Galería | Sevilla Fecit 2026 reunirá 51 obras de arte sacro en el Ayuntamiento con una amplia representación de los talleres y artistas del sector

La ciudad de Sevilla volverá a situar el trabajo de sus artesanos y artistas sacros en el centro de su programación cultural con la celebración de Sevilla Fecit 2026, la exposición anual organizada en torno a las creaciones de los profesionales vinculados a la Asociación Gremial Sevillana de Arte Sacro. La muestra podrá visitarse del 3 al 25 de noviembre de 2026 en el Ayuntamiento de Sevilla, situado en la Plaza Nueva, y ofrecerá al público una selección de 51 obras que abarca distintas disciplinas, desde la orfebrería y el bordado hasta la imaginería, la talla en madera, la pintura, la restauración, la carpintería, la pasamanería, la cerería y el diseño artístico.

Con entrada gratuita, la exposición vuelve a convertir la sede consistorial en un espacio de encuentro para quienes desean conocer de cerca el patrimonio artístico y cultural generado por los talleres sevillanos y por otros creadores vinculados al arte sacro andaluz. Las piezas expuestas han sido realizadas para hermandades, instituciones religiosas, colecciones particulares y entidades de diferentes localidades, lo que permite apreciar tanto la continuidad de los oficios tradicionales como la diversidad de encargos y lenguajes estéticos que caracterizan a este ámbito artístico.

El lema conceptual de la muestra encuentra su expresión en el propio nombre de «Fecit», palabra latina que significa «hizo» y que, desde el Renacimiento, ha servido a los artistas para dejar constancia de la autoría de sus obras. Esa fórmula, tradicionalmente asociada a la firma de los creadores, da sentido a una exposición que reivindica la personalidad de quienes trabajan en sus talleres y la complejidad de unos procedimientos artesanales que convierten la materia en objetos de culto, piezas patrimoniales y creaciones de notable valor artístico.

Fechas, horario y acceso a Sevilla Fecit 2026

La exposición permanecerá abierta entre el martes 3 y el miércoles 25 de noviembre de 2026, en el Ayuntamiento de Sevilla, ubicado en Plaza Nueva, s/n, 41001 Sevilla. El acceso será gratuito durante todo el periodo de apertura.

El horario establecido será de lunes a viernes, de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 20:00 horas, mientras que los sábados podrá visitarse de 10:00 a 13:30 horas. La programación divulgativa de Sevilla Fecit 2026 y la información de las obras incluidas en esta edición están disponibles en la página de la propia muestra.

Bajo la idea de «El conocimiento y la tradición hechos arte», Sevilla Fecit reivindica la excelencia de un sector que lleva siglos contribuyendo a enriquecer el patrimonio de la ciudad y de Andalucía. La exposición no se limita a reunir objetos de carácter religioso, sino que permite observar los conocimientos técnicos, la investigación artística, la destreza manual y la capacidad de innovación que intervienen en su elaboración.

Los talleres participantes desarrollan su trabajo a partir de una relación constante entre tradición y evolución técnica. Cada obra incorpora la visión de su autor y responde, al mismo tiempo, a las necesidades y a las aspiraciones de las hermandades, instituciones o particulares que la encargan. De este modo, la muestra presenta el arte sacro como una manifestación que trasciende la utilidad material de las piezas y se integra en la religiosidad popular, la memoria colectiva y la identidad cultural de las comunidades que las reciben.

Las 51 obras: un recorrido por la creación y la conservación del arte sacro

La selección de esta edición reúne trabajos de distintas épocas y especialidades. Conviven piezas ejecutadas en 2026 con obras anteriores, proyectos de diseño, intervenciones de conservación y restauración, imágenes devocionales, elementos de pasos procesionales y enseres destinados al culto. La variedad permite aproximarse a la amplitud de los oficios que sostienen el arte sacro y a la colaboración entre artistas, artesanos, restauradores y hermandades.

Entre las obras destacan creaciones destinadas a corporaciones de Sevilla y de otras localidades andaluzas, junto con piezas vinculadas a instituciones de otros territorios. La muestra incluye, además, trabajos relacionados con la Virgen del Pilar de Zaragoza, la Romería del Rocío, el Año Jubilar de 2025 y distintos proyectos de patrimonio cofrade que muestran la extensión geográfica y la diversidad temática de estos oficios.

1. Aureola de plata para la Hermandad de Santa Marta

La orfebrería está representada por una aureola realizada por Jesús Domínguez Machuca en 2025 para la Hermandad de Santa Marta de Sevilla. La pieza se ha ejecutado mediante las técnicas de abultado y cincelado, con plata trabajada a doble cara, cabujones de zafiro azul y un chapado en oro de 24 quilates.

Su configuración combina el tratamiento artesanal del metal con la incorporación de piedras preciosas y el acabado dorado, dando lugar a un elemento de carácter devocional concebido para el patrimonio de la corporación sevillana.

2. Bambalina frontal de los Muchachos de Consolación de Utrera

El taller Orfebrería Hermanos Fernández presenta una bambalina frontal realizada en 2022 para la Hermandad de los Muchachos de Consolación de Utrera, en la provincia de Sevilla. La obra pertenece al ámbito de la orfebrería y está ejecutada mediante procedimientos tradicionales de trabajo del metal, con terminaciones en baños de plata de primera ley y oro.

El frente de la bambalina está elaborado en metal cincelado e incorpora incrustaciones de piedras de jaspe rojo. La composición se completa con cartelas centrales policromadas, que introducen color en una estructura en la que el relieve del metal y la combinación de acabados definen el resultado ornamental.

3. Bambalina lateral del paso de palio de Nuestra Señora de la Piedad, de Córdoba

Entre las obras de bordado en oro figura la bambalina lateral del paso de palio de Nuestra Señora de la Piedad, titular de la Hermandad del Prendimiento de Córdoba. La pieza ha sido realizada en 2026 por Jesús Rosado, mediante bordado en oro fino sobre terciopelo de seda azul de Prusia.

