Varias policromías, importante oscurecimiento, pérdida de algunas falanges… El estado del Cristo crucificado del convento de Capuchinos era lamentable. Después de unos meses, la intervención efectuada por Fernando Aguado lo ha devuelto a la vida, pudiéndose contemplar durante este fin de semana en la antigua capilla de la Orden Tercera del convento. Después, regresará al templo, donde quedará expuesto en el altar mayor durante la cuaresma y la Semana Santa.


































