La Amargura estará bajo palio en su besamanos extraordinario

La imagen de María Santísima de la Amargura permanecerá bajo su característico palio durante el besamanos extraordinario previsto para el 1 de junio en el templo de San Juan de la Palma, ofreciendo así una visión única que evoca la solemnidad de un Domingo de Ramos, aunque ya en los albores de junio. Sobre los relucientes mármoles del altar mayor, se erige con imponente presencia el conjunto completo del palio, compuesto por sus varales, bambalinas y el majestuoso techo, que en esta ocasión cobijarán a la dolorosa en esta cita tan especial. La priostía de la hermandad ha dispuesto con esmero que este elemento procesional forme parte integral del altar principal donde la Virgen recibirá culto durante toda la jornada del domingo.

Ubicación y disposición del palio

El palio se sitúa en el corazón mismo de la nave central del templo, paralelo a la puerta por la que habitualmente se realiza la salida y entrada procesional de la cofradía en Semana Santa, creando así una estampa evocadora para los fieles y visitantes. Además, muy próximo al altar dedicado a Santa Ángela de la Cruz —próximo a la capilla de la Hermandad de la Virgen de la Cabeza— se encuentra dispuesto el paso de la Virgen, con la cera fundida y la iluminación proporcionada por los candelabros propios del paso de misterio, recreando una escena de singular belleza que recuerda la histórica procesión extraordinaria de 1946 en la que la Amargura también participó.

Un cierre emotivo al tricentenario en San Juan de la Palma

La hermandad afronta así una semana cargada de significados y actos para culminar el tricentenario de su permanencia en el emblemático templo de la calle Feria. El calendario comienza el viernes 30 de mayo con el rezo del Vía Lucis que recorrerá las calles de la feligresía y concluirá con el traslado al convento de las Hermanas de la Cruz, donde la Virgen será velada durante toda la noche. La cita se inicia a las 19:15 horas y el itinerario previsto incluye: salida por la puerta principal, Feria, Regina, Jerónimo Hernández, Plaza del Pozo Santo, Amparo, Aposentadores, Feria, Castellar, Espíritu Santo, San Juan de la Palma, Gerona, Doña María Coronel, San Pedro (entrada por la puerta lateral y salida por la principal), finalizando allí el rezo del Vía Lucis. Los cirios quedarán en la parroquia, terminando en ese punto el acompañamiento de los hermanos, aunque la Virgen continuará su traslado hasta el convento por la calle Santa Ángela de la Cruz con el tramo final del cortejo. Se advierte que ni los hermanos ni el público podrán acceder al interior del convento. La entrada está prevista a las 21:30 horas y estará acompañada musicalmente por la Escolanía Salesiana María Auxiliadora.

Traslado matinal y procesión sin palio

A la mañana siguiente, el sábado 31 de mayo, a las 8:30 horas, la Virgen será trasladada desde el convento hasta la Parroquia de San Pedro, atravesando el tramo de la calle Santa Ángela de la Cruz que separa ambos templos. Este traslado se realizará con un cortejo breve compuesto por la insignia de Santa Ángela con dos ciriales, el estandarte corporativo, la presidencia y el cuerpo de acólitos, garantizando así un acompañamiento digno y solemne.

Por la tarde del mismo día, a partir de las 21:00 horas, la Santísima Virgen de la Amargura regresará en procesión a San Juan de la Palma, recorriendo las calles sobre su paso sin el palio, en una imagen que evocará la histórica salida extraordinaria del 24 de noviembre de 1946. El itinerario diseñado para esta procesión es el siguiente: Plaza de San Pedro, Imagen, Plaza de la Encarnación (lado este), Alcázares, Santa Ángela de la Cruz, Jerónimo Hernández, Regina, Plaza de la Encarnación, José Gestoso, Plaza de Zurbarán, Misericordia, Plaza del Pozo Santo, Amparo, Viejos, Viriato, Alberto Lista, Conde Torrejón, Feria, Plaza de Monte-Sión, Feria y finalmente San Juan de la Palma. En este recorrido destacan calles inéditas para las procesiones de la hermandad como Regina o el Pozo Santo. La banda encargada del acompañamiento musical será la Sociedad Filarmónica Cultural “Nuestra Señora del Carmen” de Salteras. El cortejo procesional contará con la presencia de las insignias de la Cruz de Guía, la insignia de Santa Ángela de la Cruz y el estandarte corporativo.

