La Agrupación proyecta una gran revolución para la procesión del Corpus

El mes de junio tiene claro tinte eucarístico. En todas las ciudades de nuestra tierra sale la procesión del Santísimo Sacramento por las calles. La Agrupación de Cofradías de Córdoba se encuentra planteando una gran revolución en lo que respecta a la procesión eucarística que, salvo sorpresa mayúscula relacionada con el jueves 31 de mayo, tendrá lugar el primer fin de semana del mes de junio, pero que habrá de ser refrendada por el Cabildo Catedralicio, que es quien tiene la última palabra. Una revolución ampliamente demandada por círculos cofrades de la ciudad de Córdoba, incluido este medio, que ha formulado determinadas sugerencias para revitalizar este evento que, a la vista del proyecto que la Agrupación plantea, no han caído en saco roto.  Una fiesta de más de 700 años de historia devaluada por la corporación municipal que durante muchos años se ocupó de su organización y de quienes ahora se ocupan de la misma, más aún cuando la comparación con el equivalente de Sevilla es tan abrumadora. 

Y es que, si la propuesta enunciada por el organismo que preside Francisco Gómez Sanmiguel, recibe la imprescindible aprobación por parte del Cabildo Catedral, esta celebración podría estar marcada por una gran renovación con respecto a cómo se celebra tradicionalmente, en los que la Sagrada Custodia procesiona a ruedas por los entornos más inmediatos de la Catedral cordobesa el domingo con una evidente carencia de público. Según apuntan fuentes a las que ha tenido acceso Gente de Paz, el máximo órgano de las hermandades de la ciudad de San Rafael habría tomado la determinación de darle una vuelta de tuerca a este importante acontecimiento para la religiosidad de Córdoba, realizando una revolucionaria propuesta que se encuentra en la mesa del Cabildo catedralicio, que es el órgano que habrá de tomar la decisión final con respecto a este asunto. Una decisión que será comunicada de manera inmediata y que podría consistir en aceptar la propuesta íntegramente, una versión reducida de la misma, o ser rechazada por completo.

Según los datos a los que hemos podido tener acceso, la propuesta que habría formulado el máximo órgano de representación de las cofradías cordobesas, implicaría que la procesión no estaría conformada exclusivamente por la Custodia de Arfe, sino que al cortejo se incorporaría la imagen de San Rafael, así como la urna de los Santos Mártires – algunas voces barajaron originalmente la presencia de la Virgen de la Fuensanta – y  Nuestro Padre Jesús de la Fe, bien en solitario -opción formulada en origen por la corporación de Poniente desde que su hermano mayor Manuel Bonilla accediese al cargo-, bien acompañado por el misterio completo de la Sagrada Cena. Con ello se buscaría concederle el realce que merece a esta celebración eucarística en la ciudad de Córdoba, con la consiguiente mayor afluencia que se pretende por parte de la Agrupación de Cofradías.

Una afluencia de público que podría convertirse en masiva si, nuevamente de acuerdo con las fuentes consultadas, se modifica la fecha de la celebración a la tarde del sábado 2 de junio, en sustitución de la jornada del Domingo. Bien es cierto que en los últimos días hay quien ha propuesto que la procesión se celebrase el jueves 31 pero, considerando que no es festivo en Córdoba, la fecha preferida, en aras de convertir en multitudinario el evento, continúa siendo el sábado, en base a la condición de laborable de la jornada y la posterior y los problemas logísticos que ello conlleva.  En lo que respecta al itinerario, todo parece indicar que continuaría siendo el mismo, en las inmediaciones de la Catedral cordobesa, al menos a corto plazo.

No serían estos los únicos elementos que podrían añadir un considerable atractivo a la procesión, ya que la Agrupación pretende que la música sea otro de los reclamos para esta jornada, con la incorporación de una gran banda cordobesa y un acompañamiento musical de relumbrón, que se sumarían a la Agrupación Musical Sagrada Cena y a la militar Banda de Cerro Muriano que tradicionalmente ha venido acompañando a su Divina Majestad, pero que todo apunta a que en esta ocasión podría hacer lo propio con la urna de los Santos Mártires, ocupando su lugar tras la custodia la Banda de la Esperanza. En lo que respecta al acompañamiento de relumbrón, las miras se habrían puesto en la Agrupación Musical Virgen de los Reyes de Sevilla, que ya ha sido sondeada al respecto, si bien no hay acuerdo alguno alcanzado hasta el momento, por lo que no descarten una opción alternativa si la apuesta no termina por materializarse.

Por lo tanto, esta novedosa forma de enfocar la organización del Corpus en la capital cordobesa parece perseguir un objetivo claro, merced a la inclusión tanto de San Rafael, como de la Urna de los Santos Mártires, así como del Señor de la Sagrada Cena, y los mencionados acompañamientos musicales de relumbrón. El objetivo no sería otro que atraer así al máximo público posible y revitalizar una celebración que parecía caminar por un sendero descendente en los últimos años. La palabra final está en manos del Cabildo, que habrá de decidir si da luz verde o no a este revolucionario proyecto -totalmente o al menos en parte – que lograría avivar indiscutiblemente la celebración del Corpus Christi en Córdoba, permitiendo que se convierta en una celebración del pueblo o continúe reducida a un círculo cada más minimizado.