El trabajo combina las técnicas de cartulina, setillo, ladrillo, media onda y puntita, junto con diferentes tipologías de hilaturas. El enriquecimiento ornamental incorpora lentejuelas, canutillos, huevecillos y pedrería, recursos que permiten articular una superficie de gran complejidad técnica y riqueza visual.

El diseño responde a un lenguaje decorativo de inspiración francesa, desarrollado desde la época de Luis XIV y refinado durante el reinado de Luis XVI, en las postrimerías del siglo XVIII. Sobresale la utilización de motivos a candelieri, distribuidos a lo largo de los distintos paños y acompañados por una ornamentación de ascendencia renacentista.

El repertorio se completa con conchas de distintas formas y volúmenes, arabescos y guirnaldas florales enlazadas con hojas de acanto. Estos elementos recorren la parte inferior de la bambalina y se articulan con espacios abiertos de terciopelo y malla sobre el fleco, de manera que la ornamentación alterna zonas de mayor densidad con superficies que aportan ligereza al conjunto.

4. Boceto del paño de la Verónica, de José Carlos González

La pintura se incorpora a la exposición con el boceto del paño de la Verónica, realizado por José Carlos González en 2026 mediante grafito y pastel sobre papel. La obra pertenece al propio artista, José Carlos González Muñoz.

El dibujo forma parte de los bocetos trabajados en pastel que el autor está realizando durante el presente año con vistas a una futura exposición. La composición propone una idealización del paño de la Verónica, motivo vinculado a la representación artística de la Pasión de Cristo.

5. Candelabro arbóreo de esquina, de Antonio Jesús Morillo

La talla en madera está presente con un candelabro arbóreo de esquina realizado en 2026 por Antonio Jesús Morillo, propiedad del propio artista, Antonio Jesús Morillo López. La obra está destinada a la asociación cultural Amor y Bondad, de Sevilla Este.

La pieza se ha elaborado mediante la talla manual de madera de cedro real de Brasil. Su concepción arbórea introduce un tratamiento ornamental de la madera que pone de relieve la destreza del trabajo escultórico aplicado a los elementos que forman parte del patrimonio procesional.

6. Cartel del Rocío 2026, de Dani Franca

La muestra incorpora el Cartel Rocío 2026, obra de Dani Franca, realizada durante ese año mediante técnica mixta. En su ejecución se han combinado óleo, collage, papel tintado, lápiz y otros recursos pictóricos.

La propiedad corresponde a la Hermandad Matriz de Almonte, en Huelva. La pieza vincula el lenguaje artístico contemporáneo con la difusión de la Romería del Rocío, una de las grandes manifestaciones de la religiosidad popular andaluza.

7. Centurión a caballo, de Fernando Murciano

La imaginería está representada por Centurión a caballo, obra realizada en 2026 por Fernando Murciano para la Hermandad de la Misión de Jerez de la Frontera, en Cádiz.

Las imágenes están realizadas a tamaño natural en madera de cedro y policromadas al óleo pulimentado. La propuesta escultórica aborda una representación vinculada a la Pasión de Cristo, en la que el tratamiento de la madera y la policromía contribuyen a definir el carácter de las figuras.

8. Cíngulo de oro con borlas para una imagen de Cristo

El taller Casa Rodríguez presenta un cíngulo de oro con borlas, ejecutado en 2025 para la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Alhaurín el Grande, en Málaga.

La pieza de pasamanería se compone de un cordón trenzado de oro entrefino de 12 milímetros de grosor, con un torcido de acabado mate y brillante. Está rematada por cuatro borlas confeccionadas con malla manual y raseadas o forradas con hilo de oro liso a 22 cabos, junto con elementos decorativos de hilos brescados y torzales.

El fleco de las borlas está realizado con canutillo de oro a juego y se intercala con colgantes de piezas de madera de distintos tamaños geométricos. El cordón incorpora, además, un ajustador o pasador de pasamanería con forma de espiga. El conjunto reúne técnicas tradicionales de pasamanería y una selección de materiales que permiten coordinar los distintos elementos del enser.

9. Cíngulo de salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Utrera

Sergio Guzmán firma el cíngulo de salida de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Utrera, realizado en 2026 para la hermandad de la imagen. La obra se encuadra en la especialidad de pasamanería y está elaborada íntegramente con hilos de oro.

Su confección incorpora técnicas de raseado y ornamentación, además del moldeado de asas con macramé y malla de nudos. El cíngulo se compone de un cordón de tipo calabrote, acompañado de dos borlas o jarras, bellotas y pasadores de espiga, elementos que completan el diseño destinado a la salida procesional del Nazareno utrerano.

10. Corona de salida de la Virgen de la Paz, de San Fernando

La corona de salida de la Virgen de la Paz, perteneciente a la Hermandad del Perdón de San Fernando, en Cádiz, ha sido realizada en 2026 por Orfebrería Bernet.

La pieza está elaborada en plata de ley mediante las técnicas de repujado y cincelado a mano. El trabajo artesanal del metal constituye el procedimiento principal de una obra destinada al ajuar procesional de la imagen mariana.

11. Cristo crucificado de la Hermandad de los Dolores del Cerro del Águila

La exposición incluye un Cristo crucificado realizado por Juan Manuel Miñarro en 1984 para la Hermandad de los Dolores del Cerro del Águila, de Sevilla.

La obra fue modelada en arcilla, ahuecada y cocida, y posteriormente policromada al óleo con acabado al pulimento. La imagen representa a Cristo crucificado con tres clavos, en un instante inmediatamente posterior a la muerte y poco antes de recibir la Lanzada.

12. Cristo Resucitado, de Rafael Martín Hernández

Entre las propuestas de imaginería contemporánea figura un Cristo Resucitado tallado en 2026 por Rafael Martín Hernández, propiedad de una colección particular. La imagen está realizada en madera y policromada al óleo, y plantea una interpretación teológica y artística centrada en la unidad, la plenitud y la reconciliación de la creación en Dios.

