La Hermandad de Nuestra Señora del Socorro de Córdoba se encamina hacia una nueva etapa institucional con la convocatoria de elecciones a hermano mayor, un proceso que pondrá fin a ocho años de gobierno provisional ejercido por una Junta Gestora designada por el Obispado. La corporación ha fijado la celebración de los comicios para el próximo 8 de marzo de 2026, una cita que llega diez años después de las últimas elecciones ordinarias y que simboliza la recuperación progresiva de la normalidad interna.
Convocatoria oficial y comunicación a los hermanos
El proceso electoral ha sido comunicado formalmente a los hermanos mediante una carta informativa, en la que se detallan tanto los plazos de presentación de candidaturas como el calendario previsto para la jornada electoral. Con esta convocatoria, la hermandad inicia el camino para elegir a la persona que asumirá el gobierno de la corporación durante los próximos cuatro años, cerrando una etapa marcada por la tutela eclesiástica.
Un largo período excepcional iniciado en 2018
La actual situación tiene su origen en el año 2018, cuando Antonio Pérez Lozano, entonces hermano mayor, presentó su dimisión debido a la delicada coyuntura económica que atravesaba la hermandad. Aquella crisis financiera llegó a provocar la suspensión en algunas ocasiones de la procesión del último domingo de septiembre, así como su celebración sin acompañamiento musical, circunstancias que evidenciaron la gravedad del momento.
La Junta Gestora y el proceso de recuperación
Tras aquella renuncia, el delegado diocesano de Cofradías, Pedro Soldado, nombró a Dolores Villanueva al frente de la Junta Gestora, un equipo en el que también participaron cofrades como Manuel Aguilera, antiguo hermano mayor de la hermandad del Descendimiento. A este órgano provisional le correspondió asumir la tarea de normalizar la vida corporativa, afrontar los problemas heredados y garantizar la continuidad institucional en un contexto especialmente complejo.
La restauración de la Virgen del Socorro como hito fundamental
Entre las actuaciones desarrolladas durante este período, destaca de manera singular la restauración de Nuestra Señora del Socorro, culminada en 2025 en el taller de Ana Infante de la Torre. Esta intervención permitió profundizar en la aproximación estética de la imagen al lenguaje del escultor cordobés Juan de Mesa, referente del siglo XVII, y supuso un paso decisivo tanto en el plano patrimonial como en el simbólico.
Superación de la crisis económica y respaldo del Obispado
La etapa de la Junta Gestora estuvo marcada también por la resolución progresiva de los problemas económicos, derivados de una situación financiera muy deteriorada en años anteriores. En este proceso resultó clave la intervención del Obispado, que llegó a actuar como avalista de uno de los préstamos contraídos para la reparación de la ermita, una operación cuyo coste alcanzó los 100.000 euros, una cifra especialmente difícil de asumir para la corporación.
Hacia la recuperación plena de la normalidad institucional
Con la convocatoria electoral ya en marcha, la hermandad se dispone a cerrar definitivamente una de las etapas más complejas de su historia reciente. La elección de un nuevo hermano mayor permitirá consolidar la recuperación institucional, dejar atrás la crisis económica y avanzar hacia una gestión plenamente ordinaria, en un contexto marcado por la estabilidad y el fortalecimiento de la vida interna de la corporación.





