Galería | “Gubia y Pincel”: la Semana Santa sevillana desde la mirada costumbrista en el Círculo Mercantil

El Círculo Mercantil de Sevilla acoge hasta el próximo viernes 20 de marzo la exposición “Gubia y Pincel. Detalles costumbristas de la Fe”, una propuesta pictórica a cargo de los artistas Miguel Ángel Pérez y Rafael Romero, encargados de clausurar el ciclo Círculo de Pasión 2026. Ambos autores repiten como finalistas del ciclo tras haber cerrado la XVIII edición en años anteriores, consolidando su relación con esta muestra que combina devoción, tradición y costumbrismo sevillano.

Una mirada a la religiosidad popular

La exposición ofrece una interpretación de la fe popular sevillana, mostrando la devoción a través de distintos enfoques pictóricos. Los autores plasman desde retratos de imágenes veneradas hasta escenas que reflejan el costumbrismo local, capturando la esencia de los actos y ceremonias que forman parte de la vida cofrade y cultural de la ciudad. La selección de obras permite apreciar la riqueza de las tradiciones y su pervivencia en la sociedad sevillana contemporánea.

Tradición y costumbre en cada obra

Además de la Semana Santa, las obras incluyen representaciones tangenciales de ritos y costumbres populares, como el toreo, las peregrinaciones al Rocío, o composiciones de bodegones tradicionales, que permiten establecer un diálogo entre la religiosidad y la vida cotidiana de Sevilla. Cada cuadro refleja la capacidad de los artistas para combinar técnica, sensibilidad y observación detallada, haciendo de la exposición un recorrido que va más allá de lo estrictamente religioso.

Documentación gráfica del evento

El acontecimiento contó con la cobertura de nuestro compañero Benito Álvarez, quien dejó testimonio gráfico de la exposición, capturando tanto el ambiente de la muestra como la expresividad de las obras y la interacción del público con ellas.

“Gubia y Pincel” se presenta así como un broche de oro para el ciclo Círculo de Pasión 2026, ofreciendo al visitante un recorrido por la fe y las costumbres sevillanas a través de la mirada precisa y emotiva de Miguel Ángel Pérez y Rafael Romero, donde la pintura se convierte en vehículo de memoria, devoción y tradición cultural.