La concepción de la obra se aproxima a la mereología, disciplina que estudia la relación entre las partes y el todo. Desde esta perspectiva, cada elemento de la imagen —la anatomía, la expresión, el movimiento, el gesto y la policromía— adquiere su significado pleno en relación con el conjunto. La representación no se construye como una suma de detalles aislados, sino como una unidad formal y espiritual.

La figura sugiere un movimiento de avance, como si Cristo caminara al encuentro del espectador. No se presenta como una imagen estática del triunfo, sino como una presencia que se aproxima y establece una relación directa con quien la contempla. Ese movimiento continúa en la disposición de los brazos: la mano derecha se eleva y, mediante el dedo índice, dirige la mirada hacia el cielo, señalando la trascendencia y el Principio y la Unidad en los que todo encuentra su fundamento.

La mano izquierda, abierta hacia el espectador y hacia la creación, expresa acogida, ofrecimiento e invitación. Entre ambos gestos se establece un doble movimiento simbólico: la mano derecha señala el origen y fundamento de cuanto existe, mientras que la izquierda se abre hacia lo creado y lo convoca a la comunión con Él. La propuesta remite a la expresión latina In ipso omnia constant, «en Él todo permanece unido», recogida en Colosenses 1,17.

El rostro participa de esa misma idea. La mirada serena, la leve inclinación de la cabeza y la sutil sonrisa de los labios rehúyen cualquier expresión enfática del triunfo. La Resurrección se manifiesta como un gozo contenido y profundo, semejante a la serenidad de quien ha alcanzado la plenitud. La expresividad no depende de un rasgo aislado, sino de la relación armónica entre todos los elementos del rostro, que hacen visible una interioridad reconciliada.

La policromía naturalista se construye mediante capas sutiles y transparentes. En lugar de ocultar el modelado bajo una superficie opaca, permite que este permanezca perceptible a través de la piel. Las veladuras y los matices cálidos y fríos recorren la anatomía sin disimular la forma, sino acompañándola y revelándola. El procedimiento confiere profundidad a la encarnadura y produce una particular sensación de materia viva.

Esta transparencia adquiere, además, una dimensión simbólica: la materia no queda negada por la Resurrección, sino transformada y transfigurada. Forma y color dejan de comportarse como realidades superpuestas y pasan a participar de una misma unidad. Las inscripciones dispuestas sobre la peana prolongan mediante la palabra el significado de los gestos y ofrecen claves para orientar la contemplación de la obra.

El Resucitado propone así la Resurrección como restauración de la unidad entre cuerpo y espíritu, humanidad y divinidad, individuo y creación. Cristo señala el fundamento, extiende la mano hacia lo creado y avanza a su encuentro, estableciendo un itinerario desde la diversidad hacia la comunión. La serena sonrisa anticipa la plenitud de ese encuentro, expresada por san Pablo en la fórmula Ut sit Deus omnia in omnibus, «para que Dios sea todo en todos», recogida en 1 Corintios 15,28.

13. Crucificado de oratorio, restaurado por Ana Cordero Martín

La restauración tiene su espacio con el Crucificado de oratorio intervenido en 2026 por Ana Cordero Martín, cuya autoría original es anónima y cuya ejecución se sitúa en el siglo XIX. La pieza pertenece a una colección particular y está realizada en madera policromada.

Su particularidad más destacada reside en las dimensiones de la cruz, considerablemente mayores de lo habitual. El conjunto cuenta, además, con componentes metálicos de plata, una característica que singulariza esta obra de devoción privada.

14. Proyecto de orfebrería para el paso de palio de Madre de Dios de la Palma

Javier Sánchez de los Reyes presenta el desarrollo del proyecto de orfebrería para el paso de palio de Madre de Dios de la Palma, de la Hermandad del Cristo de Burgos de Sevilla. Realizado en 2026, el trabajo comprende el diseño de la peana, el peanín y el moldurón.

La propuesta se ha plasmado mediante grafito y tinta sobre papel y pertenece a la propia hermandad. Se trata del desarrollo de un proyecto concebido para servir de base a la posterior ejecución de las piezas por parte de un taller de orfebrería, mostrando así la fase de diseño que precede a la materialización de los enseres.

15. Dorado del frontal del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Las Cabezas de San Juan

El dorado procesional está representado por el trabajo de Abel Velarde, realizado en 2026 para la Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Las Cabezas de San Juan, en Sevilla.

La intervención comprende el frontal del paso procesional y se ha ejecutado con oro fino de ley de 23 ¾ quilates, mediante la técnica tradicional del dorado al agua y el posterior bruñido. El procedimiento respeta los criterios artesanales propios de este oficio y realza la riqueza ornamental de la pieza, aportando luminosidad, profundidad y nobleza a sus elementos decorativos.

El trabajo contribuye también a la conservación y puesta en valor del patrimonio artístico y devocional de la hermandad, al recuperar el protagonismo visual de la superficie dorada y su relación con el conjunto del paso.

16. Relieve de El Descendimiento para el paso de la urna del Santo Entierro de Sevilla

Emilio López Olmedo firma la obra titulada El Descendimiento, realizada en 1999 para la Hermandad del Santo Entierro de Sevilla. La pieza, incluida en las especialidades de aplicación de dorados e imaginería, está tallada en madera, dorada, estofada y policromada.

Se trata de un relieve concebido para una de las cartelas que ornamentan la canastilla del paso de la urna del Santo Entierro. Su composición representa el momento en que el cuerpo de Cristo es descendido de la cruz, incorporando una escena narrativa de la Pasión al programa ornamental del conjunto procesional.

17. Vidriera artística Expiración, de Antonio Salgado

La exposición incorpora una vidriera artística titulada Expiración, realizada en 2026 por Antonio Salgado y cuya propiedad corresponde a María Hernández.

