Córdoba, La Chicotá de Nandel

Hijos del Señor del Levante

Como cada nuevo curso cofrade desde hace unos años, donde la intensidad de estrenos patrimoniales se ha acrecentado con fuerza, Córdoba se dispone a disfrutar del arte, bien sea del arte del bordado, del arte de la orfebrería, o arte en general, pero lo cierto es que, ¿cuántos son los estrenos que se producen cada año? Incluso, diría más, en los últimos años, ¿cuántos estrenos patrimoniales de gran calado recordamos? A mí, me salen unos pocos haciendo la cuenta de la vieja, y la verdad, es que hemos ganado tanto en patrimonio como en empaque. La Semana Santa cordobesa vive momentos de dulce, no cabe duda, aunque a alguno, le sigan sin salir las cuentas.

Las Hermandades, dentro de la gran labor social que realizan, siguiendo la línea marcada y obligada por el Obispado de Córdoba, aunque eso de obligada sería hasta omisible y en mayúsculas, se preparan para afrontar los nuevos proyectos, que avanzados hace años o programados en recientes fechas, han de estrenar para la próxima Cuaresma. Hablar de dinero siempre es feo, al menos, para el que les habla, pero qué duda cabe que en cuanto hablamos de estrenos, hay que mirar también los fondos que tenemos, y por supuesto, los fondos que vamos a dejar, no de estrenos viven las Hermandades, hay vida más allá del dorado, dirán algunos, pero lo cierto que algunos estrenos, y les podría enumerar ciertas túnicas de algunas Cofradías, o sayas recientes, son inéditas en el patrimonio de las mismas. No piensen en su particularidad, si no más bien, en su valor artístico, tanto en lo visual como en lo cuantitativo, como únicos a veces dentro de la relación patrimonial de cada Titular.

Si nos vamos ya a pasos nuevos de Titulares, incluso tenemos pasos de Palio recién estrenados, y este año, es otro el que verá su estreno, y tanto para los que han cumplido su sueño, como para los que lo harán en breve, ese de ver a sus Titulares ataviados con las mejores galas, antes impensables, bendiciendo a su discurrir a todos sus hijos e hijas por las calles de sus barrios, donde se han criado con ese sueño, es quizá el mejor estreno posible. Y esto sigue, continúa, si no, observen la salud tan gratificadora con que cuentan las Pro-hermandades. Gracias a Dios, Córdoba vive su cristiandad con fuerza, con aires renovados, y sobre todo, asentados y con línea bastante marcada para labrar con fuerza el estilo y el sello de las Hermandades de siempre.

Si podemos poner un pero, y sirva de introducción para el tema que hoy nos atañe, podríamos pensar que las Hermandades en circunstancias y ocasiones, pues quiero pensar que así es, y que esto no va a durar toda la vida, han pasado de obtener el dinero para sus estrenos, o bien de lo guardado en tesorería, o bien de donaciones, para satisfacer sus necesidades con grupos humanos de dentro de la propia Hermandad. Y si, estoy hablando de las cuadrillas de costaleros.

Nunca, pero nunca, he estado a favor del cuchillo en pecho a nadie para hacerse hermano de ninguna Hermandad, ni siquiera por formar parte de su Estación de Penitencia. A los costaleros siempre se les reservó la elección de hacerse hermanos o no de las Hermandades, aún siendo estas muy de renombre, como incluso, la libertad de, sin ser hermanos, pagar la papeleta de sitio en Semana Santa o colaborar o no con la Hermandad en cualquier rifa, hucha recaudadora, etc.

Hoy en día, no sé muy bien si es porque queremos hipotecar más votos para algún candidato en elecciones, o si es porque tenemos costaleros y nos sobran los que no tengan dinero, en muchas Hermandades hemos pasado a la obligatoriedad del pago anual de cuotas de hermano, y si no, sobras. Hemos pasado al pago obligatorio, casi de cobrador de frac en algunos casos, de las papeletas de sitio para Semana Santa, y casi de cuchillo no, más bien, pistola en la sien, del cobro de tantas rifas se hagan, tantos euromillones se sorteen, y tantas “huchitas” nos den para recaudar dinero, sea para un estreno u otro, pero por poner un ejemplo, la sangría a muchachos venidos a la capital desde poblaciones, que han de pagar gastos de manutención propia, gastos de vestimenta, gastos básicos y más y más gastos, que ya sabemos en la sociedad que vivimos, hacen que vivamos momentos de agobio en las cuadrillas que no son necesarios, y es que alguien que ofrece su cuerpo, y en casos según el capataz, puede estar poniendo en riesgo su salud, alguien, que ofrece su apoyo, su persona, para cualquier gesto, y ayudar a la Hermandad en todo momento, no puede ser tratado como alguien que ha de pagar si o si, pueda o no pueda, un impuesto recaudador por el bien de la Hermandad o estreno alguno.

Miren qué fácil es lo siguiente, y es que es una alegría tener noticias de todo lo contrario, del mundo al revés según las ideas recaudadoras de algunos, y hoy nos vamos al barrio del Cerro, porque la humanidad, la humildad, y el mirar por el prójimo, normalmente se ve más potenciado en los barrios, y en este caso de uno, donde la ENCARNACIÓN del Dios Padre, la hallamos en un Cristo chiquito, quizá, iconográficamente en nuestra ciudad, uno de los Titulares con más solera y más calado en las personas que siempre han amado nuestra Semana Santa, y si miramos a las gentes de su barrio, qué calado y qué verdad encuentra la palabra AMOR.

