La Hermandad de la Macarena ha culminado la sustitución de la blonda del manto rojo de 1914, pieza que pertenece a Nuestra Señora del Santo Rosario, una de las joyas patrimoniales más preciadas del tesoro textil de la corporación. La nueva blonda, confeccionada íntegramente a mano en oro fino con la técnica de encaje de bolillos, ha sido elaborada en el taller de Alfonso Aguilar, reconocido por su minucioso trabajo artesanal y su fidelidad a las técnicas tradicionales.
El diseño de esta nueva pieza ha sido concebido específicamente para el manto original de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, autor de una de las obras más sobresalientes del bordado sevillano de principios del siglo XX. La blonda presenta grandes veneras que recorren el borde exterior, acompañadas por rosetones de arañas entrelazadas y lentejuelas finamente distribuidas por todo el contorno, elementos que aportan luminosidad, relieve y movimiento al conjunto.
Con esta intervención, la corporación de San Gil refuerza su compromiso con la conservación y el realce de su patrimonio histórico y artístico, preservando la integridad estética de una pieza que forma parte del legado de Rodríguez Ojeda, figura esencial en la evolución del bordado procesional andaluz.
La nueva blonda no solo recupera el esplendor ornamental del manto, sino que añade una sutil riqueza decorativa que subraya el valor simbólico y devocional de la obra, manteniendo su fidelidad al estilo y espíritu del creador original.
Esta actuación, enmarcada en la constante labor de preservación del patrimonio artístico de la Hermandad de la Macarena, supone un paso más en la puesta en valor del legado histórico de Nuestra Señora del Santo Rosario y de toda la hermandad de Macarena, cuyo ajuar siguen siendo referente de elegancia y tradición en el universo cofradiero sevillano.