La obra se ha ejecutado con una técnica pictórica del siglo XVII, utilizando grisallas y materiales vitrificables aplicados a mano con pincel. El proceso incluye el emplomado y el enmasillado, procedimientos propios de la elaboración tradicional de vidrieras artísticas.

18. Restauración del farol de caoba de la Hermandad de los Negritos

El carpintero Juan Carlos Lora presenta la restauración de un farol de caoba de la Hermandad de los Negritos de Sevilla, cuya autoría original corresponde a Salvador Domínguez Gordillo y cuya ejecución se fecha en 1925.

La intervención, realizada en 2026, ha consistido en el barnizado a muñequilla con goma laca. El trabajo se centra en la recuperación del acabado de una pieza histórica del patrimonio de la corporación, preservando su vinculación con el conjunto de enseres de la hermandad.

19. Frontal del paso de la Hermandad de los Estudiantes de Villa del Río

La talla en madera incluye un frontal para el paso de la Hermandad de los Estudiantes de Villa del Río, en Córdoba, obra de Juan Manuel Pérez Bernal que permanece en proceso de ejecución.

El proyecto sigue un estilo barroco y se articula mediante hojas de acanto, volutas, tulipanes y querubines. La composición ornamental responde a un repertorio característico de la talla procesional, con motivos vegetales y figuras que enriquecen la superficie del frontal.

20. Frontal del paso de la Hermandad de San José Obrero de Sevilla

Fernando Aguado es el autor del frontal completo del paso de la Hermandad de San José Obrero de Sevilla, realizado en 2026. La obra se encuadra en las disciplinas de imaginería y talla en madera.

Para su ejecución se han utilizado madera de cedro, tilo y terracota. El conjunto está concebido como el frontal completo del paso de la corporación sevillana y pone de manifiesto la colaboración entre distintos materiales dentro de una misma propuesta escultórica.

21. Frontal y candelabros de la Hermandad de la Soledad de Coria del Río

La orfebrería está representada también por el conjunto de frontal y candelabros realizado en 2007 por Orfebrería Andaluza para la Hermandad de la Soledad de Coria del Río, en Sevilla.

La pieza está elaborada mediante orfebrería repujada y cincelada a mano en plata de ley. El paso procesional al que pertenece responde a un estilo barroco y presenta un diseño propio de los Hermanos de los Ríos. Su estructura incluye respiraderos, canastillas, peana y candelabros de guardabrisas.

22. Guion del Jubileo 2025 de la Hermandad del Cachorro

Uno de los trabajos de bordado más destacados es el Guion del Jubileo 2025, realizado por el taller Bordados Santa Clara, en Sevilla, para la Hermandad del Cachorro. La obra se ejecutó en 2025 con motivo del Año Jubilar y fue concebida para acompañar a la corporación en un momento significativo de su historia reciente.

El taller de José Luis Sánchez Expósito ha realizado la pieza sobre terciopelo granate, con un bordado en oro de marcado carácter barroco. El diseño corresponde a Javier Sánchez de los Reyes, quien tomó como referencia los bordados del paso de palio de la Virgen del Patrocinio, estableciendo así un diálogo con el patrimonio propio de la hermandad.

Una orla de roleos y hojarasca de inspiración barroca enmarca la composición. Las zonas bordadas se alternan con fondos de malla, que aportan ligereza al conjunto y equilibran la riqueza ornamental del oro sobre el terciopelo.

En el centro aparece la inscripción latina «PEREGRINANTES IN SPEM», que significa «Peregrinos de esperanza» y constituye el lema del Jubileo 2025 convocado por el papa Francisco. La frase está flanqueada por motivos florales y se sitúa bajo un medallón con el logotipo oficial del Jubileo. En la parte superior, el conjunto queda rematado por el escudo pontificio.

La obra se ha ejecutado íntegramente mediante la técnica del bordado en oro al realce, uno de los procedimientos más laboriosos y característicos de la tradición cofrade sevillana. La técnica consiste en elevar el dibujo sobre el tejido y trabajar después el hilo de oro para obtener volumen, profundidad y un juego de luces que subraya los elementos ornamentales.

En su elaboración se han combinado oro, hojilla, sedas de colores y cartulina. La hojilla aporta destellos y matices metálicos; las sedas se reservan para los detalles que requieren policromía, como el logotipo jubilar y el escudo pontificio; y la cartulina permite configurar los rellenos y definir el relieve propio del bordado al realce.

El resultado es una pieza que enlaza la tradición artesanal sevillana con el mensaje de esperanza del Año Jubilar, concebida para acompañar a la Hermandad del Cachorro y expresar mediante el diseño, los materiales y la iconografía el significado de aquella celebración.

23. Jesús de las Tres Caídas, restaurado por Esther Soler Oliver

La exposición presenta la restauración de Jesús de las Tres Caídas, una escultura anónima del siglo XIX intervenida en 2026 por Esther Soler Oliver. La obra, realizada en madera policromada, pertenece a una colección particular y fue concebida para un oratorio privado.

La imagen responde al estilo barroco sevillano y conserva una característica singular: mantiene todavía su túnica original. Este elemento incrementa el interés de la pieza desde el punto de vista patrimonial, al preservar una parte de su configuración histórica.

24. Jesús Nazareno, de Enrique Calero

Enrique Calero presenta una imagen de Jesús Nazareno realizada en 2026 y perteneciente a una colección particular. La talla está ejecutada en madera de cedro real, completamente anatomizada y policromada al óleo.

La obra se incorpora al apartado de imaginería y muestra el tratamiento escultórico de la anatomía, junto con el acabado cromático aplicado a la madera para configurar la representación de Cristo con la cruz.

25. Macarena, de Rafael Laureano

La pintura titulada Macarena, realizada por Rafael Laureano en 2025, forma parte de la exposición como obra de una colección particular. Sus dimensiones son de 140 × 30 centímetros y está ejecutada mediante grafito, acrílico y tinta sobre papel montado en tabla con bastidor.

La composición aborda la representación de la advocación mariana sevillana mediante una combinación de técnicas que reúne el dibujo y los recursos pictóricos, dentro de un formato alargado y estrecho.

