La Hermandad de Jesús Despojado ha dado un paso decisivo en su organización cultual al aprobar, por unanimidad de los hermanos reunidos en cabildo general extraordinario, la posibilidad de celebrar sus cultos fuera de la capilla del Mayor Dolor, su actual sede canónica.
La sesión, celebrada en la noche del miércoles, abordó un asunto que llevaba tiempo en estudio dentro de la corporación: la necesidad de encontrar una solución al aumento constante de hermanos y a las limitaciones de espacio que presenta la capilla ubicada en la plaza de Molviedro. Ante esta realidad, el cabildo decidió dar luz verde a una medida que podría marcar un nuevo rumbo en el futuro de la hermandad.
Como resultado de la votación, se introducirá una modificación en las Reglas de la cofradía, concretamente en el artículo 8.º, al que se añade un nuevo punto —el número 13—. El texto incorporado establece que el Cabildo de Oficiales podrá acordar que los cultos de Reglas se celebren fuera de la sede canónica cuando así se considere necesario para garantizar la asistencia, participación y seguridad de los hermanos. Además, precisa que el traslado de las Sagradas Imágenes deberá realizarse según determine la Junta de Gobierno y siempre con la máxima dignidad posible.
Este cambio normativo, una vez aprobado internamente, requerirá ahora la autorización de la autoridad eclesiástica antes de hacerse efectivo.
En la práctica, la modificación permitirá a la hermandad trasladar la celebración de sus cultos principales —el triduo de septiembre y el quinario de febrero— a otro templo con mayor capacidad. Todo apunta a que estos actos podrían desarrollarse en la Parroquia del Sagrario, de la que depende la corporación, siguiendo el ejemplo de otras hermandades próximas como La Carretería y El Baratillo, o de Las Aguas, que en ocasiones ha optado también por espacios alternativos.
De obtener la autorización final, las imágenes titulares podrían salir hasta tres veces al año con motivo de cultos internos. En el caso del Señor de Jesús Despojado, serían el Vía Crucis del Domingo de Pasión, el traslado para la Función Principal y la estación de penitencia del Domingo de Ramos. Por su parte, la Virgen de los Dolores y Misericordia lo haría en el rosario vespertino de octubre, en la Función Solemne y en la estación de penitencia.
Con esta medida, la Hermandad de Jesús Despojado busca adaptar su vida cultual al crecimiento de la corporación, reforzando la participación de sus miembros y garantizando el respeto, la seguridad y la solemnidad que caracterizan sus celebraciones religiosas.





