Jaén, Portada

Jaén celebrará una procesión Magna en 2025

Reunirá a imágenes de las cofradías de toda la Diócesis que llegarán hasta la puerta del perdón de la Catedral de Jaén

En el día que se cumple el primer aniversario del inicio del ministerio episcopal  de Don Sebastián Chico Martínez en Jaén, el Obispo lo ha celebrado con el ámbito cofrade, presidiendo el XXXIII Encuentro Diocesano de Cofradías. Una jornada de encuentro, convivencia, oración y formación en la que se han reunido representaciones de las casi 400 hermandades, cofradías, grupos parroquiales y agrupaciones de toda la Diócesis y que ha concluido con la grata sorpresa para los cofrades del anuncio, por parte del Obispo, de una procesión magna diocesana que tendrá lugar el próximo 2025, con motivo del Año Jubilar que la Iglesia Universal celebrará bajo el lema “Peregrinos de la Esperanza”.

La jornada, que se ha desarrollado en la Casa de la Iglesia, ha dado comienzo con un café de bienvenida a los asistentes. Después, en un salón de actos abarrotado, el Obispo ha tenido la primera intervención de la mañana.

Intervención del Obispo

En ella, ha animado a los cofrades a vivir desde esta realidad eclesial fomentando tres aspectos indispensables para la vida en hermandad: “Una cofradía es Iglesia, es lugar de encuentro, es misionera y es caridad. Para que cuidando la fe se lleve la caridad a los más necesitados”, ha expresado el Prelado. En este sentido, Don Sebastián ha abundado en la idea de que los cofrades deben ser “hombres y mujeres de esperanza”, de anuncio de la Buena Noticia del Evangelio. Y ha anunciado la modificación de los estatutos de las Cofradías para que todas tengan dos vocalías más: una, la de Evangelización y otra la de Juventud, “para animar e ilusionar a los jóvenes”.

Ponencias

A continuación, ha sido el turno del Delegado para la Religiosidad Popular, Don Agustín Rodríguez, que además de agradecer la presencia de todos los que se habían dado cita en la Casa de la Iglesia, ha querido dar las gracias al Señor por el primer año como Obispo de Don Sebastián y lo ha hecho entonando el “cumpleaños feliz”. También ha ofrecido una serie de avisos y recomendaciones a las cofradías que serán publicadas de manera oficial en los próximos días. Después, ha presentado al primero de los ponentes de la jornada, el sacerdote y profesor, D. Luis María Salazar quien ha ofrecido una esperanzadora disertación sobre la importancia del primer anuncio desde las Hermandades y Cofradías. De forma amena, cercana, D. Luis María ha querido explicar que la esencia del cristianismo reside en que todos conozcan y se enamoren de Cristo. En el momento actual de nuestra sociedad, donde ya la fe no es heredada, hay que anunciarla, para que todos tengan la oportunidad de tener un encuentro real con el Resucitado.

La siguiente de las ponencias organizadas para este día ha corrido a cargo de Sergio Ramírez Pareja, Director de las Oficinas de Transparencia, Protección de datos y Cumplimiento normativo del Obispado de Jaén. El Notario del Tribunal Eclesiástico de Jaén les ha explicado de forma muy didáctica el funcionamiento de estas oficinas y su aplicación en las Hermandades y Cofradías. A la vez, se ha puesto a la disposición de todas ellas para que puedan implementar estas normas en sus ámbitos de actuación.

Antes de finalizar el Encuentro, el Delegado Episcopal ha presentado al grupo de trabajo de la Delegación. Hombres y Mujeres de toda la Diócesis comprometidos con el mundo cofrade y que se han puesto al servicio de éste área diocesana para trabajar en comunión por la Iglesia de Jaén.

Gabriel García Pérez, uno de los miembros de la Delegación de Religiosidad Popular ha ofrecido una ponencia sobre el papel fundamental de los jóvenes en las Hermandades y ha explicado que se pretenden reunir al menos a 2.000 jóvenes cofrades de toda la Diócesis en el encuentro de jóvenes cofrades que tendrá lugar en febrero de 2023.

Anuncio inesperado

En 2025 la Iglesia universal está llamada a participar, cada 25 años, en un Año Jubilar, un acontecimiento que se instituyó en el año 1300 y que cada cuarto de siglo vive el pueblo fiel de Dios como un don especial de gracia, caracterizado por el perdón de los pecados y, en particular, por la indulgencia, expresión plena de la misericordia de Dios, y que en esta ocasión se celebrará bajo el lema: “Peregrinos de la esperanza”. Con esta fecha en el horizonte, el Obispo ha anunciado que se va a organizar una procesión magna diocesana que reunirá a imágenes de las cofradías de toda la Diócesis que llegarán hasta la puerta del perdón de la Catedral de Jaén. Un anuncio que, por inesperado, ha mostrado al tiempo la alegría y la sorpresa de los asistentes.