El besamanos extraordinario: colofón del tricentenario

El domingo 1 de junio, tras la misa de las 10:00 horas oficiada por el párroco de San Pedro, don Antero Pascual, que será transmitida en directo por Canal Sur Televisión, dará comienzo el esperado besamanos extraordinario a la Santísima Virgen. Los fieles podrán venerar a la Amargura bajo su palio en horario de mañana, desde las 11:00 hasta las 14:00, y por la tarde, de 17:30 a 21:00 horas, cerrando así una conmemoración que permanecerá en la memoria de todos los cofrades.

El techo de palio: joya bordada de Juan Manuel Rodríguez Ojeda

El esplendor del palio que resguarda a la Amargura cobra una relevancia especial gracias al magnífico techo bordado, obra del reconocido artista Juan Manuel Rodríguez Ojeda, datado en 1926. Esta pieza de arte textil está realizada con la técnica de bordado en hilo de oro, plata y seda sobre terciopelo, con dimensiones de 339 cm por 209 cm. Se trata del tercer y definitivo techo que diseñó Rodríguez Ojeda para esta dolorosa en el primer tercio del siglo XX. En su primera creación de 1901, conocida como el palio de “los bullones”, rompió con la tradición del negro para apostar por un tono azul. Su segundo diseño de 1902 también mantuvo el azul, pero con líneas más estilizadas y alargadas en las caídas. Finalmente, en este tercer palio escogió el color rubí, elaborando una obra que representa la cúspide de su evolución artística, caracterizada por la profusión de bordados que cubren la superficie completa del techo.

En el centro destaca una Purísima repujada y policromada, rodeada por una ráfaga bordada en hilo de plata, a su vez enmarcada por una mandorla de rosas bordadas en oro sobre hojilla, simbolizando la Gracia de María, entrelazadas con delicados motivos vegetales. En la parte frontal, los pies y los laterales del palio exhiben bordados en seda y oro con los escudos de la Hermandad, de la Ciudad de Sevilla, de Asturias (en honor a la vinculación con el príncipe hermano) y de las cuatro órdenes religiosas adscritas a la corporación: San Juan de Dios, Agustinos, Dominicos y Trinitarios. El escudo de la Hermandad presenta la Cruz de Malta, destacando un viril que remite al carácter sacramental de la hermandad.

Asimismo, entre estos escudos se encuentran bordados en oro diversos lemas marianos: ELECTA UT SOL (Elegida como el sol), PULCHRA UT LUNA (Hermosa como la luna), AMORE LANGUEO (De amor me consumo) y AMARE FLEBO (Amargamente lloraré). Hacia el exterior del techo, la ornamentación se compone de grandes tallos centrales enlazados mediante anillas con pétalos que se expanden, unidas en roleos o “piñones” calados, junto a una profusa decoración vegetal barroca con hojas de acanto, cardos, anillas y zarcillos, simbolizando conceptos como dolor, conciencia y pureza.

La Inmaculada de orfebrería situada en el centro es obra de los prestigiosos artistas Seco y Muñoz. En 1970, el techo fue trasladado a nuevo terciopelo en el taller de Carrasquilla, restaurando y preservando esta pieza fundamental del patrimonio cofrade.

Los varales: plata de ley y arte de Cayetano González

El conjunto se completa con doce imponentes varales, obra del orfebre Cayetano González fechados en 1929, realizados en plata de ley y con una longitud aproximada de 335 cm. Cada varal presenta un basamento cuadrangular con escenas talladas que representan al colegio apostólico: San Bartolomé, Santiago el Menor, San Pablo, San Mateo, San Judas Tadeo, Santo Tomás, San Juan, San Felipe, Santiago el Mayor, San Andrés, San Simón y San Pedro. En las otras caras, predominan motivos geométricos, salvo en los cuatro varales maestros que exhiben las virtudes cardinales: templanza, fortaleza, justicia y prudencia. La estructura de cada varal está dividida en siete tubos separados por macollas, rematados por una perilla.