26. Manto de cultos de Nuestra Señora del Águila

El taller Bordados Grande de León presenta el manto de cultos de Nuestra Señora del Águila, realizado en 2026 para la Hermandad de Santa María del Águila de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla.

La pieza está confeccionada mediante bordado en oro fino al realce. La ficha de la obra identifica el trabajo como un manto de cultos, destinado al patrimonio de la corporación alcalareña.

27. Manto de Nuestra Señora de la Esperanza de Cumbres Mayores

Francisco Carrera Iglesias firma el manto de Nuestra Señora de la Esperanza de Cumbres Mayores, en Huelva, realizado en 2001 mediante bordado en oro fino al realce.

El manto de salida procesional está dispuesto sobre tisú verde. En su zona central se prevé el Ave María, rematado por una corona real y acompañado por el ancla, símbolo representativo de la Esperanza. El diseño incluye una orla perimetral de roleos y hojas que se entremezcla con espacios calados de malla bordada.

Desde el centro hacia la espalda, en la zona lisa, se distribuyen de forma dispersa ramilletes de hojas de parra. La terminación incorpora un festón a modo de encaje, formando ondas y alternando en su zona central la malla con motivos vegetales. El resultado se enriquece mediante distintas técnicas tradicionales de la escuela sevillana del bordado, entre ellas puntos específicos, cartulinas, hojillas, lentejuelas y giraspe.

28. Manto de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza

La exposición amplía su alcance más allá de Andalucía con el manto de Nuestra Señora del Pilar, realizado en 2026 por Orobordado – Dolores Fernández para la Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza.

La obra fue concebida con motivo del 150 aniversario de Fundación Ibercaja, entidad que ha querido ofrendar un manto a la Virgen. El diseño toma como referencia el resplandor de su coronación, realizado por la Casa Ansorena en 1905, considerado una de las piezas de joyería más relevantes del país. El manto se plantea, por tanto, como una pieza de gran riqueza material y simbólica, en la que los bordados se relacionan con la joyería y con la historia del santuario.

Desde el punto de vista estructural, el diseño se divide en tres partes, cada una con una carga simbólica vinculada a un territorio aragonés. Huesca aparece evocada mediante elementos de plata que simbolizan las cumbres; Zaragoza, a través de conjuntos de ramilletes y flores característicos de Aragón, anagramas insertos y una fuente central alusiva a la Virgen; y Teruel, mediante referencias al mudéjar, una de las expresiones arquitectónicas más características de la provincia.

La franja central está separada por una guirnalda de perlas que divide las dos partes a modo de río Ebro. Al mismo tiempo, distintas piezas inspiradas en las joyas del joyero de la Virgen establecen una conexión entre las secciones, evocando la idea de tender puentes. En la zona inferior penden 33 perlas barrocas, en alusión a las 33 comarcas que conforman Aragón.

La elección de materiales responde a la voluntad de obtener las mejores calidades posibles para la ofrenda. El conjunto se ha realizado en su mayor parte con hojilla montada sobre malla de algodón y cartones ejecutados en liso. De manera puntual, se incorporan escamados de lentejuelas y distintos usos de canutillo, con calibres y brillos diversos.

El soporte textil busca imitar una apariencia marmórea que recuerde el revestimiento del camarín de la Virgen. El objetivo es que, una vez colocado el manto, los bordados parezcan suspendidos sobre el pilar. Para conseguir ese efecto se ha escogido un terciopelo de seda tornasol de primera calidad.

Otro de los elementos distintivos es la greca inferior, realizada sobre malla de bolillos manual. Su estructura calada permite que algunas partes queden suspendidas sobre el soporte textil. El conjunto incorpora, además, piedras de cristal de distintas tonalidades engarzadas en oro y dispuestas de forma asimétrica, en recuerdo de los modelos de la Casa Ansorena.

La decoración se completa con flores Edelweiss o flores de las nieves, características de los Pirineos, y con el logotipo de Ibercaja, incorporado discretamente en la zona superior mediante plata. La combinación de materiales, referencias geográficas y alusiones patrimoniales convierte el manto en una obra de gran densidad simbólica y ornamental.

29. Nicodemo, de Moima Restauración

La imaginería contemporánea incluye un busto de Nicodemo, realizado en 2026 por Moima Restauración y perteneciente a una colección particular. La obra está modelada en barro y cocida, con un acabado mediante pátina que conserva y realza el color original del material.

La escultura representa a un hombre maduro, de rostro sereno y mirada profunda. La barba larga y el cabello acentúan su carácter solemne y reflexivo, mientras que el tratamiento de los rasgos faciales y las texturas evidencia una búsqueda de realismo y expresividad.

El conjunto transmite una sensación de recogimiento y espiritualidad, e invita a contemplar la dimensión humana y religiosa de Nicodemo, personaje vinculado a los relatos evangélicos de la Pasión de Cristo.

30. Niño Jesús del siglo XVIII, restaurado por Martín Zamora Restauración

Martín Zamora Restauración presenta la intervención realizada en 2026 sobre un Niño Jesús de autoría anónima, datado en el siglo XVIII y perteneciente a la colección privada de José Luis Quesada Mejías, en Málaga.

Los trabajos han comprendido la fijación, la limpieza química, la reintegración cromática y el barnizado. La actuación se ha centrado en la conservación de una escultura de carácter devocional, recuperando sus condiciones materiales y cromáticas.

31. Niño Jesús Pasionista, de Carlos Peñuela

La restauración del Niño Jesús Pasionista, realizada en 2026 por Carlos Peñuela, se incorpora a la muestra como una intervención sobre una obra de autoría desconocida, fechada en el siglo XIX y perteneciente a la Hermandad de la Sagrada Cena de Sevilla.

La escultura está tallada en madera policromada y se acompaña de una peana de madera dorada y policromada. El Niño sostiene con la mano izquierda una cruz de plata, atributo que define su carácter pasionista. La obra combina así la escultura devocional con los acabados ornamentales de su base.

