Una propuesta continuista que aspira a consolidar la gestión de Rocío Arranz al frente de la corporación del Domingo de Ramos
La Hermandad del Amor del Cerro afronta un nuevo ciclo institucional con la convocatoria de elecciones a hermano mayor, en las que se postula como candidata Inmaculada Concepción Aranda Vázquez, quien —de materializarse su intención, certificada por fuentes cercanas a la Hermandad cordobesa— concurrirá al proceso con una propuesta de carácter continuista orientada a preservar y afianzar la labor desarrollada por la actual responsable de la corporación, Rocío Arranz García. La aspirante plantea así una línea de acción que pretende dar continuidad al trabajo realizado durante los últimos años al frente de una hermandad que ocupa un lugar destacado en la jornada del Domingo de Ramos.
El proceso electoral que concluirá el próximo 28 de junio se configura como un momento decisivo en la vida interna de la corporación, en el que los hermanos deberán determinar el rumbo inmediato de la institución mediante un sistema reglado que garantiza la transparencia y el rigor normativo. En este contexto, la candidatura presentada por Aranda queda a la espera de conocer si concurrirán otras alternativas o si, por el contrario, será la única en liza, una circunstancia que marcará de manera determinante el desarrollo del proceso.
Trayectoria personal y profesional marcada por la vocación y el compromiso cofrade
Inmaculada Concepción Aranda Vázquez, hermana de las cofradías del Amor y Universitaria, nació en Córdoba en 1967, en el seno de una familia cristiana y profundamente vinculada al mundo cofrade. Su formación académica se concreta en la licenciatura en Medicina y Cirugía obtenida en 1992 por la Universidad de Córdoba, completando posteriormente su especialización en Medicina Familiar y Comunitaria en el año 2003 en la misma ciudad, lo que define un perfil profesional caracterizado por la vocación de servicio y la dedicación asistencial.
Desde 2011 desarrolla su labor como médica en la provincia de Sevilla, concretamente en la localidad de Écija, donde continúa ejerciendo su actividad sanitaria, compaginándola con una intensa implicación en la vida de hermandad.
Una vinculación histórica con la hermandad y un papel relevante en la incorporación femenina al mundo del costal
Su trayectoria dentro del Amor se remonta a 1981, año en el que comenzó a vestir la túnica nazarena, iniciando así una vinculación prolongada en el tiempo que ha ido adquiriendo diversas responsabilidades. Entre los hitos más significativos de su recorrido destaca su condición de fundadora, junto a otras hermanas, de la cuadrilla de hermanas costaleras de María Santísima de la Encarnación, una iniciativa que supuso un avance relevante en la participación femenina dentro de este ámbito tradicionalmente masculinizado.
Durante dos años formó parte de la cuadrilla como costalera a los pies del paso, para posteriormente asumir la función de contraguía, desde la que dirigió el discurrir de la imagen por las calles de Córdoba a lo largo de dieciocho años, evidenciando una experiencia prolongada y un conocimiento profundo del trabajo bajo las andas. Tras esta etapa, retomó su participación como nazarena, recuperando una tradición personal que había quedado en suspenso.
A ello se suma su responsabilidad como camarera de María Santísima de la Encarnación desde 1999 hasta la actualidad, una labor que implica una relación directa y constante con la imagen titular, reforzando su perfil de compromiso sostenido con la hermandad.
Aportación académica y participación en foros especializados
Dentro de su trayectoria cofrade también figura su participación en el I Congreso Nacional del Costalero celebrado en Córdoba en 2002, donde presentó un estudio descriptivo centrado en la cuadrilla de María Santísima de la Encarnación. Esta intervención evidencia no solo su experiencia práctica, sino también una capacidad de reflexión y análisis en torno a la realidad del costal.
Convocatoria electoral y desarrollo del Cabildo Extraordinario
La convocatoria del Cabildo Extraordinario de Elecciones ha sido anunciada conforme a lo establecido en las Reglas de la hermandad y la normativa diocesana vigente, fijándose su celebración para el 28 de junio de 2026 en el Salón de la Casa de Hermandad, en horario comprendido entre las 11:30 y las 14:00 horas. La sesión incluirá las preces correspondientes y la votación para la elección del nuevo hermano mayor, en un proceso que se desarrollará bajo estrictos criterios de legalidad eclesial.
La citación ha sido emitida por mandato de la actual hermana mayor, Rocío Arranz García, tras el acuerdo adoptado por la Junta de Gobierno, que en cabildo de oficiales celebrado el pasado 10 de abril designó a los integrantes de la Junta Electoral. Dicho órgano estará presidido por la propia Rocío Arranz García —quien concluye su segundo mandato—, actuando como secretario Juan Domínguez Moreno y como vocal Remedios Campos Redondo, constituyéndose así el equipo encargado de velar por el correcto desarrollo del proceso electoral.
Normativa, requisitos y garantías del proceso
El procedimiento electoral se regirá por un conjunto de disposiciones que determinan tanto los requisitos exigidos a los candidatos como las condiciones para el ejercicio del derecho a voto. Entre las exigencias para concurrir al cargo de hermano mayor se establece la necesidad de residir en la Diócesis de Córdoba, ser mayor de edad, contar con una antigüedad mínima de cinco años ininterrumpidos en la hermandad y encontrarse al corriente de las cuotas.
Asimismo, los aspirantes deberán presentar una declaración jurada relativa a su situación familiar, aportar la correspondiente documentación sacramental en su caso y registrar la composición de su Junta de Gobierno, incluyendo los cargos esenciales, todos ellos con el visto bueno del Consiliario, lo que refuerza el carácter reglado y garantista del proceso.
El reglamento contempla igualmente la obligatoriedad de reunir el aval de al menos veinticinco hermanos, así como el respaldo del Consiliario, además de establecer incompatibilidades para quienes desempeñen responsabilidades políticas de carácter ejecutivo, preservando así la naturaleza eclesial de la institución.
En cuanto al derecho a voto, podrán ejercerlo los hermanos mayores de dieciocho años que se encuentren al corriente de sus obligaciones económicas, debiendo acreditar su identidad mediante documentación oficial, quedando excluido expresamente el voto por correo o delegación, lo que subraya la presencialidad y formalidad del acto electoral.
Calendario y plazos de un proceso decisivo para el futuro de la hermandad
El calendario electoral establece que la presentación de candidaturas se desarrollará entre los días 15 de mayo y 12 de junio, ambos inclusive, en la Casa de Hermandad y en horario de 18:00 a 20:00 horas. La publicación de las candidaturas admitidas o rechazadas tendrá lugar entre el 15 y el 17 de junio, abriéndose posteriormente un plazo de reclamaciones del 18 al 20 de junio, cuya resolución será publicada el 22 de junio.
El listado definitivo de candidaturas válidas podrá consultarse entre los días 23 y 25 de junio, mientras que el censo de hermanos estará disponible para consulta individual, conforme a la normativa de protección de datos, durante el periodo comprendido entre el 15 de mayo y el 12 de junio, garantizando así la transparencia y accesibilidad del proceso.
Una cita clave para el devenir institucional de la corporación
La celebración de este Cabildo Extraordinario de Elecciones marcará un punto de inflexión en la vida de la Hermandad del Amor del Cerro, al determinar quién asumirá la responsabilidad de guiar la corporación en los próximos años. Desde la actual Junta de Gobierno se ha recordado a los hermanos la obligación de asistir a este cabildo, subrayando la importancia de la participación activa en un proceso que articula la vida institucional de la hermandad y su proyección futura.





