Jesús Ortigosa asumirá los dos pasos de la Buena Muerte y se convierte en capataz general de la cofradía

El capataz, que ya dirige el palio de la Reina de los Mártires desde 2023, amplía sus responsabilidades al frente del Cristo de la Buena Muerte y suma un nuevo reto a una dilatada trayectoria en Córdoba

La Hermandad de la Buena Muerte de Córdoba contará con Jesús Ortigosa al frente de sus dos pasos, una decisión que supone la incorporación de uno de los capataces con mayor trayectoria de la Córdoba cofrade a la dirección de la cuadrilla del Cristo de la Buena Muerte. Ortigosa ya desempeña desde octubre de 2023 la labor de capataz del paso de palio de Nuestra Señora Reina de los Mártires, por lo que su incorporación al primer paso de la corporación de la Madrugada le sitúa de facto como capataz general de la cofradía.

El nombramiento añade un nuevo desafío a una trayectoria marcada por la asunción de responsabilidades al frente de pasos de especial exigencia. El recorrido de Ortigosa, construido a lo largo de los años, le ha permitido consolidarse entre los capataces más respetados del panorama cofrade cordobés, respaldado por una experiencia que se ha proyectado sobre distintas hermandades y cuadrillas.

Un nuevo reto al frente del Cristo de la Buena Muerte

Jesús Ortigosa recogerá el testigo de Rafael Ramírez Galvin, hasta ahora responsable de la cuadrilla del Cristo de la Buena Muerte. De este modo, su vinculación con la hermandad adquiere una nueva dimensión, al asumir la responsabilidad sobre los dos pasos que conforman su estación de penitencia.

El capataz ya había llegado a la corporación en octubre de 2023, cuando fue designado para dirigir el paso de palio de la Reina de los Mártires, tomando el relevo de Enrique Garrido. Desde entonces, su labor al frente de la cuadrilla ha constituido una de las responsabilidades de su extensa trayectoria, a la que ahora incorpora la dirección del paso del crucificado.

La nueva encomienda supone, por tanto, unificar bajo una misma dirección las dos cuadrillas de la Buena Muerte, situando a Ortigosa al frente del conjunto del cortejo de costaleros de la cofradía.

Una trayectoria vinculada a numerosas cuadrillas

La designación se produce en el contexto de una trayectoria especialmente amplia. Ortigosa ejerce actualmente como capataz titular del paso de palio de María Santísima de la Piedad, de la Hermandad del Prendimiento, además de encontrarse al frente de los dos pasos de la Hermandad del Calvario, correspondientes a Jesús del Calvario y a la Virgen del Mayor Dolor.

A estas responsabilidades durante la Semana Santa se suma su labor al frente del paso de María Auxiliadora, fuera del periodo pasionista, así como su participación en el equipo del paso de misterio de la Bondad, la Borriquita y el Resucitado.

Este amplio recorrido explica la dimensión de la nueva responsabilidad que ahora asume en la Buena Muerte. La dirección simultánea de los dos pasos de la corporación de la Madrugada incorpora a su trayectoria un nuevo escenario de exigencia, después de haber afrontado durante los últimos años distintos retos al frente de cuadrillas de características diversas.

Con la incorporación del Cristo de la Buena Muerte, Jesús Ortigosa amplía así su presencia en la Semana Santa cordobesa y pasa a ejercer la responsabilidad sobre los dos pasos de una de las hermandades de la Madrugada, consolidando un recorrido que se ha desarrollado progresivamente a través de distintas corporaciones y que ahora alcanza una nueva dimensión al asumir la dirección conjunta de las cuadrillas de la Buena Muerte.