La insólita salida procesional del Señor de Pasión de 1941

En esta nueva entrega de El Rincón de la Memoria les presentamos una curiosa instantánea que ilustra a Nuestro Padre Jesús de Pasión portado en andas por nazarenos con antifaz a su paso por la Plaza del Salvador. Esta imagen que data del Jueves Santo de 1941 representa un hecho insólito que tiene una explicación de lo más lógica.

Tras la Semana Santa de 1940, el paso del Nazareno de Pasión fue guardado en el almacén del Parque de Sanidad, un lugar provisional que venía a sustituir al almacén del convento de San Clemente que se encontraba en obras, donde se custodiaba el paso durante todo el año hasta la llegada de una nueva cuaresma.

Hasta aquí todo parece fluir por el cauce de la normalidad hasta un día del mes de mayo cuando infortunadamente el almacén del Parque de Sanidad ardió provocando la pérdida del paso. Esta desafortunada situación provocó que la Junta de Gobierno convocara un Cabildo General Extraordinario para aprobar el proyecto de un nuevo paso procesional que saliera de la factura de Cayetano González.

Las nuevas andas diseñadas por el afamado orfebre serían de plata y carey, a semejanza de las antiguas que poseyó la hermandad hasta la invasión francesa. Esta obra que sustituiría al de madera dorada de principios del siglo XX tuvo oponentes y partidarios. Los que se oponían, que eran la mayoría, defendían que la hermandad no debía abordar el proyecto de un lujoso paso por respeto a los muchos españoles que pasaban hambre y penurias económicas tras el conflicto de la Guerra Civil. También hubo opiniones sobre que todos los pasos de Cristo eran de madera dorada. De esta manera, el Cabildo terminó rechazando el proyecto.

Va llegando la Semana Santa de 1941 y la Hermandad de Pasión se encuentra sin paso para su Nazareno. Hay varias hermandades como el Amor que ofrecen ceder sus pasos. Sin embargo, la Junta de Gobierno decide que su titular procesionara en andas el Jueves Santo de ese año.

En total treinta y dos hermanos fueron los afortunados en portar en andas a su titular. En la parihuela se situaban catorce nazarenos con antifaz, mientras que otros dieciocho se posicionaron detrás con cirios encendidos componiendo el relevo. Según los documentos que relatan la organización de esta singular estación de penitencia, los nazarenos estarían guiados por el llamador. Para empezar la marcha un golpe y los hermanos meten el hombro, segundo golpe los hermanos elevan las andas con suavidad y tercer golpe se inicia la marcha. Para parar un golpe y parada sin descender las andas, otro golpe y las andan bajan hasta descansar en el suelo.

Como podrán imaginar el proyecto de Cayetano González que en su día fue rechazado finalmente se llegó a ejecutar posiblemente con otro diseño al de la idea inicial, convirtiéndose en el suntuoso paso con el que procesiona Jesús de la Pasión en nuestros días. Este extraordinario Jueves Santo dejó otra novedad, la posibilidad de que hermanos portaran a su titular en su estación de penitencia ya que en este tiempo los costaleros eran de los llamados “pagados” y no formaban parte de la nómina de la hermandad.