Tras la guerra civil, siete varales desaparecieron en 1936, por lo que Cayetano González restauró los cinco restantes y confeccionó siete nuevos en 1939. Posteriormente, estas piezas fueron restauradas en dos ocasiones más: por Antonio Cruz Huerta y Manuel Frías entre 1968 y 1969, y por los Hermanos Delgado en 1999, asegurando su conservación para las generaciones futuras.

La Virgen de la Amargura lucirá en su besamanos el histórico manto de Rodríguez Ojeda conservado en Jerez

La Hermandad de la Amargura de Sevilla ha culminado un acuerdo con la Hermandad del Desconsuelo de Jerez para que la dolorosa de San Juan de la Palma luzca en su besamanos el manto que en 1905 diseñara y bordara Juan Manuel Rodríguez Ojeda para Ella misma, y que se encuentra desde 1926 en la ciudad jerezana.

Esta pieza, considerada por los especialistas como el germen de toda la estética juanmanuelina, fue realizada en terciopelo azul noche y bordada en oro fino por el propio Rodríguez Ojeda. Constituyó una verdadera revolución artística en el ámbito de la Semana Santa sevillana, marcando el inicio de una nueva concepción estética que pronto se consolidaría como el gran estilo sevillano del siglo XX.

En 1926, el conjunto completo del palio —manto, techo y bambalinas— fue vendido a la Hermandad del Desconsuelo de Jerez, donde ha sido conservado con sumo cuidado. No obstante, el manto perdió con el paso de los años su configuración original debido a varias intervenciones desafortunadas en la segunda mitad del siglo pasado. Estas alteraciones afectaron al diseño, al perímetro y a las proporciones del bordado.

La situación de deterioro obligó a la hermandad jerezana a acometer una intervención integral en 2010, confiando la restauración al reconocido taller sevillano de José Ramón Paleteiro. El trabajo, de carácter tanto técnico como artístico, incluyó la recuperación de las formas originales del diseño de Ojeda, partiendo de fotografías antiguas y documentación gráfica, así como la restauración de los bordados con métodos tradicionales.

La Virgen de la Amargura, titular de una de las devociones más hondas de la Semana Santa hispalense, volverá así a portar el manto que Juan Manuel Rodríguez Ojeda concibió expresamente para Ella, devolviendo a Sevilla una obra maestra del bordado que lleva casi un siglo ausente de su ciudad originaria. El besamanos previsto en San Juan de la Palma será, sin duda, una cita inolvidable con la historia y la memoria viva del arte sacro andaluz.

El histórico manto azul de la Virgen de la Amargura, una joya patrimonial con destino jerezano

El emblemático manto azul de la Virgen de la Amargura, pieza clave del antiguo conjunto bordado del paso de palio, fue enajenado el 15 de noviembre de 1925, junto al resto de los bordados que conformaban el anterior aparato procesional de la dolorosa. La adquisición fue realizada por la Hermandad del Desconsuelo de Jerez de la Frontera, donde la pieza ha sido cuidadosamente conservada y adaptada, pasando a formar parte del personalísimo paso de palio de Nuestra Señora del Desconsuelo, una de las dolorosas más singulares de la Semana Santa jerezana.

A pesar de su actual emplazamiento en la vecina localidad gaditana, el manto ha regresado puntualmente a Sevilla para participar en diversas muestras expositivas, entre las que destaca su presencia en el año 2019, con motivo del centenario de la marcha “Amarguras”. No obstante, la dolorosa de San Juan de la Palma no ha vuelto a vestir esta icónica pieza desde el Domingo de Ramos del 28 de marzo de 1926, jornada en la que, estrenando las nuevas bambalinas y el techo de palio, recorrió por última vez las calles de la ciudad bajo el resplandor de aquel característico terciopelo azul bordado en oro.

Desde entonces, el manto permanece como testimonio material de una época irrepetible, vinculado sentimentalmente a la memoria histórica de una de las hermandades más emblemáticas de la capital andaluza.

Este excepcional despliegue artístico y devocional volverá a brillar en el corazón de Sevilla, haciendo de este besamanos un acto histórico y memorable.