Guillermo Martínez Arana pone fin a su etapa como director artístico del Carmen de Salteras

El Día de la Virgen ha servido a Guillermo Martínez Arana, director artístico de la Sociedad Filarmónica Ntra. Sra. del Carmen de Salteras, para anunciar el fin de su etapa ocupando ese cargo. Ha comunicado que será tras la Semana Santa del próximo año 2024 «cuando culmine su labor al frente de tan ilustre institución». Más de ocho años ha estado ostentando el cargo.

En su comunicado afirma que «sigue siendo un momento dulce en la banda, la relación entre todos es extraordinaria y afortunadamente no hay un motivo desagradable para decir adiós sino todo lo contrario. Mi momento personal y mis miras de futuro son la única y exclusiva causa para yo decidir apartarme y permitir así que alguien que tome el puesto tras mi marcha pueda seguir insuflando ilusión y buen hacer a esta extraordinaria banda».

Agradece públicamente cada día de esta maravillosa experiencia, los buenos y los no tan buenos momentos, pues «la calidad humana del grupo me ha hecho siempre sentirme orgulloso y en deuda de reciprocidad porque lo que yo he dado se me ha devuelto con creces».

La Banda, por su parte, afirma que «la llegada serena y a la vez enérgica de Guillermo hace casi ocho años nos hizo sentir que bajo su dirección seguiríamos creciendo como músicos y veríamos impulsadas nuestras ganas y nuestras capacidades, tanto los que no teníamos estudios musicales como los que ya navegábamos en el conservatorio -todos con mucho corazón carmelita- para crecer junto a él aprendiendo a dominar nuestro lenguaje musical».

Reconoce el corazón y las ganas que Guillermo ha puesto en estos años para que «esta su familia del Carmen, evolucionara musicalmente, se ilusionara con él y lo acogiera como un miembro más».

Finaliza el comunicado del Carmen del Salteras, afirmando que «las puertas se quedan abiertas, naturalmente, y queremos seguir viéndolo entre nosotros, como uno de los que han pasado por aquí dejando una huella imborrable. Es difícil despegarse de esta banda donde el veneno queda inoculado para siempre. Esperamos que para él sea imposible no permanecer apegado a nosotros».