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De Cerca

Javier Sánchez de los Reyes: «La innovación tiene que ser sentida y verdaderamente deseada en una Cofradía y sus hermanos, que tenga un contexto»

El nombre de Javier Sánchez de los Reyes es conocido más allá del ámbito cofradiero. Este proyectista tiene por delante no pocos encargos que se multiplican en esta época. Aun así, hace un hueco en su agenda para atendernos.


«La innovación (refiriéndome a la utilización de un estilo contemporáneo o vanguardista, en imágenes, enseres, etc) como obligación impuesta o para quedar bien no va a dar buen resultado o va a encajar con calzador y de manera controvertida»

– Uno de sus últimos diseños es el palio para la dolorosa del Polígono de San Pablo. ¿Qué ha significado esta obra en su carrera?

Pues además de la culminación de todo un proceso de trabajo, para mí ha supuesto la satisfacción de ver el diseño de una pieza de envergadura salido de mi mente y mis manos recorriendo las calles de mi Ciudad, en su Semana Santa. Mi otra obra de gran envergadura en Sevilla, el retablo de la Basílica del Stmo. Cristo de la Expiración (Cachorro), evidentemente, no sale a la calle. Me refiero con esto al tamaño, tengo más piezas diseñadas con el mismo cariño y trabajo pero son piezas más pequeñas; túnicas, sayas, insignias, etc.

«Me gusta diseñar piezas en las que interactúen las diferentes disciplinas»

– Diseña pasos, orfebrería, bordados. ¿En cuál se siente más seguro?

Lo que más me gusta es el diseño de los retablos, solucionar espacios y estructurar un orden arquitectónico. Después, me gusta diseñar piezas en las que interactúen las diferentes disciplinas, como por ejemplo un Paso con faldones bordados y orfebrería o talla en madera, etc. Me gusta investigar en esa interactuación y desarrollarla.

«No veo problema en que se recurra al estilo barroco digamos “tradicional” para realizar imágenes (eso sí, bien hecho y por buenos artistas), porque comunican y expresan más para nosotros»

– ¿Qué diferencia a sus obras?

Pues desde un punto de vista externo, por lo que me dicen, mis obras se identifican claramente. Me hablan de la elegancia, la coherencia de estilos y la estructuración lógica y armoniosa del dibujo. Y yo añadiría que el propósito de no hacer “lo de siempre”, al menos en los esquemas, e intentar aportar algo de novedad, pero esto es posible cuando se dan las circunstancias debidas. Aunque utilizo y me ayudo de procedimientos informáticos en el proceso total de creación, mis proyectos los ideo a mano alzada, y los presento siempre terminados a mano, sin querer decir con esto que sea mejor o peor.

«A las artes cofrades se le tiene en general poca consideración, y al diseño todavía menos»

– ¿Hay mucho intruso en su campo?

Sí. A las artes cofrades se le tiene en general poca consideración, y al diseño todavía menos, porque apenas está profesionalizado; de hecho es el que menos profesionalizado está de todas esas “artes cofradieras”. Hay muchos jóvenes, yo diría que al menos uno por Hermandad, que dibuja y le gusta el tema, aficionados, que con mucha ilusión hacen diseños algunos de ellos fallidos, pero son las Hermandades las responsables y las que deben tener el criterio de poner el diseño de una pieza en manos expertas, no tirar del joven aficionado que lo hace gratis. Aunque esto es muy difícil que cambie radicalmente porque las Hermandades funcionan también en lo artístico como un punto de relaciones sociales.

«Las Hermandades no son sólo fundaciones artístico-culturales cuya misión existencial es la de avanzar en las artes plásticas y ser adalides de las vanguardias»

Ya no como intruso, sino como otra realidad que entiendo distinta a la mía, con otro contexto en el que enmarcar su actividad, hay personas que tienen otra profesión o medio de vida seguro y con sus necesidades básicas cubiertas, y hacen diseños y dibujos porque les gusta y tienen esa inquietud, a modo de “segunda ocupación”, en algunos casos mediocres pero en otros casos muy buenos. Y yo los respeto muchísimo, porque los hay magníficos y con obras que suponen mucho esfuerzo y que son admirables desde cualquier punto de vista. Solo digo que mi contexto y las coordenadas de mi obra, como autónomo que vive y paga todas sus facturas de ejercer esta actividad, es necesariamente distinto.

«Hay muchos jóvenes, yo diría que al menos uno por Hermandad, que dibuja y le gusta el tema, aficionados, que con mucha ilusión hacen diseños algunos de ellos fallidos»

– Evoluciona la Semana Santa o permanece sumida en el universo del Barroco?

Es una pregunta muy amplia, pero hablando en lo estrictamente artístico y estético sí, evoluciona. Quizá no de forma general, pero se palpa perfectamente en la cartelería y obra gráfica de toda una generación de artistas jóvenes muy bien formados, que comenzó a dar frutos hace años pero que ya definitivamente se ha consolidado. En la imaginería y en las artes decorativas seguimos más inmersos en los historicismos, aunque también se evoluciona dentro de un margen. Tampoco le veo problema a los estilos históricos, es una opción más. El arte que hacemos es arte sacro, y además un arte sacro vinculado con unas claves identitarias, asumidas por una colectividad, por lo tanto no estamos hablando de “arte” en sentido extenso o global; creo que las Hermandades no son sólo fundaciones artístico-culturales cuya misión existencial es la de avanzar en las artes plásticas y ser adalides de las vanguardias. Creo que son, de momento, agrupaciones de devotos, de fieles, que encuentran la plasmación de su fe y de su identidad en el Arte. Por lo tanto hay que evolucionar, claro que sí, pero se tienen que seguir viendo reflejadas esas claves identitarias colectivas en las piezas que se realizan.

