El Rosario Magno de Jaén configuró una jornada de destellos y contrastes que dejaron momentos capturados en la retina de la memoria, irrepetibles y de profunda devoción de la provincia de Jaén hacia sus titulares.
La jornada comenzó al alba con la salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno, «El Abuelo» de Jaén, y durante más de quince horas se alargó con una interminable procesión y un rosario de devociones y sentimientos en forma de música y colorido que culminaron con un espectáculo visual y pirotécnico en el corazón de la religiosidad jiennense, la Santa Iglesia Catedral.
A continuación, una serie de instantáneas de la jornada marcan para siempre el espectáculo visual y religioso de un acontecimiento para la memoria colectiva del pueblo cofrade jiennense.
