32. Niño Jesús Salvador, restaurado por José Manuel Cosano

José Manuel Cosano presenta una intervención sobre un Niño Jesús Salvador de autoría no especificada, fechado en el siglo XIX y perteneciente a una colección particular de Sevilla. La restauración, realizada en 2023, se ha centrado en una talla de madera dorada y policromada.

Los trabajos han incluido el estucado, el dorado y la aplicación de policromía al óleo sobre una escultura que originalmente presentaba la madera en su color. La actuación ha permitido recuperar las capas decorativas y cromáticas de la pieza.

33. Nuestra Señora del Divino Amor, de Fernando Castejón

La imaginería se completa con Nuestra Señora del Divino Amor, obra de Fernando Castejón, realizada en 2018 mediante una combinación de terracota y madera.

La imagen pertenece al propio Fernando Castejón López y se encuentra en la exposición permanente de su estudio en Sevilla. Su presencia en Sevilla Fecit permite acercarse a una creación vinculada al trabajo personal del artista dentro del ámbito de la escultura religiosa.

34. Peana de altar de la Virgen del Águila, restaurada por Jorge Anillo

La restauración patrimonial está representada por la peana de altar de Santa María del Águila Coronada, obra de 1971 intervenida en 2026 por Jorge Anillo para la Hermandad de Santa María del Águila de Alcalá de Guadaíra.

La pieza es una escultura exenta tallada en madera, dorada, patinada con apariencia broncínea y estofada. El diseño y el boceto en barro fueron realizados por Antonio Illanes Rodríguez; la talla corresponde a Manuel Guzmán Bejarano y la policromía, a Manolo Calvo.

El conjunto presenta un águila de anatomía poderosa, con las garras firmes y las alas semiabiertas o desplegadas. La disposición del ave transmite una doble idea de protección y elevación de la planta sobre la que se posa la Virgen, simbolizando la devoción de todo el pueblo hacia su patrona.

35. Peana del Nazareno de Huelva, de Arte Sacro Caballero

El taller Arte Sacro Caballero presenta la peana del Nazareno de Huelva, realizada en 2025 para la Hermandad del Nazareno de la capital onubense.

La pieza está elaborada en madera de cedro de Brasil y sigue un diseño de estilo rocalla realizado por Manuel Caballero Acevedo. La talla fue ejecutada íntegramente a mano por el taller de Hermanos Caballero, mientras que el dorado corresponde al taller de Hermanos González y está realizado con oro de 24 quilates.

La obra combina el diseño ornamental, la talla manual y el acabado dorado para configurar una peana destinada a la imagen titular de la corporación.

36. Peluca con manto de tirabuzones, de Artesanía Rodríguez

La exposición incluye una peluca con manto de tirabuzones realizada en 2026 por Artesanía Rodríguez para una colección particular. La pieza pertenece a la especialidad de elaboración de pelucas y postizos y se confecciona mediante un procedimiento artesanal.

El trabajo comienza con la preparación de un casco y un manto de tela negra, cuyos tejidos se elaboran a mano utilizando bastidores. Posteriormente, las distintas piezas textiles se colocan sobre el casco y el manto. Este último incorpora un añadido de tela en el que se disponen varias tiras de tejido, con el propósito de aumentar su longitud y crear una cascada de tirabuzones.

37. Penitas, de Lourdes Hernández

Lourdes Hernández firma la imagen titulada Penitas, realizada en 2024 en madera de cedro y policromada al óleo. La obra, propiedad de Rafael de la Torre, representa a un Niño Jesús inspirado en el Santísimo Cristo de las Penas de la Hermandad de la Estrella de Sevilla.

La pieza, concebida como una creación de imaginería, toma como referencia una advocación cristífera muy reconocible del patrimonio cofrade sevillano y la traslada a una representación infantil de carácter devocional.

38. Proyecto de paso de palio para Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación

El diseño de un paso de palio para Nuestra Señora del Desconsuelo y Visitación, titular de la Hermandad de Pasión y Muerte de Sevilla, está representado mediante una vista lateral realizada en 2026 por Antonio Castro, también identificado como Antonio Castro del Pozo.

El proyecto se ha dibujado a mano en soporte digital y propone un conjunto unitario en el que bordado y orfebrería comparten un mismo lenguaje estético. La inspiración se encuentra en el primer Regionalismo sevillano de finales del siglo XIX y comienzos del XX, con referencias a José Gestoso, al Renacimiento sevillano y a la tradición artística de Triana.

En la zona superior, la bambalina lateral aparece bordada en oro sobre terciopelo morado. Su decoración desarrolla hojas de acanto, flores, conchas y guirnaldas inspiradas en la azulejería de Niculoso Pisano. Una crestería de inspiración arquitectónica remata la estructura, mientras que una flequería de guirnaldas sustituye las bellotas tradicionales.

Los varales se proyectan esbeltos y descansan sobre altos basamentos abalaustrados. En lugar de perillas, los remates se inspiran en la rejería. Los candelabros, de tipo piña, siguen modelos de la antigua forja trianera y culminan en faroles concebidos a la manera de los relicarios renacentistas. El conjunto se acompaña de jarras de doble asa ornamentadas con dragones y delfines.

En la parte inferior, el respiradero de caja alterna la decoración con cartelas y tondos inspirados en obras sacras y profanas de Gestoso. En las esquinas se disponen dragones corpóreos alados que aportan movimiento a la silueta, mientras que los faldones morados completan la composición del paso.

39. Proyecto de saya para Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad

Gonzalo Navarro presenta un proyecto de saya para Nuestra Señora del Mayor Dolor en su Soledad, realizado en 2016 mediante grafito y acuarela sobre papel. La obra pertenece al propio artista y está concebida como diseño para la posterior ejecución de una saya bordada en oro destinada a la imagen mariana.

La pieza permite conocer la fase preparatoria del trabajo textil, en la que el dibujo establece las líneas ornamentales y sirve de guía para la futura materialización del bordado.