«El arte que hacemos es arte sacro, y además un arte sacro vinculado con unas claves identitarias, asumidas por una colectividad, por lo tanto no estamos hablando de “arte” en sentido extenso o global»

Personalmente me gusta el arte contemporáneo (hasta cierto punto que entiendo que no es arte) pero al arte sacro de estilo más rabiosamente moderno y contemporáneo, incluída la arquitectura, le veo poco pellizco, por no decir ninguno en ocasiones, y desde luego poco reflejo identitario para nosotros, aunque sean obras admirables intelectual y técnicamente. Así que yo no veo problema en que se recurra al estilo barroco digamos “tradicional” para realizar imágenes (eso sí, bien hecho y por buenos artistas), porque comunican y expresan más para nosotros. Y tampoco tengo remilgo ni me considero en un escalón creativo “inferior” por recurrir como diseñador a estilos históricos, es decir a historicismos, para revestir una Cofradía; los hermanos y devotos se suelen sentir identificados, y encuentran a sus imágenes más bellas y por lo tanto más cercanas a su concepto de la divinidad, a su representación. Les llega más; ya digo, por lo general, hay excepciones. La innovación (refiriéndome a la utilización de un estilo contemporáneo o vanguardista, en imágenes, enseres, etc) como obligación impuesta o para quedar bien no va a dar buen resultado o va a encajar con calzador y de manera controvertida. La innovación tiene que ser sentida y verdaderamente deseada en una Cofradía y sus hermanos, que tenga un contexto.

Todo lo expuesto no debe ser óbice para que, como ya he dicho, valore lo distinto, y luche para que las Cofradías vayan abriendo un poco la mente y se vayan cambiando un poco los rígidos esquemas. Me doy una y otra vez con la pared, pero yo sigo intentándolo. Soy de la opinión de que hay que experimentar más, hay que buscar más. Hay que intentarlo, sin perder de vista la naturaleza que le da base a lo que hacemos, pero hay que abogar por ello.

«Creo que hay un esfuerzo por no hacer lo mismo de lo mismo una y otra vez, y personalizar cada cofradía con enseres de diseños personales y únicos»

– ¿Hay crisis creativa, repetición de modelos, etc. o bajo su perspectiva cree que se está avanzando bastante?

En los últimos años, como ya he comentado, creo que se está avanzando algo. Se palpa un esfuerzo en el diseño de enseres, hay una serie de diseñadores, entre los que me incluyo, que trabajan mucho e investigan en ello, aunque a veces es muy complicado innovar en esos modelos o prototipos que los cofrades tienen grabado a fuego en el inconsciente, resultándole a veces chocante otros esquemas y modelos, y no hay que olvidar que son nuestra clientela. No podemos imponer (al menos yo) un diseño o propuesta innovadora o muy personal pero que a Ellos no les agrade para su Cofradía. Es muy dificultoso y a veces frustrante, aunque depende de la Cofradía y del grupo humano que la regente. No obstante, y vuelvo al estrecho margen que ya he citado, creo que hay un esfuerzo por no hacer lo mismo de lo mismo una y otra vez, y personalizar cada cofradía con enseres de diseños personales y únicos, además de Cofradías que directamente es lo que quieren y buscan.

«Lo que más me gusta es el diseño de los retablos, solucionar espacios y estructurar un orden arquitectónico» «

– En Cuaresma todo lo que rodea a la Semana Santa se multiplica. ¿Sucede igual con su trabajo?

Mi trabajo sigue un ritmo constante, aunque hay momentos en los que se intensifica; pero no es en Cuaresma, que es cuando se están materializando en los talleres. Los proyectos en los que trabajo siguen un proceso largo de un año para otro e incluso para dos, y así no tengo tiempo de descanso.

«Soy de la opinión de que hay que experimentar más, hay que buscar más. Hay que intentarlo, sin perder de vista la naturaleza que le da base a lo que hacemos, pero hay que abogar por ello»

– Últimamente ha diseñado el guion de la Misericordia y varas de presidencia para la hermandad del Baratillo. ¿Qué otros proyectos tiene para este año?

Pues muchos afortunadamente. En Jerez de la Frontera este año se estrenará sin dorar el Paso de la Hermandad del Loreto, un importante proyecto para mí. En Huelva también se estrenarán enseres con mi diseño, en la Hermandad de la Esperanza, además de Bollullos Par del Condado, en la provincia. En Granada la cruz de guía y faroles de acompañamiento de la Cofradía de la Aurora. En Antequera, Málaga, se continuará con el proyecto de Trono para la Cofradía “de abajo”, estrenándose los faroles de las esquinas. En la provincia de Alicante también se estrenarán piezas, destacando la primera fase del Paso de palio de la Cofradía de la Esperanza de Albatera. En la provincia sevillana también, destacando la primera fase del palio de la Hdad. del Gran Poder de Dos Hermanas y el Paso del Cristo de la Vera Cruz de la Hermandad conocida como de la “calle Real” de Castilleja de la Cuesta, una obra en la que hemos intervenido varios artistas como Díaz Arnido, Abraham Ceada, Orfebrería Villareal, etc., además de las imágenes de Darío Fernández. Y en la propia capital, también se estrenarán algunas otras obras, como una insignia para la Hdad. de la Esperanza de Triana y algunos enseres de culto interno…en fin, muchos elementos de diversa escala, desde Pasos procesionales completos, pasando por palios, respiraderos, insignias, etc., en las que pongo el máximo interés y trabajo.

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