechados en el siglo XVII y restaurados por talleres Angulo bajo la supervisión de Ana Infante de la Torre; y la cruz del Nazareno de Bujalance, también del siglo XVII, restaurada por Emilio León bajo la supervisión de Rosa Cabello.

Por último, en el ámbito del patrimonio textil pueden contemplarse la túnica antigua del Nazareno de Pozoblanco, restaurada en el IAPH; el Simpecado antiguo de la Hermandad del Rocío de Córdoba; la túnica del Nazareno de Villafranca, interesante pieza del siglo XVIII restaurada por el cordobés Juan Pablo Morales; los mantos de la Virgen de los Dolores de Pozoblanco y de la Virgen de la Esperanza de la Hermandad del Prendimiento de Baena, este último restaurado por Bordados Eloy en Aguilar de la Frontera; así como la saya de las Amapolas del convento de Capuchinos y el terno de la Compañía restaurado por Antonio Villar.