La celebración, presidida por el vicario general, abrirá un periodo prolongado de veneración hasta diciembre
La Hermandad de la Sentencia de Córdoba, con sede en la Parroquia de San Nicolás de la Villa, ha comunicado la celebración de uno de los actos centrales incluidos en el programa conmemorativo del cincuentenario de la bendición de María Santísima de Gracia y Amparo, configurándose como una cita de especial relevancia en la vida corporativa.
Una entronización solemne en el altar mayor
Según ha trasladado la junta de gobierno en una comunicación dirigida a los hermanos, el próximo domingo 12 de abril tendrá lugar la entronización de la Sagrada Titular en el altar mayor del templo, un acontecimiento que se inscribe en el marco de las celebraciones extraordinarias organizadas con motivo de esta efeméride. El acto principal se articulará en torno a la celebración de la Eucaristía, que dará comienzo a las 12:30 horas, en un contexto de especial solemnidad.
La ceremonia estará presidida por el vicario general de la Diócesis, Ilmo. Sr. D. Jesús Daniel Alonso Porras, cuya participación subraya la relevancia eclesial del acto. En el apartado musical, la liturgia contará con el acompañamiento del grupo Cantabile, que contribuirá a realzar el carácter celebrativo de la jornada.
Acción de gracias y apertura a la veneración de los fieles
La hermandad define esta convocatoria como “una celebración de acción de gracias y veneración”, en la que los hermanos y fieles están llamados a participar activamente. Tras la finalización de la Eucaristía, la imagen de María Santísima de Gracia y Amparo permanecerá expuesta en el altar mayor, posibilitando así la oración cercana de los devotos durante un periodo prolongado que se extenderá hasta el próximo mes de diciembre.
Invitación a vivir el tiempo jubilar con fe y devoción
En su mensaje, la corporación anima a todos sus integrantes a “participar en este momento tan especial”, invitándolos a vivir con intensidad espiritual este tiempo de gracia junto a la Virgen. La junta de gobierno concluye la comunicación trasladando un saludo fraternal en Cristo, en un tono que refuerza el carácter comunitario y celebrativo de este acontecimiento dentro del calendario extraordinario de la hermandad.





