In Nomine Dei … ¿Condena o absolución?

La Exposición del Consejo de Cofradías abrirá, Dios mediante, en pocas semanas. Será una concentración de masas, eso sin duda. evento de esa magnitud en una ciudad como Sevilla, tierra de María Santísima y de procesiones durante todo el año, lleva ya el éxito grabado en el nombre.

No obstante, la situación es bastante peculiar. Este evento se va a realizar en medio de una pandemia mundial -estamos en la cresta de los contagios, sin visos de mejorar a corto plazo-, y con miles de almas cofrades que llevan 1 año -una eternidad para Sevilla y Andalucía en general- sin ver una procesión en la calle.

Hay voces, como la del eterno costalero Miguel Ángel Oliver, que a través de redes sociales ya han mostrado su descontento ante la celebración de «In Nomine Dei».

Ciertamente es un tema para analizar con calma, pues es indiscutible que la situación no puede ser más desfavorable y poco segura para algo de ese calibre. Yo no imagino un concierto de Madonna en Londres ahora mismo o una exposición de la recordada Princesa Diana, salvando la distancia temática con lo que nos ocupa, por supuesto. Pero la repercusión mediática podría sin duda asimilarse.

La Semana Santa es el principal reclamo de los sevillanos en cualquier época del año, superando incluso a la Feria de Abril, aunque ambas conformen la simbiosis perfecta de la primavera en la ciudad, sin poder dejar atrás a ninguna de ellas. Teniendo esto en mente y sabiendo la complicación logística que puede llevar intrínseca una muestra como la de Cajasol, ¿es coherente seguir con ella?

Es indudable que el peligro está, pero también se encuentra en los museos, bares, cines, teatros, gimnasios, tiendas de ocio o parques. Por no decir las propias iglesias. ¿Lo cerramos todo como en marzo del año pasado?

Todo se debe regir por un principio de justicia y equidad, y este tema no va a ser menos. La famosa exposición cofrade tiene todo el derecho a convocarse y seguir adelante, tal y como permiten tanto la legislación vigente y las restricciones impuestas por la Junta de Andalucía y el Gobierno Central. Es decir, poder se puede.

Otra cosa es si se debe. Evidentemente los museos y salas de exposiciones permanecen abiertos, y no veo a nadie rasgarse las vestiduras por ello.

In Nomine Dei se ha preparado conciencudamente -afortunadamente hay algo que el consejo hace bien- con unas medidas de seguridad sanitaria extraordinarias, empezando por la adquisición de entrada previa a través de una página web que se pondrá en funcionando en los próximos días. Contando además con la experiencia de Cajasol, que suele preparar todo lo que expone milimétricamente -recuerden la maravillosa exposición de la Sed o la muestra del nacimiento la pasada Navidad – yo no tengo dudas.

El evento cofrade del año sigue en pie hoy por hoy. Será la providencia la que decidirá si debe clausurarse antes de tiempo, o por el contrario seguir adelante hasta el Domingo de Resurrección, cuando previsiblemente se de el broche final a la muestra.