Todos sabemos de los vaivenes, y no precisamente para bien, que ha tenido una de las Hermandades más históricas de nuestra ciudad desde que en 1955 se constituyera reglas en mano, como Hermandad de Penitencia en la ciudad. Dicen, que las cosas han de ponerse muy mal para ponerse bien, y con el trabajo de los hermanos y las personas, tanto de gestora como la actual Junta de Gobierno que preside la Hermandad, todo vuelve a su cauce, y para gracia y gloria de sus Titulares, con mucha fuerza, pero sobre todo, con muchos proyectos, de gran valor e importancia, y más si cabe, por la forma de recaudar los fondos para estos.

La Hermandad del Amor está potenciando en estas fechas una Comisión creada para futuros proyectos con el Título de su Titular, el Stmo. Cristo del Amor, y con la cuál a buen seguro, llegarán a buen puerto todas las actividades que se realicen, actos, etc, pues estarán hechas desde el amor de unos hijos hacia su Padre.

Pero el tema en el que querría hacer especial énfasis, es en el proyecto, silencioso y callado, precisamente para ese Señor, el del Silencio, el que siempre está, pero humilde y atento, amable y fiel guía de su cuadrilla de costaleros, los hijos del Señor del Levante.

El Señor, llegado a nuestra ciudad desde Cádiz el año 1.991, vino a proporcionar un enriquecimiento aún mayor de su Hermandad, de su barrio, y de la Semana Santa de Córdoba. Esta obra tan del estilo y sello de su autor, uno de los de más nombre en la Semana Santa andaluza, ha sufrido en los últimos años bastantes cambios en cuanto a su cuadrilla se refiere. Cambios de capataces, entradas, salidas de costaleros, un paso cuya finalización no terminaba de encauzarse…

Pero la actual Junta de Gobierno, proyectos ilusionantes en mano, ha decidido por fin labrar un sendero de hechos y no sueños, y pronto, veremos al Señor del Silencio con su Paso de Misterio finalizado, y será una estampa mágica, pues la caoba y el dorado le darán un sello único, especial, como todo lo que rodea a esta Imagen desde su llegada a la ciudad.

Nacida la idea de la propia cuadrilla, han tenido a bien consultar con la Junta de Gobierno, una serie de pasos a dar, yo no llamaría económicos, si no más bien amorosos hacia su Titular, cosa que la Hermandad, a buen seguro, ha agradecido emocionada por el gesto. Así bien, se han repartido unas huchas para quien las ha solicitado tras la idea que sale de un grupo de hermanos costaleros, con su capataz a la cabeza, ese que valga la redundancia, parece haber encontrado la cabeza y los pies del estilo, el sello de un andar, y el buen hacer en dicho Paso de Misterio. En las huchas, no se piden aportes económicos con fechas de entrega para fines concretos, si no pequeños desembolsos diarios, simples céntimos, que como el otro día me decía un costalero, puedes perder entre los asientos del coche, son sobrantes de la compra, o incluso, alguna aportación mayor, todo con amor y por supuesto, sacrificio por su Titular.

Son varios los fines para dichas huchas, y es que una Hermandad con tres pasos, tiene muchísimos gastos, y hablamos de una Hermandad muy humilde y con gentes de un barrio obrero de la ciudad. Parihuela de ensayo, salida, la ayuda a los proyectos que se van a realizar para el Señor del Silencio como el frontal en dorado, donde la cuadrilla, a parte de las huchas ha colaborado de forma económicamente importante- A buen seguro agradecerá la Junta de Gobierno que sean los miembros de la cuadrilla los que intenten hacer realidad los proyectos con la mayor premura, y para más gloria de su Señor, conformando un ambiente de unión, el cuál, debe perdurar y nunca más perderse entre estos hermanos.

Esta Hermandad, siempre ejemplo a seguir por su historia, donde siempre ha servido a los vecinos de su barrio y los ha acerdado más a Dios, y le ha acercado a Dios a los que lo desconocían, pero andaban faltos de Él, no se olviden, que tiene el honor y la peculiaridad de que su Titular Mariana, la Reina del Cerro, Encarnación, sea portada por el amor de unas mujeres, algunas, hijas de madres luchadoras,y otras, mismamente verdaderas madres coraje, a las cuales el amor de su Madre, les hace más llevadero el esfuerzo diario por sacar adelante a sus familias.

No es tan difícil que cosas así tengan sentido, más bien por las formas que por la consecución final, y de eso deberían saber bien los cofrades. El sentido común, casi nunca va ligado a lo sentimental, y en este mundo cofrade tan peculiar se entremezclan con bastante frecuencia, lo malo, y aquí viene el problema, es cuando los sin sentido llevan solamente un fin recaudatorio a todo el que podamos, aunque mañana no nos preocupe que ya no forme parte de la gran familia que debemos ser, sin preocuparnos por qué marchó, y si, porque ya no nos llegará más dinero de esa persona, aunque si no tiene dinero, y no hay con qué exprimirlo, ¿para qué tenerlo en nuestra cuadrilla? Total, vendrá otro movido por las modas o el siguiente estreno, que ya nos hará de tonto, hasta que los tontos, al final, sean los que dominen las cuadrillas, las Hermandades, y hasta puedan jugar con los sueños de los hermanos de años y años, pues ya se sabe que quien tiene dinero manda, y si no, pregunten, hay Hermandades que han nadado en la abundancia económica, y a día de hoy, nadan en la nada, y ya, tampoco parece haber dinero.

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