El 20 de Abril de 2015 comenzó su andadura, en el siempre extremadamente complejo panorama de la música procesional, un nuevo proyecto bajo el simbólico nombre Banda de Cornetas y Tambores Ciudad de Córdoba, que englobaba a un buen número de jóvenes músicos procedentes en su mayoría de la extinta Banda de Cornetas y Tambores de Jesús Rescatado. Unos músicos que, amparados en la ilusión, la entrega y de la mano de Israel Guijarro Navajas dieron los primeros pasos en un sendero que se ha ido cuajando de contratos y avances significativos en los últimos meses, como evidencian los contratos suscritos la pasada Semana Santa y el buen hacer desplegado en sus múltiples actuaciones.
Una ilusión que ha permanecido inalterable a pesar de las complicaciones derivadas de un ámbito geográfico en el que la existencia de bandas plenamente consolidadas siempre suponen un hándicap de extraordinariamente complejo de superar, lo que ha provocado cierto estancamiento en los últimos tiempos que sus miembros están plenamente dispuestos a subsanar. Con este objetivo, la banda ha tomado la iniciativa para protagonizar un giro de timón en forma de nuevo impulso ilusionado e ilusionante, para recuperar el camino de la búsqueda del ansiado triunfo con fuerza renovada. Un cambio de rumbo para el cual la Banda Ciudad de Córdoba ha llamado a la puerta de un músico con una biografía y trayectoria fuera de toda duda, Manuel Roldán, que ha demostrado su incuestionable valía ostentando la dirección musical de la Agrupación Musical del Santísimo Cristo de Gracia con evidente éxito, para que asuma la responsabilidad y gestión musical de la formación.
Nuevos aires que profundizarán en un estilo eminentemente clásico, basado esencialmente en marchas de los años 90, de acuerdo con lo que fue su punto de partida, ahondando en la búsqueda de un estilo propio, perfectamente definido, y que se abra un hueco distintivo en este difícil océano en el que se desenvuelven con notable satisfacción y reconocimientos las formaciones musicales cordobesas. En las próximas semanas, la Banda Ciudad de Córdoba irá concretando las líneas esenciales del nuevo horizonte al que se dirigen el timón de su proyecto. Un nuevo horizonte a conquistar, bajo la premisa del trabajo colectivo, el esfuerzo sin matices y un profundo amor por las cosas bien hechas que, sobre los cimientos que se han ido construyendo desde su fundación, aspira a ocupar un lugar de privilegio en el firmamento de la música procesional.





