Huelva nunca perdió la Esperanza

La excepcionalidad de esta Semana Santa que nos está tocando vivir es un hecho más que irrefutable, con la nula presencia de procesiones por las calles de nuestra bendita tierra. Las distintas Hermandades están poniendo sus empeños en, a través de medios telemáticos, suplir en la medida de lo posible la ausencia de sus pasos por las calles. Se hace, así, Hermandad de otro modo.

La Hermandad de la Esperanza de Huelva, cuya salida procesional es de las más esperadas de la capital, ha editado un maravilloso vídeo en el que se hace un recorrido por la historia de la corporación de San Francisco desde sus duros inicios, con la pérdida de todos sus enseres e imágenes en la Guerra Civil, pasando por décadas de exilio en el siglo XX siendo deshauciada una y otra vez de distintos templos donde hospedar a sus imágenes y rendirles culto.

A pesar de todas estas vicisitudes, la Esperanza siempre termina floreciendo. Así fue, cuando la feligresía de la capital onubense sufragó una pequeña capilla donde comenzaron a venerarse las imágenes, y cuando posteriormente recaló de manera definitiva en la nueva Iglesia de Santa María de la Esperanza, donde la explosión devocional y patrimonial de la Cofradía fue un hecho incuestionable, hasta convertirse en la maravilla y el deleite para los sentidos que supone verla en la calle cada Miércoles Santo. 

Huelva nunca perdió la Esperanza, porque bastaba con dirigir la mirada a los ojos color miel de la Reina de San Francisco para llenarse de ese sentimiento tan bello que compartimos todos los que profesamos pasión hacia esa advocación, sea del lugar que sea. Precisamente la lección de superación de la Cofradía onubense es un maravilloso ejemplo para los complicados tiempos que nos está tocando vivir. Porque pese a todo, siempre, siempre… la Esperanza vence a cualquier adversidad, por muy dura que parezca. Y en esta ocasión, volverá a ser así. Encomendémonos a Ella.