Los restauradores especialistas en patrimonio textil Alberto Paredes Martín y Jesús Espadas Alemañy intervienen el escudo de la Virgen de la Merced. El escudo está bordado a realce. Para su confección se emplearon hilos metálicos de varias clases, trabajados con técnicas conocidas como de «hilos tendidos».
También se utilizaron hilos de seda rojos para bordar el fondo mediante la técnica del travesado, empleando el punto matiz. De esta forma las barras doradas inferiores fueron realizadas bajo la técnica de setillo, en la que se alternan las puntadas creando un aspecto «enladrillado» con hilo de muestra.
La gran cruz de malta se confeccionó con la técnica de cartulina con hilo brizcado. Por su parte, la corona real, bordada sobre terciopelo, se encuentra realizada con dos tipos de canutillos, mientras que el canasto está realizado de la misma manera que las barras.
La intervención ha consistido en el aspirado de la suciedad superficial depositada sobre la pieza, y limpieza fisicoquímica para eliminar la suciedad superficial y los depósitos de óxido presentes en los hilos metálicos. También, se ha consolidado los elementos sueltos y se ha realizado una reintegración cromática de las lagunas de hilo con métodos reversibles y discernibles.
Por último, se le ha colocado un sistema de refuerzo, así como un forro y sistema de sujeción.La Santísima Virgen lo estrenará en el acto reverencial de los dias 23 y 24 de septiembre expuesta a la veneración de todos sus fieles y devotos, recuperándose así una pieza de gran valor histórico y sentimental, pues у perteneció al primer hábito que la Comunidad de Padres Mercedarios mandó realizar tras su restauración en el convento de San Gregorio, en 1940.





