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Juan Luis Merchán: «Saldremos más fortalecidos de esta situación, no me cabe la menor duda»

​Esta Semana Santa de 2021 volverá a ser recordada como la segunda consecutiva en la que las salidas procesionales no pudieron tener lugar debido a la crisis pandémica que atraviesa nuestra tierra. Desde este medio, hemos querido conocer la opinión de primera mano de diversos hermanos mayores de la Semana Santa cordobesa sobre cómo se va a vivir este año la Pasión de Jesús dentro de los templos, así sobre qué vislumbran en el futuro. En esta ocasión, tenemos el placer de conversar con Juan Luis Merchán, hermano mayor de la Hermandad del Buen Suceso.

«Considero que todo esto nos va a ayudar a aprender, y sobre todo nos va a ayudar a fortalecer muchos de aquellos valores que se estaban perdiendo»

– En comparación con la Semana Santa de 2020, ¿qué opina de la de este año?

Pues como no puede ser de otra forma con más fe y esperanza que la de 2020. Nos hemos visto obligados por la pandemia a no procesionar con nuestros Sagrados Titulares por las calles de Córdoba, ni testimoniar públicamente nuestra fe, si podemos vivir en nuestra vida y en nuestros corazones el verdadero sentido de la Semana Santa. Y como, no esperando que esta situación excepcional en la cual nos encontramos discurra más pronto que tarde para volver a la absoluta normalidad. 

«Saldremos de esto con total seguridad y pronto volveremos a la normalidad»

– ¿Cómo se ha visto afectada a todos los niveles su hermandad por la pandemia? ¿Cree que esta situación puede ser sostenible mucho tiempo más?

Pues como está afectando en todos los sectores de la sociedad, desde un punto de vista anímico, que tenemos que superar, somos nazarenos y queremos salir y acompañar a nuestros Titulares, la vida de Hermandad también ha quedado resentida, el sufrimiento de tantas personas y familias, que han vivido muy de cerca la muerte de familiares y personas muy queridas o están sufriendo el contagio propio o de algunas de sus personas más cercanas. 

Y como no, en lo económico y en la paralización de aquellos proyectos por los cuales anhelábamos y que hemos tenido que dejar de lado para centrar todos nuestros esfuerzos en aquellos asuntos de interés que la hermandad demanda en el día a día. 

Sostenible durante mucho tiempo… considero que es algo que no debemos ni de pensar, debemos ser fuertes y tener esperanza e ilusionarnos que pronto saldremos de esta situación en la cual nos encontramos. 

«Debemos ser fuertes y tener esperanza e ilusionarnos que pronto saldremos de esta situación en la cual nos encontramos»

– De producirse una cuarta ola de la pandemia, ¿cree que habrá quien lo achaque a los cofrades pese a todo?

Entiendo que ello no debe de ser así, buscar responsables individuales o de determinados colectivos no nos lleva a ninguna parte. Todos somos responsables de una u otra forma de lo que estamos padeciendo en mayor o menor medida. La lucha y el fin de esta pandemia requiere que todos unidos luchemos contra ella, que de una vez por todas adquiramos un compromiso social donde todos aportemos para salir de esto a la mayor brevedad posible, por el bien de todos. 

– ¿Piensa en una vuelta a la normalidad paulatina durante los próximos meses por las vacunas? ¿Ve usted la luz al final del túnel?

Lo vuelvo a reiterar y lo he manifestado ya en varias ocasiones a lo largo de esta entrevista. Claro que sí… tengamos esperanza, esperanza en los dirigentes, sean del signo político que sean, esperanza en que las personas que se vacunen sean cada día más numerosas, esperanza en que con el compromiso de todos y poniendo de nuestra parte, con responsabilidad, saldremos de esto con total seguridad y pronto volveremos a la normalidad. 

El Señor siempre estará ahí con nosotros y al final del túnel siempre está él. Estuvo en el desierto para llegar a su pasión, muerte y resurrección. Estamos pasando una situación que los cristianos tenemos que superar, seguro que algo no estábamos haciendo bien, eso pienso, y considero que todo esto nos va a ayudar a aprender, y sobre todo nos va a ayudar a fortalecer muchos de aquellos valores que se estaban perdiendo. 

«El único cambio que la cofradía va a sufrir es el de no llevar a cabo aquellos proyectos en los que estábamos embarcados»

– ¿En qué habrá cambiado la cofradía tras estos dos años sin salidas procesionales cuando vuelva a salir a la calle?

Debemos ser positivos y considerar que el único cambio que la cofradía va a sufrir es el de no llevar a cabo aquellos proyectos en los que estábamos embarcados y que no han podido realizarse por el tema de la pandemia. 

Respecto a la cofradía, tenemos que seguir luchando por ella, por nuestros Titulares, por nuestros hermanos, ser positivos en estos tiempos que corren, no escatimar ningún esfuerzo en volver a la normalidad a la mayor brevedad posible y si las circunstancias lo permiten, luchar por aquello que consideremos que se ha perdido, renovar las ideas y seguir apostando por ellas, vengan de donde vengan y que nos sirvan para seguir creciendo… en definitiva, ser Hermandad y seguir ejecutando y llevando a cabo nuestros fines fundamentales.  

– ¿Se va a resentir el mundo cofrade en general por la pandemia, o por el contrario, piensa que volverá más fortalecido?

Sin duda de una forma u otra el mundo cofrade, como todos los ámbitos de la sociedad, va a sufrir consecuencias, mucho me temo que la mayoría serán negativas aunque seguro que también habrá alguna positiva. 

Que saldremos más fortalecidos de esta situación no me cabe la menor duda. Por el futuro de la evangelización hay que seguir trabajando en el crecimiento de la religiosidad popular, ni somos expresión, reflejo y camino de la Iglesia, a la que debemos dotar con toda su fuerza de sacramentalidad y eclesialidad.

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