40. Relieves de María de Betania ungiendo a Jesús y Jesús llorando por Jerusalén

La imaginería incluye dos relieves realizados en 2026 por Guadalupe Guzmán Molina para la Hermandad de la Borriquita de Moguer, en Huelva. Las obras están talladas en madera, doradas con oro de 23 ¾ quilates, estofadas y policromadas al óleo.

El primero representa a María de Betania ungiendo los pies de Jesús durante un banquete. El segundo muestra a Jesús después de descender de la borriquita, camino de Jerusalén, llorando por la ciudad y pronunciando la profecía asociada a ese episodio evangélico.

Ambas escenas incorporan momentos vinculados a la vida de Cristo y se integran en un programa iconográfico de carácter narrativo, en el que la talla, el dorado y la policromía contribuyen a diferenciar las figuras y a enriquecer la representación.

41. Respiradero frontal de María Santísima del Rosario, de Alcalá de Guadaíra

Orfebrería Villarreal presenta el respiradero frontal de María Santísima del Rosario, realizado en 2026 para la Hermandad del Rosario de Alcalá de Guadaíra, en Sevilla.

La pieza está elaborada en metal cincelado con baño de plata y destinada al paso de palio de Nuestra Señora del Rosario. En su parte central se dispone una capilla que alberga una imagen de María Auxiliadora y San Juan Bosco.

Los centros de los paños están ingleteados y contienen un grupo escultórico de dos arcángeles que sostienen un relicario con cristal. En su interior aparecen simbologías de las letanías marianas, con baño de oro. A ambos lados de la capilla central se sitúan otras dos hornacinas, dedicadas a San Sebastián y San Francisco de Sales.

42. San Benito Abad, restaurado por José Carlos Córdoba

La muestra incorpora una pintura al óleo sobre lienzo que representa a San Benito Abad, patrón de Castilblanco de los Arroyos, en Sevilla. La obra, de autoría anónima y fecha de ejecución desconocida, fue restaurada en 2019 por José Carlos Córdoba para la Hermandad de la Vera Cruz de la localidad.

El santo aparece enmarcado en una hornacina de medio punto y porta sus atributos principales: báculo, libro de las reglas, mitra y cuervo. Viste el hábito negro benedictino y mantiene la mano derecha alzada en actitud de bendición.

Hasta la intervención de la obra, esta representación se conocía a través de pequeños grabados utilizados por la Hermandad Matriz de San Benito en algunas convocatorias de cultos. Sin embargo, no se conocía una pintura como la que se presenta en la exposición, circunstancia que incrementa el interés documental de la pieza.

43. San Francisco Javier, de Juan Alberto Pérez Rojas

Juan Alberto Pérez Rojas firma una escultura sedente de San Francisco Javier, realizada en 2025 para una colección particular. La imagen está tallada en madera de cedro, estofada y policromada al óleo.

La obra representa al santo contemplando a Cristo crucificado y destaca por la minuciosa labor ornamental de estofado y policromía. La ejecución sigue procedimientos tradicionales de la escultura barroca española, trasladados a una imagen de carácter devocional.

44. Bocetos de cuatro doctores de la Iglesia, de Salvador Madroñal

La exposición presenta cuatro bocetos de imaginería realizados en 2026 por Salvador Madroñal Valle: San Isidoro de Sevilla, San Alberto Magno, San Juan de la Cruz y Santo Tomás de Aquino.

Las obras están modeladas en barro y patinadas con tonos bronce y cuero. Se trata de propuestas escultóricas de estilo barroco que reúnen cuatro figuras relevantes de la tradición intelectual y espiritual de la Iglesia, presentadas en una fase de modelado que permite apreciar el planteamiento formal de cada una.

45. San Juan de Dios, de Mariano Sánchez del Pino

Mariano Sánchez del Pino presenta una imagen de San Juan de Dios realizada en 2026 para una colección particular. La escultura está tallada directamente en madera y policromada.

La obra representa al santo portando a una niña enferma. Para su ejecución se han empleado madera de pino Flandes y cedro de Brasil, con una policromía al óleo y acabado pulimentado. La composición se articula en torno a la figura del santo y la niña, vinculando la representación escultórica con la dimensión asistencial asociada a San Juan de Dios.

46. Saya de la Virgen de las Aguas, de la Hermandad del Museo

El bordado en oro está representado por la saya de la Virgen de las Aguas, realizada en 2022 por Manuel Solano para la Hermandad del Museo de Sevilla.

La prenda está bordada en oro fino sobre tisú de plata, siguiendo un diseño del propio Manuel Solano y ejecutándose en su taller. En su elaboración se ha recurrido a una amplia variedad de técnicas tradicionales, con especial protagonismo de la hojilla y la cartulina, además de minuciosos detalles ornamentales.

47. Sombrero de Pastora, de Alfonso Aguilar

Alfonso Aguilar presenta un sombrero de Pastora realizado en 2026 para la Hermandad Sacramental de Dos Hermanas, en Sevilla. La pieza está destinada a la Divina Pastora y pertenece a la especialidad de pasamanería.

El sombrero se ha confeccionado mediante encaje de bolillos con hilo de oro, utilizando la técnica del punto ruso y guipures. El diseño es propio y combina trenzas y rosetones de guipur, recursos que configuran la decoración del encaje.

48. Toca de sobremanto de Nuestra Señora de la Estrella

La toca de sobremanto de Nuestra Señora de la Estrella, realizada en 2023 por Bordados Santa Bárbara para la Hermandad de la Estrella de Sevilla, forma parte de la selección de bordados.

La pieza está confeccionada en oro fino y enriquecida con flores matizadas en seda. La combinación de ambos recursos permite incorporar detalles cromáticos al conjunto bordado, destinado al ajuar de la imagen mariana.

49. Urna del Santísimo Cristo Yacente de Benacazón

La aplicación de dorados está representada por la urna del Santísimo Cristo Yacente, realizada en 2025 por Artesanía del Dorado Hermanos González para la Hermandad de la Soledad de Benacazón, en Sevilla.

