«Hemos querido de esta forma acercar la Semana Santa a las calles y apoyar a nuestras hermandades, artesanos y artistas que visten de esplendor estos días tan señalados»

Si algo ha demostrado la pandemia es que nada puede ante la fortaleza inexpugnable de las tradiciones íntimamente enraizadas en la esencia del pueblo andaluz capaz de preservar, en medio de la tempestad, la luz inagotable besos religiosidad popular. Puede que no haya procesiones pero el aroma inconfundible que emana de la fé que recorre las venas de los cofrades recorre insistentemente el alma de Andalucía, con o sin nazarenos por las calles.

Uno de estos últimos ejemplos lo protagonista el establecimiento Alegoría decoración cuya tienda del centro de Córdoba, situada en la calle Góngora, ha querido este año montar un escaparate más especial que otros años en homenaje a nuestras tradiciones y nuestra Semana Santa.

Así lo ha explicado a Gente de Paz, Miguel Ángel Valenzuela, gerente y director artístico de Alegoría decoración. Lo preside una imagen de Nuestra Señora de la Esperanza, obra de la joven artista Carmen Bernal Humanes (hija del imaginero Antonio Bernal). La dulce imagen de la dolorosa luce ataviada con ropas cedidas por la Hermandad de La Paz para la ocasión y corona de la Virgen del Rocío y Lágrimas.

Para sublimar su belleza, la imagen ha sido ataviada por el prestigioso vestidor cordobés Manolo Jimenez. Una elección que garantiza el éxito, sin ningún género de duda, como demuestran de manera fehaciente las imágenes facilitadas por Valenzuela a este medio. Las jarras con claveles rosas y piezas de candelería son de la Hermandad del Perdón, corporación a la que que «agradecemos la colaboración», subraya.

Por otro lado «se muestran las palmas rizadas del Domingo de Ramos que todos los años vendemos en nuestra tienda junto con algunos elementos decorativos». «Hemos querido de esta forma acercar la Semana Santa a las calles y apoyar a nuestras hermandades, artesanos y artistas que visten de esplendor estos días tan señalados en nuestra tierra y que tanto echamos de menos después de dos años», ha sentenciado.