Granada vivió el pasado domingo 28 de septiembre una de sus jornadas más multitudinarias y emotivas con la procesión de la Virgen de las Angustias, Patrona de la ciudad, que recorrió las principales calles del centro acompañada por miles de fieles. La alcaldesa, Marifrán Carazo, subrayó su “emoción” por el “fervor y el cariño” mostrado por los granadinos, quienes “se han volcado con una asistencia masiva” en una celebración que calificó como “una de las manifestaciones religiosas más queridas y concurridas de Granada”.
Devoción y civismo en torno a la Patrona
En declaraciones oficiales, la primera edil destacó que Granada ha vuelto a demostrar su enorme cariño y devoción hacia la Virgen de las Angustias, al tiempo que resaltó la ejemplaridad del comportamiento ciudadano: “A lo largo de todo el recorrido se ha podido disfrutar con total normalidad gracias al civismo mostrado, lo que convierte esta procesión en una manifestación artística y religiosa que atrae cada año a miles de visitantes”.
Carazo insistió además en la importancia de las tradiciones locales como seña de identidad: “Este equipo de gobierno tiene muy claro que son nuestras tradiciones las que hacen de Granada una ciudad más solidaria, humana y única en el mundo. Por ello, vamos a mimar y cuidar nuestro patrimonio histórico, cultural y religioso para que siga siendo admirado en todo el planeta”.
Un dispositivo especial de seguridad y limpieza
La regidora calificó de “éxito rotundo” el dispositivo municipal preparado para la jornada, en el que participaron más de 165 personas, entre ellas 105 agentes de la Policía Local y 63 operarios del servicio de limpieza y recogida de residuos, encargados de velar por la normalidad antes, durante y después de la procesión.
El plan comenzó el sábado 27 de septiembre, con la colocación de 200 contenedores-papelera de 240 litros por parte de la empresa concesionaria Inagra, además del refuerzo de efectivos en el recorrido oficial. Para minimizar incidencias, se distribuyeron entre los fieles 10.000 portavelas, con el fin de reducir la caída de cera en la vía pública, uno de los problemas habituales en este tipo de celebraciones.
El paso de la Patrona obligó a implementar, desde las 15:30 horas del domingo, restricciones de tráfico y modificaciones en el transporte público. La alcaldesa agradeció la comprensión y respeto ciudadano ante las inevitables molestias generadas por un evento de estas dimensiones.
Retirada de la cera en tiempo récord
De forma paralela, el Ayuntamiento activó un “dispositivo excepcional” de limpieza de la cera, que comenzó nada más concluir la procesión y que contó con 40 operarios de Inagra trabajando de forma ininterrumpida durante diez horas. El objetivo fue restablecer la normalidad en las arterias principales, especialmente Gran Vía y Reyes Católicas, donde se prevé la recuperación del tráfico a las 7:00 horas del lunes 29 de septiembre.
Para estas labores se utilizaron 17 equipos hidrolimpiadores de alta presión con agua caliente, 20 peones especializados en riego y raspado de cera, además de dos camiones recolectores —uno destinado al resto de residuos y otro a selectiva— y una barredora mecánica.
El operativo obligó a cortar el tráfico desde calle Cárcel Baja hacia la Gran Vía a partir de las 21:00 horas, con la previsión de que los trabajos concluyan a media mañana del lunes 29. Durante esa jornada, los equipos ordinarios de Inagra se centrarán en la limpieza de las zonas peatonales, de manera que todas las labores queden finalizadas dentro del mismo día.
Foto: Marta García





