El obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha confiado al canónigo José Juan Jiménez Güeto la responsabilidad de dirigir una nueva etapa en la Delegación Diocesana de Hermandades y Cofradías, marcada por un firme propósito de renovación y participación. El sacerdote Juan José Romero Coleto ha sido igualmente designado consiliario de la Agrupación de Hermandades y Cofradías de Córdoba, asumiendo el compromiso de acompañar espiritualmente a las corporaciones penitenciales y de gloria de la capital.
El prelado hizo entrega oficial de ambos nombramientos este miércoles, 22 de octubre, en un acto celebrado en el que encomendó a los dos sacerdotes la misión de servir y acompañar a las Hermandades y Cofradías de toda la Diócesis, destacando el papel esencial que desempeñan en la vida pastoral cordobesa.
Desde el mismo momento de su designación, Jiménez Güeto ha expresado su voluntad de iniciar un proceso de renovación interna en la Delegación, con el propósito de abrir espacios de corresponsabilidad y participación activa. En su primera comunicación dirigida a las corporaciones, el nuevo delegado ha anunciado su intención de incorporar en la toma de decisiones tanto a consiliarios como a laicos cofrades procedentes de los distintos ámbitos diocesanos, de modo que la acción pastoral sea verdaderamente compartida y representativa.
En su misiva, el sacerdote ha solicitado la oración de todos los cofrades “para que pueda ser para vosotros el pastor que la Iglesia confía”, subrayando su deseo de ejercer el ministerio “en estrecha colaboración con los hermanos sacerdotes y consiliarios, así como con los laicos comprometidos”. Ha reconocido también la labor de su predecesor, Pedro Soldado, cuyo trabajo ha definido como “fruto del empeño y la dedicación”.
Jiménez Güeto ha expuesto su propósito de promover “un trabajo más coral en el análisis, establecimiento de objetivos, procesos, metodología, acciones y revisión de resultados”, orientado siempre hacia una pastoral de comunión inspirada en la espiritualidad de la sinodalidad, a la que hace referencia el obispo en su carta pastoral Bien sabía lo que iba a hacer (nº 7).
Por su parte, Juan José Romero Coleto, nuevo consiliario de la Agrupación, afronta también su misión con espíritu de servicio, compartiendo con el delegado la tarea de acompañar y fortalecer el tejido devocional y fraterno que distingue a las Hermandades y Cofradías cordobesas.
Con estas designaciones, la Diócesis de Córdoba inaugura una etapa de impulso pastoral y renovación participativa, en la que las Hermandades y Cofradías están llamadas a asumir un papel activo en la vida eclesial y en la construcción de una comunidad más sinodal y abierta.





