La llegada de la Hermandad de la Esperanza de Triana a la carrera oficial era uno de los momentos más esperados de la Semana Santa de Sevilla, amén del incuestionable arraigo popular de la corporación de la Madrugá del Viernes Santo.
La cofradía trianera brindó a la Campana, Sevilla y todo el universo cofrade un transitar por la Plaza de la Campana brillante en sus dos pasos. No obstante, la entrada en tal enclave por parte del paso de misterio de las Tres Caídas bien podría calificarse de apoteósico.
El Señor de las Tres Caídas llegaba con las marchas «María Santísima del Rocío» y «La Fe» desde O’Donell. Posteriormente, una vez finalizada la primera revirá sonaba la marcha «El Recuerdo».
Posteriormente, para sorpresa de todo el mundo, revirando hacia Sierpes La Banda de Cornetas y Tambores de las Tres Caídas de Triana hacía sonar dos marchas propias de agrupación musical, que fueron adaptadas a la perfección al estilo de la corneta y el tambor: «Nazareno y Gitano» y «La Saeta», a modo de homenaje a dos cofrades sevillanos ilustres que nos dejaron antes de tiempo: Pascual González, de Los Cantores de Hispalis, autor de muchas obras musicales que permanecerán en el arraigo popular sevillano, así como de algunas marchas, como por ejemplo la propia «Nazareno y Gitano», y Juanma Martín, capataz histórico del Señor de la Salud de los Gitanos.
Precisamente, el paso del titular cristífero de los Gitanos se encontraba arriado en calle Cerrajería, es decir, encarado a la Plaza de la Campana antes de hacer su entrada en Carrera Oficial por la Plaza del Duque. Quienes pudieron vivir tal momento, en el que la formación trianera, especialmente brillante en la mágica Madrugá del Viernes Santo de este año 2022 que será recordado como el de la Semana Santa más bonita de nuestras vidas, interpretaba estas dos composiciones dedicadas al Señor de la Salud.





