Portada, Sevilla

José Manuel Rubio Sotillo, reelegido Hermano Mayor de San Isidoro: «Debemos seguir profundizando en el estilo mantenido hace ya casi ciento veinte años, que nos sitúa como modelo de estación de penitencia»

Este viernes ha tenido lugar el cabildo general de elecciones en la hermandad de San Isidoro al que concurría una única candidatura, encabezada por el actual hermano mayor, José Manuel Rubio Sotillo, que aspiraba a la reelección. El resultado del cabildo ha sido 202 votos a favor de la candidatura encabezada por José Manuel Rubio Sotillo, 11 votos en blanco y 2 votos nulos.

El hermano mayor, que había hecho un llamamiento a sus hermanos para participar de forma activa en la vida de la Hermandad, ha recordado que se han de cumplir los objetivos fundacionales de la Hermandad, que son de una gran riqueza espiritual y humana: culto, caridad y formación. «Los tres van unidos, y en su realización, podemos encontrar el camino que nos lleva a Jesucristo. Ese es el fin de nuestra hermandad. Para alcanzarlo, necesitamos también una estructura material y una administración adecuada», ha explicado.

Rubio ha subrayado que se comenzará la preparación del cincuenta aniversario de la unión/fusión Tres Caídas-Hermandad Sacramental en 2025 y del quinto centenario de la fundación de la Hermandad Sacramental en 2026, todo ello como oportunidad espiritual y de catequesis sobre la Sagrada Eucaristía.

Además ha incidido en fomentar la incorporación de los jóvenes a actividades de formación, caridad y al resto de quehaceres propios de la Hermandad así como en el apartado de caridad y obras asistenciales, en la que se realiza una ingente labor: Economato del Casco Antiguo, atención a conventos, Proyecto Fraternitas, Fundación del Viernes Santo, multitud de asistencias individuales etc., «pero es preciso hacer un llamamiento a la colaboración personal y al voluntariado, pues es fundamental que como rezan nuestras Reglas, consigamos que “el hermano de las Tres Caídas de San Isidoro practique la caridad”, ha añadido.

Con respecto a la cofradía, ha subrayado que «debemos seguir profundizando en el conocimiento, sentido e historia del estilo mantenido con continuidad hace ya casi ciento veinte años, y que nos sitúa como modelo de estación de penitencia austera, sobria y elegante, incardinada en una jornada llena de tradición y sabor como el Viernes Santo, en la que estamos plenamente integrados desde hace siglos».

Ha puesto en valor la gestión patrimonial, en la que «se han intensificado las labores de restauración y mantenimiento, y en el tiempo más breve posible os presentaremos, para pedir vuestra aprobación, acciones en relación con el patrimonio inmobiliario. Todo ello, siguiendo con una gestión presupuestaria, de administración y tesorería responsable y transparente, dando cumplida cuenta de ello ante la Hermandad y la autoridad eclesiástica».

Finalmente ha recordado que «se ha finalizado por la comisión de reforma de Reglas un magnífico trabajo bajo los parámetros que desde el principio se anunciaron: adecuación a las Normas Diocesanas, mejorar la distribución del articulado, reflejar la fusión Sacramental-Penitencia, recoger algunos aspectos de los cultos y la cofradía que no se desarrollaban suficientemente y redistribuir algunas competencias de oficiales de la junta». «Resta afinar pequeños detalles, antes de presentarlas a la Hermandad para que puedan ser aprobadas con la mayor aceptación posible», ha concluido.