La Hermandad del Santísimo Cristo del Amor, Nuestro Padre Jesús de la Crucifixión y María Santísima de la Paz “Campanitas” celebró en la tarde de ayer un acto de notable relevancia patrimonial en el que presentó la restauración de la túnica de salida del Cristo del Amor, una nueva túnica para el Señor de la Crucifixión y un estandarte corporativo, junto al cartel anunciador del Martes Santo.
El cartel del Martes Santo como antesala del acto
La cita se abrió con la presentación del cartel del Martes Santo, obra del artista lucentino Antonio Leiva, que sirvió como introducción a una jornada centrada en la renovación y puesta en valor del patrimonio textil de la corporación.
Una restauración necesaria tras un grave deterioro
El momento más destacado fue la presentación de la túnica restaurada del Santísimo Cristo del Amor, una pieza que hubo de ser intervenida tras los daños sufridos por un siniestro ocasionado por aguas residuales en el museo de la hermandad. Esta circunstancia obligó a acometer un proceso de desinfección y el posterior traspaso a un nuevo soporte.
La túnica, ejecutada originalmente en los talleres de Mariano Martín Santonja y estrenada en 2008, ha sido restaurada en el taller de Jesús Rosado Borja, donde se ha trasladado a un tisú de plata entrefina. En esta intervención se han recolocado los bordados conforme al diseño original de Maravillas Fernández, reconstruyendo las partes deterioradas por la humedad y completando zonas del pecho para culminar el conjunto.
El programa iconográfico incluye símbolos eucarísticos de gran profundidad, como la custodia, el trigo y las uvas —referencias al pan y al vino consagrados— y el pelícano eucarístico, imagen del sacrificio de Cristo por amor. En la parte posterior destaca el cordero místico sobre el libro del Apocalipsis y los siete sellos, representación de Cristo como cordero inmolado y glorioso.
Un nuevo estandarte corporativo de rica heráldica
Durante el acto también se dio a conocer el nuevo estandarte corporativo, realizado en el taller de Jesús Rosado sobre terciopelo de seda italiano en tono rojo cereza, enriquecido con bordados en oro y sedas de colores.
La pieza presenta una cenefa perimetral de eses enlazadas con hojas de acanto y, en su centro, el escudo de la hermandad: una cruz potenzada en sinople, rodeada por una corona de espinas y acompañada por dos escudetes con los monogramas JHS y AM en oro. El eje vertical incorpora la cruz con el lema “Amor y Paz”, completándose el conjunto con borlas catedralicias y una vara rematada por cruz sobre macollas, obra del taller de Juan Angulo.
Una nueva túnica para el Señor de la Crucifixión
El acto concluyó con la presentación de la nueva túnica de salida de Nuestro Padre Jesús de la Crucifixión, concebida tras la actualización del misterio y la decisión de que la imagen procese con vestiduras blancas acordes a su dignidad.
La obra, realizada por Jesús Rosado Borja, está ejecutada en oro fino sobre terciopelo de seda veneciano en color blanco hueso, con un diseño simétrico de estilo juanmanuelino. Su ornamentación combina hojas de acanto y elementos florales con cardos, en alusión a la Pasión.
La iconografía se completa con los tres clavos en la cartela frontal y la corona de espinas en la parte posterior, reforzando el simbolismo pasionista de la prenda.
Un conjunto que refuerza el patrimonio de la corporación
Con estas intervenciones, la hermandad da un paso más en la conservación y enriquecimiento de su patrimonio artístico, destacando especialmente la labor de Jesús Rosado, cuya intervención ha permitido recuperar una pieza de gran valor devocional y ejecutar nuevos enseres que marcarán la impronta de la corporación en la próxima estación de penitencia.

















