La Agrupación Musical Muchachos de Consolación pone fin a su vinculación con la Hermandad del Prendimiento de Villamartín

Tras dos años de acompañamiento musical cada Miércoles Santo, la formación de Utrera se despide con gratitud y respeto

La Agrupación Musical Muchachos de Consolación de Utrera ha anunciado la conclusión de su compromiso con la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Misericordia en su Prendimiento, María Santísima de la Esperanza, San Juan Evangelista y Santa Ángela de la Cruz, con sede canónica en la localidad gaditana de Villamartín.

La noticia, hecha pública mediante un emotivo comunicado oficial, pone fin a dos años de estrecha colaboración en la tarde del Miércoles Santo, jornada en la que los sones utreranos han acompañado al Señor en su paso por las calles de la Sierra de Cádiz.

Ha sido una difícil decisión tomada desde el máximo respeto”, expresan desde la formación musical, que no ha querido desaprovechar la ocasión para agradecer el cariño, la cercanía y la hospitalidad recibidas durante este bienio por parte de la Junta de Gobierno y de todos los hermanos de la corporación.

La despedida llega envuelta en un tono afectuoso y agradecido, dejando patente la buena sintonía que ha existido entre ambas instituciones. Como gesto de reconocimiento, la agrupación concluye su mensaje con una frase cargada de simbolismo: “Siempre os tendremos presentes cada vez que suene la marcha del Señor, Prendido de tu Misericordia”, en alusión directa a una de las composiciones más representativas interpretadas durante la estación de penitencia.

Aunque no se han detallado los motivos que han llevado a esta resolución, el tono conciliador del comunicado descarta cualquier tipo de desencuentro y reafirma la voluntad de la banda de mantener intactos los lazos de estima con la Hermandad de Villamartín.

Con esta decisión, Muchachos de Consolación cierra un capítulo marcado por la elegancia musical, el compromiso y el respeto mutuo, mientras la Hermandad del Prendimiento afronta una nueva etapa de cara a los preparativos de su próxima salida procesional.

Se cierra así una etapa que quedará grabada en la memoria musical de Villamartín, donde cada nota interpretada por la agrupación utrerana supo conjugar devoción, solemnidad y emoción compartida bajo el cielo de la Sierra gaditana.