Inmaculada Concepción Aranda, elegida nueva hermana mayor de la Hermandad del Amor del Cerro para los próximos cuatro años

La Hermandad del Amor del Cerro ha iniciado una nueva etapa institucional tras la celebración del cabildo general de elecciones, que ha dado como resultado la elección de Inmaculada Concepción Aranda Vázquez como nueva hermana mayor de la corporación del Domingo de Ramos. La nueva responsable de la cofradía asume el cargo con un proyecto de continuidad respecto a la gestión desarrollada en los últimos años y con el propósito de afrontar importantes retos patrimoniales, formativos, pastorales y asistenciales durante su mandato. El resultado de la votación ha quedado finalmente fijado en 66 sufragios emitidos, de los cuales 63 han sido favorables y 3 se han pronunciado en contra, sin registrarse ninguna abstención, configurando así un respaldo mayoritario de clara contundencia en el seno del acuerdo adoptado.

Una vida ligada a la Hermandad del Amor

Inmaculada Concepción Aranda nació en Córdoba en 1967 y mantiene una estrecha vinculación con la Hermandad del Amor desde 1981, cuando comenzó a realizar estación de penitencia como nazarena acompañando a María Santísima de la Encarnación. Posteriormente formó parte de la primera cuadrilla de hermanas costaleras de la dolorosa y, desde 1985 hasta 2003, desempeñó de manera ininterrumpida la labor de contraguía del paso. Tras aquella etapa volvió a vestir el hábito dominico para acompañar cada Domingo de Ramos al Santísimo Cristo del Amor.

Su trayectoria dentro de la corporación también ha estado marcada por el desempeño de diferentes responsabilidades en la junta de gobierno, ocupando los cargos de Diputada de Caridad, Diputada de Evangelización y Teniente de Hermano Mayor, además de ejercer como camarera de María Santísima de la Encarnación desde 1999.

Con esta elección, Aranda se convierte además en el cuarto miembro de la familia Vázquez que preside la cofradía, siguiendo una tradición familiar iniciada por Rafaela Vázquez y José María Ordóñez Vázquez, quienes también estuvieron al frente de la hermandad.

Trayectoria profesional y aportación al mundo cofrade

Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad de Córdoba en 1992, completó posteriormente la Suficiencia Investigadora y obtuvo la especialidad en Medicina Familiar y Comunitaria tras superar el examen MIR en el año 2000. Desde 2011 desarrolla su labor profesional como médica en la localidad sevillana de Écija.

Su actividad cofrade también ha trascendido el ámbito interno de la hermandad. Ha colaborado con el programa radiofónico Paso a Paso de Canal Sur Radio, participó en el I Congreso Nacional del Costalero, celebrado en Córdoba, donde presentó junto a su esposo, Juan Carlos Jiménez, un estudio sobre la mujer costalera en Córdoba, y fue la encargada de pronunciar el XII Pregón del Costalero de la Hermandad de la Cena en 2018. Asimismo, desde 2006 pertenece a la Hermandad Universitaria.

Una línea continuista con importantes retos de futuro

La nueva hermana mayor ya había adelantado durante la campaña electoral que su intención era dar continuidad a la línea de trabajo desarrollada por la corporación durante los últimos años, manteniendo como ejes fundamentales el servicio a los hermanos, la formación cristiana y la acción caritativa.

Entre los objetivos de este mandato destacan los preparativos de las celebraciones previstas para 2030, cuando la hermandad conmemorará el 75 aniversario de su fundación y el 50 aniversario de la bendición de Nuestro Padre Jesús del Silencio y María Santísima de la Encarnación. Con motivo de ambas efemérides, Aranda anunció que la corporación abrirá un año jubilar para conmemorar estos aniversarios.

El nuevo paso de palio, principal desafío patrimonial

En el ámbito patrimonial, la nueva responsable de la corporación considera que el nuevo paso de María Santísima de la Encarnación, aprobado por el cabildo de hermanos en 2023 y diseñado por Francisco Javier Sánchez de los Reyes, será el gran proyecto que marcará los próximos años de la hermandad.

La ejecución de esta iniciativa, concebida como un proyecto de largo recorrido, requerirá una importante planificación debido a las características de su diseño, que contempla un palio de malla con las bambalinas bordadas por ambas caras. La nueva junta de gobierno prevé elaborar un cronograma específico para impulsar su desarrollo.

Formación, juventud y caridad como pilares del mandato

Durante la campaña electoral, Aranda manifestó también su intención de reforzar la formación cofrade, animando especialmente a los miembros de su junta de gobierno a participar en los cursos promovidos por la Diócesis. Del mismo modo, apostó por potenciar la acción social, impulsando un programa anual de iniciativas inspirado en un modelo de hermandad con «rostro samaritano», así como por fortalecer la presencia de la juventud mediante la creación de una Vocalía de Juventud e incorporando nuevos hermanos jóvenes a la junta de gobierno.

Igualmente, reiteró su voluntad de seguir estrechando los vínculos con la Parroquia de Jesús Divino Obrero y con el barrio del Cerro, dos ámbitos que considera fundamentales para el presente y el futuro de la corporación.

Una nueva etapa para la corporación del Domingo de Ramos

Con la elección de Inmaculada Concepción Aranda Vázquez, la Hermandad del Amor del Cerro abre un nuevo periodo de gobierno que estará marcado por la continuidad institucional, la consolidación del crecimiento experimentado durante los últimos años y el desarrollo de importantes proyectos de carácter patrimonial, formativo y social, con la vista puesta en las grandes celebraciones que la corporación afrontará al final de la presente década.