Según los firmantes, la información proporcionada por la Junta en el último Cabildo General Ordinario presentaba la intervención como labores rutinarias de conservación y mantenimiento, cuando en realidad —según la versión de los solicitantes— se ha tratado de una restauración en sentido estricto
El documento también pide explicaciones detalladas sobre el presunto traslado de las imágenes a dependencias externas, concretamente a un Centro Radiológico situado en La Cartuja, para la realización de pruebas diagnósticas mediante radiología
La iniciativa planteada por un grupo de hermanos de la Hermandad de la Macarena para reclamar mayor transparencia en la intervención reciente sobre María Santísima de la Esperanza ha reanudado su curso tras recibir el aval de los asesores legales consultados. La recogida de firmas, que estaba inicialmente prevista para el martes 24 de junio en la Plaza de la Esperanza Macarena, había sido pospuesta temporalmente a la espera de que los abogados revisaran el documento que sustenta la petición. Una vez comprobada su solidez jurídica, los promotores han decidido ponerlo en circulación.
El texto, que ya puede descargarse para ser impreso, firmado y entregado directamente, solicita de forma expresa la convocatoria de un Cabildo General Extraordinario. Asimismo, reclama el acceso completo a los informes relativos a las intervenciones sobre los tres titulares de la Hermandad, y, en particular, a las actuaciones realizadas sobre María Santísima de la Esperanza Macarena, de las que se pide identificación completa de las personas y equipos responsables, así como la metodología seguida.
Un escrito dirigido a la Junta de Gobierno en virtud de las Reglas
En el encabezado del documento, los firmantes se dirigen directamente a la Junta de Gobierno de la Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestra Señora del Santo Rosario, Nuestro Padre Jesús de la Sentencia y María Santísima de la Esperanza Macarena, con el siguiente pronunciamiento literal: “Los abajo firmantes, hermanos/as […] nos dirigimos a la Junta de Gobierno para manifestar nuestra preocupación ante la deficiente intervención realizada sobre nuestra amantísima titular, María Santísima de la Esperanza Macarena”.
Acto seguido, el escrito invoca la Regla L, que faculta a los hermanos a solicitar la convocatoria de un Cabildo General Extraordinario, y formula una petición clara y precisa: “Solicitamos que se nos facilite el acceso a los informes completos relativos al proceso de intervención efectuado sobre los tres titulares de la corporación. Asimismo, solicitamos total transparencia respecto a los procedimientos realizados en fechas posteriores con respecto a María Santísima de la Esperanza Macarena, incluyendo la identificación de las personas y del equipo completo que han sido responsables de dichas actuaciones y la metodología empleada».
Además, se apela a lo dispuesto en la Regla XLV, que establece que la restauración de imágenes titulares es competencia exclusiva del Cabildo General, sujeto —según los casos— a revisión, confirmación o aprobación por parte de la autoridad eclesiástica: “Invocamos igualmente la Regla XLV, que establece como competencia exclusiva del Cabildo General, sujeto en su caso a la revisión, confirmación o aprobación por parte de la Autoridad Eclesiástica competente, la restauración de las imágenes titulares (apartado 7).”
Diferencias entre conservación y restauración: el centro del conflicto
Uno de los puntos esenciales del escrito radica en la interpretación del alcance real de las tareas realizadas. Según los firmantes, la información proporcionada por la Junta en el último Cabildo General Ordinario presentaba la intervención como labores rutinarias de conservación y mantenimiento, cuando en realidad —según la versión de los solicitantes— se ha tratado de una restauración en sentido estricto. Por tanto, denuncian que: “La información proporcionada a los hermanos […] no se correspondía con el alcance real de la intervención, que finalmente ha resultado ser una restauración y no meras tareas conservativas.”
Este matiz reviste especial gravedad, ya que, de confirmarse que se trató de una restauración, habría sido preceptiva la autorización expresa del Cabildo General y posiblemente también del Arzobispado de Sevilla, lo cual —según los impulsores— no se ha producido, o al menos no se ha informado adecuadamente.
El presunto traslado de las imágenes a La Cartuja, también bajo sospecha
El documento también pide explicaciones detalladas sobre el presunto traslado de las imágenes a dependencias externas, concretamente a un Centro Radiológico situado en La Cartuja, para la realización de pruebas diagnósticas mediante radiología. Esta acción —se denuncia— no fue comunicada previamente a los hermanos ni justificada públicamente: “Solicitamos saber qué medidas se han tomado para trasladar a Nuestros Sagrados Titulares a las dependencias de un Centro Radiológico situado en La Cartuja con el fin de practicar las pruebas radiológicas, ya que en el Cabildo Extraordinario no se nos informó de dicho traslado.”
Críticas a la aplicación del Plan Permanente de Conservación de 2011
Desde la Junta de Gobierno se habría argumentado que estas intervenciones estaban amparadas por el Plan Permanente de Conservación aprobado en 2011, el cual concede a la Junta la potestad de ejecutar tareas de conservación sin necesidad de convocar Cabildo. No obstante, los firmantes cuestionan tanto la aplicación de dicho plan como los resultados obtenidos, que califican como “muy cuestionables y desafortunados”: “Consideramos que este deber no se ha cumplido adecuadamente en esta ocasión, ya que a María Santísima de la Esperanza Macarena se le han realizado diversas y sucesivas restauraciones, cuyo resultado es, a nuestro juicio, muy cuestionable y desafortunado.”
Plazos y procedimiento para convocar el Cabildo Extraordinario
Finalmente, el escrito apela a la normativa vigente para exigir la tramitación formal de la solicitud, conforme a los siguientes plazos: “De acuerdo con la normativa vigente, solicitamos que, tras recibir la presente petición, el Hermano Mayor la ponga en conocimiento de la Junta de Gobierno en el plazo de siete días y convoque Cabildo General Extraordinario en los quince días siguientes.”
Una herramienta para canalizar el malestar de parte del cuerpo de hermanos
Con este paso, los impulsores de la recogida de firmas articulan jurídicamente una demanda de transparencia, participación y rendición de cuentas, en un momento especialmente sensible tras las intervenciones sobre una de las imágenes más queridas de la Semana Santa sevillana.
El hecho de que el documento se haya publicado en formato descargable y que pueda ser firmado individualmente para su posterior entrega permite que cualquier hermano pueda unirse a esta iniciativa sin necesidad de acudir a un acto colectivo, facilitando así una participación más flexible y discreta.
La Hermandad de la Macarena afronta así un nuevo episodio de debate interno, en el que la gestión del patrimonio artístico y la comunicación institucional se sitúan en el centro del escrutinio de sus propios hermanos.