La pieza está dorada con panes de oro de primera calidad de 23 ¾ quilates y forma parte del patrimonio procesional de la corporación. El acabado dorado realza la superficie ornamental de la urna destinada al Cristo Yacente.

50. Vela rizada mariana, de la Antigua Cerería del Salvador

La cerería sevillana está presente con una vela rizada mariana realizada en 2026 por la Antigua Cerería del Salvador para una colección particular. Su elaboración combina técnicas de inmersión, moldeado y montaje artesanal.

La composición floral incorpora distintas especies, algunas características de la región, como rosas, azucenas y flor de jarro. La disposición se organiza desde la parte inferior hacia la superior. En la base aparece una tanda de flor de jarro, seguida de una flor denominada «estrella», cuyos pétalos puntiagudos le confieren esa apariencia.

A continuación se sitúa una tanda de campánulas y, después, una composición de rosas intercaladas con campanas enramadas en líneas rectas ascendentes. La siguiente sección incorpora una flor denominada «dalia» por su semejanza con esa especie. En la zona superior aparecen azucenas dispuestas en forma de cruz, intercaladas con otro tipo de campanas también enramadas hacia arriba.

La terminación se completa con ramas de campánulas distintas de las anteriores, orientadas hacia arriba y con una curvatura en su parte superior, junto a un ramillete de «campanas trompetilla». Las flores se han elaborado mediante la técnica tradicional de moldes de madera tallada y su posterior inmersión en cera, procedimiento que permite dar forma a los distintos elementos florales.

51. Virgen María, obra de Cristóbal Ramos restaurada por Darío Ojeda

La relación de obras se cierra con una imagen de la Virgen María atribuida a Cristóbal Ramos Tello, realizada hacia 1780 y restaurada en 2025 por Darío Ojeda. La escultura pertenece a una colección particular y se ha incluido en la categoría de conservación y restauración.

Se trata de una obra exenta cuyas dimensiones apuntan a un destino de devoción particular, bien en el ámbito doméstico, bien en un oratorio privado. Su iconografía plantea una cuestión de interés histórico-artístico. Tal como estudió Rafael Gallardo Montesinos en su tesis doctoral Los Ramos: una dinastía de escultores en la Sevilla del siglo XVIII, conservada en la Universidad de Sevilla, la disposición de la Virgen arrodillada, con las manos cruzadas sobre el pecho, y el saliente de la peana —que parece sugerir un posible ajuste a una base superior— permiten formular la hipótesis de que la pieza pudiera haber pertenecido a un grupo escultórico desaparecido de la Coronación de la Virgen.

Esta posibilidad encuentra paralelos en otras obras del propio Cristóbal Ramos, como el conjunto conservado en el convento del Santo Ángel de Sevilla. Sin embargo, al no existir certeza absoluta sobre esa interpretación, la pieza fue clasificada en el catálogo de Inmaculadas.

El examen fisonómico del rostro permite apreciar rasgos femeninos característicos de la producción de Cristóbal Ramos: el óvalo facial con papada prominente, el mentón resaltado, la mirada suavemente rasgada y una leve sonrisa. Estos elementos contribuyen a identificar el lenguaje del escultor y su modo de construir la expresión de las imágenes marianas.

El estudio directo de la obra también evidencia un complejo trabajo de policromía, realizado mediante estofado al temple sobre pan de oro. La túnica se articula sobre una base de color ocre-marfil, enriquecida con motivos florales dorados y finos punteados pardorrojizos. El manto presenta un tono azul cobalto intenso y profundo, decorado con un patrón geométrico y una cenefa perimetral formada por «ces» concatenadas en pan de oro bruñido.

La imagen descansa sobre una nube de tonalidades plomizas, integrada por tres cabezas de querubines de carnaciones rubicundas y mejillas rosadas muy marcadas. Las alas aparecen completamente doradas y estofadas, un tratamiento cromático que unifica y enriquece visualmente el basamento.

La restauración permite contemplar los valores materiales, técnicos e iconográficos de una obra que, además de su dimensión devocional, plantea interrogantes sobre su posible origen y su relación con conjuntos escultóricos desaparecidos de la Sevilla del siglo XVIII.

Una exposición que reúne tradición, innovación y patrimonio

El recorrido por las 51 obras de Sevilla Fecit 2026 pone de manifiesto la diversidad de disciplinas que confluyen en el arte sacro: orfebres, bordadores, imagineros, pintores, tallistas, doradores, restauradores, carpinteros, diseñadores, especialistas en pasamanería y cereros participan en la conservación y renovación de un patrimonio que sigue vivo en las hermandades, las instituciones religiosas y las colecciones particulares.

La muestra permite conocer tanto piezas ya incorporadas al culto y a los cortejos procesionales como proyectos que se encuentran en fase de diseño o ejecución, además de restauraciones que recuperan obras de épocas anteriores. En esa convivencia de trabajos recientes y patrimonio histórico se aprecia la continuidad de los procedimientos artesanales y su capacidad para adaptarse a nuevos encargos y necesidades.

La exposición reivindica, asimismo, la relación entre el conocimiento heredado y la innovación tecnológica, sin perder de vista el papel de los talleres como espacios de creación, transmisión de técnicas y conservación de saberes especializados. Cada pieza expresa una combinación particular de materiales, procedimientos, referencias artísticas y significados religiosos o culturales.

Con entrada gratuita del 3 al 25 de noviembre, Sevilla Fecit 2026 vuelve a ofrecer en el Ayuntamiento de Sevilla una oportunidad para acercarse al trabajo de los profesionales del arte sacro y comprender la complejidad de los oficios que contribuyen a preservar el patrimonio de las hermandades. Bajo la idea de que el conocimiento y la tradición se convierten en arte, la exposición reafirma el lugar de Sevilla como uno de los principales centros de creación y conservación de este legado artístico.