La Hermandad de la Cena ha informado de la donación de un juego de potencias plateadas destinadas a la imagen del Señor que preside la escena de la Sagrada Entrada en Jerusalén, situada en el ático del retablo de la Virgen del Subterráneo Reina de Cielos y Tierra, en la iglesia de Los Terceros. La entrega de estas piezas ha sido realizada por un grupo de hermanos de la Hermandad del Amor, en un gesto cargado de simbolismo que pone de manifiesto los históricos vínculos devocionales, patrimoniales, artísticos y fraternales existentes entre ambas corporaciones sevillanas y entre dos instituciones profundamente ligadas a la historia cofrade de la ciudad.
La entrega fue efectuada durante la jornada del pasado domingo por el hermano mayor de la Hermandad del Amor, Juan Cruzado, en presencia del hermano mayor de la Hermandad de la Cena, Alberto Enríquez, así como de otros representantes y miembros de ambas corporaciones. Las piezas han sido concebidas específicamente para la imagen de Cristo que corona el relieve de la Entrada en Jerusalén ubicado en el ático del retablo, uno de los elementos más relevantes del conjunto artístico, ornamental, histórico y patrimonial que actualmente encara la fase final de su restauración. La incorporación de estas nuevas potencias supone además un enriquecimiento visual y simbólico para uno de los espacios más destacados del conjunto retablístico.
Inspiradas en las potencias del Cristo del Amor
Según ha detallado la Hermandad de la Cena, las nuevas potencias están inspiradas en las que suele portar el Cristo del Amor cada Domingo de Ramos, reforzando así el carácter simbólico, histórico, devocional y representativo de esta donación. El gesto viene además a rubricar la relación fraternal, espiritual, histórica y patrimonial que ambas hermandades mantienen desde hace siglos, especialmente por la procedencia del propio retablo y por los estrechos lazos históricos que unen a ambas corporaciones sevillanas desde hace generaciones.
El conjunto artístico, obra del ensamblador barroco Dionisio de Ribas, perteneció a la Hermandad del Amor hasta el año 1810, cuando la corporación tenía establecida su sede en la iglesia de Los Terceros. Esta circunstancia otorga una especial dimensión histórica, emocional, patrimonial y simbólica a la donación realizada ahora por hermanos de la cofradía sacramental de El Salvador, reforzando además la memoria compartida entre ambas instituciones religiosas y la estrecha conexión existente entre su patrimonio artístico y devocional.
El retablo encara la fase final de su restauración
La Hermandad de la Cena ha señalado además que el retablo de la Virgen del Subterráneo se encuentra a escasos días de concluir el proceso de restauración al que ha sido sometido durante los últimos meses. La intervención permitirá recuperar numerosos valores artísticos, decorativos, estructurales, históricos y patrimoniales del conjunto, devolviendo protagonismo a detalles que habían quedado alterados, ocultos o deteriorados por el inevitable paso del tiempo y por el desgaste acumulado a lo largo de los siglos.
La incorporación de estas potencias plateadas para la imagen del Señor de la escena de la Entrada en Jerusalén se suma así a la recta final de un proyecto que combina la conservación del patrimonio barroco, la recuperación de elementos históricos, el cuidado del legado devocional y la reafirmación de la memoria compartida entre ambas hermandades sevillanas, estrechamente unidas por la devoción, la fraternidad, la historia común y la protección del patrimonio artístico y religioso de la ciudad de Sevilla.