Eucaristía

El encuentro ha concluido en la Catedral con la celebración de una solemne Eucaristía sobre el presbiterio que 365 días antes, Monseñor Chico Martínez era acogido como el sucesor de los apóstoles, el número 76 de los Obispos del Santo Reino.

Arropado por el mundo cofrade y de una decena de canónigos ha presidio la Misa del primer domingo de Adviento.

Los miembros de las cofradías han participado las lecturas. El vicedeán, ha sido el encargado de proclamar el Evangelio, en una celebración que el coro de la Cofradía de la Santa Cena y San Juan Pablo II ha puesto la nota musical.

En su homilía, el Obispo ha querido comenzar dando las gracias por este año de gracia al frente de la Iglesia del Santo Reino: “En esta Eucaristía en la que recuerdo que hace un año me uní a vuestro caminar como pastor de la tierra del Santo Reino, quiero compartir con vosotros, y en vosotros con toda la Diócesis, mi acción de gracias por este primer año, que cumplo como vuestro obispo, sirviendo a nuestra Iglesia local de Jaén. Pido que os unáis a mi petición para que siempre sea fiel a este ministerio y a este don que se me confirió en mi Ordenación Episcopal y que estoy llamado a poner totalmente a vuestro servicio”.

Después ha querido reflexionar sobre el tiempo litúrgico que ha dado comienzo y que culminará la noche del 24 de diciembre con el nacimiento del Hijo de Dios: El anuncio central del Adviento es la primera certeza de una vida iluminada por la fe: nuestra vida tiene un sentido, no es un laberinto sino un camino con sentido que lleva a un lugar, ese lugar es el mismo Dios. El Adviento, por tanto, es un tiempo de esperanza, apoyado en el recuerdo de lo que ya Dios hizo por nosotros, pero alentado por la esperanza firme y segura de lo que le queda por hacer. Entrar en el Adviento es vivir la esperanza de una verdadera salvación”.

Después, ha recordado su compromiso con la Iglesia desde que fue consagrado como Obispo y dos años después, renovó a su llegada a Jaén: “Al inicio de mi Ministerio episcopal, me marqué tres objetivos, que nuevamente quiero recordar, y que deseo avivar, pidiéndole al Señor que me ayude a que vayan fructificando según su voluntad. Surgieron en ese momento tenso e intenso de mi preparación para la Ordenación Episcopal. Surgieron de la oración, en la intimidad con el Señor. Por lo que creo que son como tres hitos importantes en el cuaderno de ruta de toda mi vida: “Ser hombre de esperanza”; “Estar cercano a los sacerdotes y a los jóvenes que buscan el “para qué de su vida”; y “ser hombre de comunión”. Este año, ha pasado muy rápido, no sé hasta qué punto he ido respondiendo a todos estos objetivos. Lo que sí sé es que me ayudan a mirar hacia delante, a tener un rumbo fijo e ilusionante en mi vida, y una referencia para el examen diario de mi proyecto vital, desde la humildad y el gran deseo que tengo en mi corazón de entregarme al Servicio de Cristo y de todos vosotros”.

Del mismo modo, ha querido tener unas palabras para los cofrades reunidos en el templo madre de Jaén, y lo ha hecho con estas palabras: “Sed artífices, hermanos y hermanas cofrades, de la nueva evangelización, dando testimonio con toda nuestra vida del amor de Dios, dentro y fuera de la cofradía, siendo anunciadores del Kerigma, del gran mensaje de la salvación, y así interpelar el corazón de nuestros hermanos los hombres para que inicien su camino de Adviento que los lleve a encontrarse vitalmente con el Amor de Dios, encarnado en un pesebre. Es lo que, en nombre del Señor, os propongo, como grupo muy importante de laicos en nuestra Diócesis. Nuestra Iglesia de Jaén os necesita, como cristianos esperanzados y alegres, dispuestos a ir a nuestra sociedad con nuevo ardor, decididos, unidos y sin miedo, para comunicar a este mundo, donde cada vez se está minado más los profundos cimientos de la familia y de la propia dignidad de la persona, que Dios es nuestro Padre, que nos ama y ha venido a nuestro encuentro para salvarnos, para alcanzarnos la plenitud que ansía nuestro corazón”.

Antes de concluir la celebración, el vicedeán, D. José López Chica, ha leído, a modo de felicitación unas palabras de agradecimiento por el primer aniversario episcopal de Don Sebastián, en el que ha subrayado su dedicación por el pueblo fiel que peregrina en Jaén y ha recordado la oración por él.

Don Sebastián ha recibido, al concluir la Eucaristía, el cariño, la cercanía y la felicitación de los fieles congregados en esta celebración.