La Agonía saldrá desde el Santuario de la Fuensanta el próximo Martes Santo

Los pasos saldrán desde el Pocito

La Hermandad de la Agonía ha confirmado que su salida procesional del próximo Martes Santo se realizará desde el Santuario de Nuestra Señora de la Fuensanta, y que los dos pasos de la corporación —el paso de misterio del Santísimo Cristo de la Agonía y el paso de palio de la Virgen de la Salud— se pondrán en la calle desde el Pocito. La decisión, que cuenta con el visto bueno del Cabildo Catedral, marca un hito dentro de la historia de la cofradía cordobesa y pone fin a semanas de incertidumbre en torno al inicio de la estación de penitencia.

A pocas semanas del inicio de la Cuaresma, las noticias sobre la Semana Santa de Córdoba se multiplican, y la Hermandad de la Agonía se encontraba entre las corporaciones que debían definir con rapidez la logística de su Martes Santo, garantizando que la devoción y la tradición no se vieran comprometidas pese a las dificultades surgidas en la planificación.

La negativa del Cabildo Catedral altera los planes tradicionales

La corporación del Naranjo se vio obligada a replantear su salida tras recibir la negativa del Cabildo Catedralicio a autorizar su estación de penitencia desde el Primer Templo de la ciudad, lugar habitual en los últimos años del inicio de su salida procesional. Esta decisión obligó a la Hermandad a explorar alternativas viables que respetaran tanto la tradición como la logística necesaria para garantizar un desarrollo ordenado y solemne de la procesión.

La situación evidencia la complejidad de la planificación procesional en Córdoba, donde la coordinación entre corporaciones, instituciones y autoridades eclesiásticas resulta fundamental para preservar la integridad devocional y patrimonial de los actos.

Alternativas consideradas: la Iglesia de la Merced y el Pocito

Entre los posibles puntos de partida, la Hermandad estudió la Iglesia de la Merced, perteneciente a la Excelentísima Diputación, y el Pocito, enclave situado frente al Santuario de la Fuensanta, lugar de salida habitual de la Prohermandad de la Bondad cada Sábado de Laetare, es decir, el cuarto sábado de Cuaresma. Ambos lugares presentan una distancia prácticamente idéntica respecto a la Carrera Oficial, lo que llevó a que la elección dependiera de factores técnicos y administrativos.

En el caso de la Diputación, habría sido necesario contar con un informe favorable de la delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, dado que se requería el desmontaje de una pieza de madera, de manera similar a lo que se realizó en 2014 para permitir la salida de la Virgen de la Paz y Esperanza con motivo del 75 aniversario de su bendición. Este requisito técnico añadía complejidad al proceso y condicionaba los plazos de organización.

La elección del Pocito, tradición y viabilidad

Finalmente, la Junta de Gobierno, presidida por David Carbonero, decidió que el Pocito era la opción más adecuada, por su ubicación estratégica frente al Santuario, toda vez que el recorrido hasta el itinerario común es más directo que en el caso de la Iglesia de la Merced, su significado devocional y la posibilidad de acoger la salida de los dos pasos de la Hermandad sin necesidad de realizar modificaciones estructurales.

Dependencia del Cabildo y trámites finales

El Santuario de la Fuensanta es propiedad del Cabildo de la Santa Iglesia Catedral, por lo que la autorización definitiva del Pocito constituía un requisito indispensable para formalizar la salida. Con este visto bueno, la Hermandad podrá remitir su itinerario y horario definitivo a la Agrupación de Hermandades y Cofradías, cumpliendo con los plazos organizativos y permitiendo la correcta coordinación de la procesión dentro del conjunto de la Semana Santa cordobesa.

La complejidad de la planificación cofrade en Córdoba

Este episodio pone de manifiesto la delicada arquitectura organizativa que sustenta la Semana Santa en Córdoba. Cada decisión sobre espacios históricos requiere una coordinación constante entre las corporaciones, la administración pública y la autoridad eclesiástica, buscando siempre equilibrar la tradición, la devoción y la seguridad. La resolución de este desafío demuestra, además, cómo la responsabilidad y la planificación meticulosa permiten que la hermandad mantenga viva su historia, ofreciendo a los fieles una experiencia procesional ordenada, solemne y profundamente devota.

Esta elección supone, además, un aliciente añadido, ya que permitirá presenciar un instante único e irrepetible, en la medida en que se trata de un hecho histórico que adquiere carácter provisional hasta que las obras en la Parroquia de Santa Victoria, sede canónica de la Hermandad, permitan a medio plazo que la corporación del Martes Santo pueda por fin realizar su salida procesional desde su casa, como es su deseo, poniendo fin a esta situación temporal.