El reconocido imaginero Jesús Gálvez ha presentado su última obra, una majestuosa imagen de Nuestro Padre Jesús del Perdón concebida para su tierra natal, Puente Genil, que se erige como un claro reflejo de su talento, sensibilidad y compromiso artístico. La talla, ejecutada en madera de cedro real a tamaño natural (1,80 metros), ha sido realizada de manera integral, incluyendo la peña, y ha sido posteriormente estucada y policromada al óleo, técnica que le permite dotar a la imagen de una vibrante vitalidad y una delicada suavidad, intensificando la expresividad del rostro y la emotividad de la escena
Un proyecto que supone un desafío y una renovación estilística
Para Gálvez, esta obra ha representado un reto excepcional, un encargo en el que buscó distanciarse de sus trabajos previos para explorar nuevas posibilidades formales, incorporando una línea estética más barroca y espiritual, sin dejar de lado el clasicismo que constituye su sello personal. La imagen conjuga la riqueza emocional del barroco con la armonía y la serenidad propias de la tradición clásica, logrando un equilibrio que cautiva tanto a devotos como a los observadores del arte sacro contemporáneo
Colaboradores y apoyos en la realización
El imaginero ha querido transmitir su profunda gratitud a Cristian Molina y a toda la Junta de Gobierno por la confianza y el respaldo mostrados durante todo el proceso de creación. Asimismo, ha reconocido la colaboración de un equipo de profesionales que han contribuido decisivamente al resultado final: Luisma Fotos Cofrades, responsable del exquisito reportaje fotográfico que documenta la obra; Raúl Cejas, encargado de la realización de las potencias de orfebrería; Javier Aguilar, diseñador de las potencias y asesor artístico de la Hermandad; y Fructuoso del Val, que ha vestido la imagen con gran maestría, completando un conjunto de elementos que combina técnica, estética y devoción
Una obra que enriquece el patrimonio artístico y espiritual
La presentación de Nuestro Padre Jesús del Perdón constituye un momento significativo para la comunidad de Puente Genil, no solo por su aportación al patrimonio devocional de la localidad, sino también por consolidar a Jesús Gálvez como uno de los imaginero contemporáneos más relevantes. La talla refleja su capacidad de fusionar clasicismo, barroco y espiritualidad, logrando que la obra trascienda la mera ejecución técnica para convertirse en un símbolo vivo de fe, emoción y belleza, capaz de conmover y conectar con los sentimientos de quienes contemplan la obra desde la devoción y desde el arte.
















