Guadalupe Álvarez-Duarte respalda la restauración de la Virgen del Dulce Nombre y pone fin al litigio

Retirada de la denuncia y reconocimiento del procedimiento

La polémica sobre la restauración de la imagen de María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, obra del escultor Luis Álvarez Duarte, ha concluido tras un acuerdo que cierra el conflicto judicial y despeja cualquier duda sobre la intervención. Según adelantó el programa radiofónico El Llamador de Canal Sur, Guadalupe Álvarez-Duarte Ortega, hija del escultor y heredera de sus derechos morales, ha decidido retirar la denuncia y reconocer que los trabajos realizados por el conservador-restaurador Darío Ojeda Cordero se realizaron “de manera plenamente conforme al procedimiento técnico adecuado”.

Comunicado conjunto y archivo del procedimiento

El acuerdo, formalizado en un comunicado conjunto, fue suscrito por Guadalupe Álvarez-Duarte Ortega, Diego Manuel Romero Moreno, Hermano Mayor de la Hermandad de Penitencia y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Remedios y María Santísima del Dulce Nombre en sus Dolores y Compasión, y Darío Ojeda Cordero, y pone fin al Procedimiento Ordinario nº 843/2025 de la Sección Mercantil del Tribunal de Instancia de Sevilla, en el que la heredera reclamaba diversas peticiones relacionadas con sus derechos de autor sobre la imagen, derivadas de la intervención encargada por la Hermandad propietaria.

Según el comunicado, “ambas partes han decidido poner fin al litigio a petición de la parte demandante por entender que es la solución más satisfactoria para ellas, tras conocer en profundidad durante la tramitación del procedimiento judicial las pretensiones de la otra parte y los documentos en que cada una de ellas se basan”.

Reconocimiento de la intervención y profesionalidad del restaurador

Guadalupe Álvarez-Duarte Ortega reconoce de manera explícita que la restauración realizada por Darío Ojeda Cordero se efectuó con pleno respeto a los criterios objetivos de conservación aplicables, a la legalidad vigente y sin modificación alguna del estado original de la obra. Además, subraya la profesionalidad, rigor y cualificación técnica del conservador-restaurador, señalando que la intervención se llevó a cabo bajo los más altos estándares de la disciplina.

El comunicado indica que durante todo el proceso se actuó con absoluta corrección y buena praxis, tanto por la Hermandad propietaria como por la comisión interviniente y por Ojeda Cordero.

Procedimientos futuros y criterios de conservación

El acuerdo establece que cualquier futura intervención sobre obras de Luis Álvarez Duarte encargada a Ojeda Cordero se regirá por criterios técnicos y deontológicos de la disciplina, así como por la normativa vigente en conservación del patrimonio, centrada en la preservación de la obra original y no en su modificación.

Asimismo, se aclara que solo en caso de trabajos que excedan estos criterios, Ojeda Cordero deberá solicitar previamente la autorización expresa de Guadalupe Álvarez-Duarte Ortega, como heredera de los derechos morales del autor. La heredera también agradece el respeto mostrado por todas las partes hacia la obra de su padre y la disposición prestada para ejecutar el presente acuerdo, culminando con el archivo del procedimiento judicial y satisfaciendo plenamente los intereses de ambas partes.

Un final que fortalece la confianza en la conservación-restauración

Con este acuerdo, la Hermandad, la heredera y el conservador-restaurador ponen fin a un conflicto que había despertado amplio interés en el ámbito cofrade y artístico, restableciendo la confianza en la labor profesional de conservación-restauración y garantizando que el legado de Luis Álvarez Duarte se mantenga íntegro, sin alteraciones que comprometan su integridad original.