La conmemoración del 275 aniversario fundacional de la Hermandad de los Gitanos, prevista para 2028, se perfila como un hito que trasciende lo estrictamente celebrativo. La candidatura encabezada por Emilio Jiménez, actual diputado mayor de gobierno y aspirante a hermano mayor, ha diseñado un proyecto de amplio alcance que articula evangelización, acción social, formación, proyección institucional y reorganización cofrade, con una clara vocación de permanencia y servicio a la ciudad de Sevilla.
El programa fue presentado en un encuentro ante los medios de comunicación, en el que Jiménez dio a conocer de forma detallada las líneas maestras que desarrollaría en caso de resultar elegido el próximo 1 de febrero, subrayando que la efeméride debe convertirse en una oportunidad para reforzar el compromiso histórico de la hermandad con los más vulnerables y con los barrios donde su presencia ha sido tradicionalmente significativa.
Una misión evangelizadora y social con epicentro en el Polígono Sur
El eje vertebrador del proyecto es la puesta en marcha de una misión en el Polígono Sur, concebida como antesala espiritual y pastoral de los actos centrales del aniversario. Según explicó Emilio Jiménez, la intención es que la celebración no se limite a actos conmemorativos, sino que venga precedida por una iniciativa profunda y transformadora: «Una misión que creemos que va a ser necesaria».
La propuesta se apoya en una trayectoria previa de trabajo continuado en la zona. El candidato recalcó que no se trata de una iniciativa improvisada, sino de una labor sostenida durante años: «Llevamos trabajando con dos proyectos en el Polígono Sur desde hace tiempo y otro en el Vacie». Esta experiencia acumulada permitirá, según señaló, preparar una misión estructurada, con especial atención a las realidades sociales, educativas y pastorales del entorno.
La misión está planteada para iniciarse en 2027 y culminar en 2028, desarrollándose como un proyecto de evangelización y servicio a las parroquias, especialmente en aquellos lugares donde está presente la comunidad gitana y otros colectivos que han sufrido falta de oportunidades o exclusión social. En palabras del propio Jiménez, la intención es clara: «Queremos estar muy cerca de todas las personas que hayan sufrido cualquier tipo de exclusión, independientemente de su raza».
Evangelización, pastoral gitana y coordinación eclesial
En una primera fase, el objetivo principal de la misión será la evangelización, articulada a través de la pastoral gitana y en coordinación con los párrocos del Polígono Sur, con quienes la hermandad ya viene trabajando. Jiménez dejó claro que cualquier desarrollo posterior, especialmente en lo referente a posibles traslados de imágenes, deberá abordarse con la autoridad eclesiástica: «De momento, la misión se plantea para volcar toda la actividad de la hermandad en el Polígono Sur».
No obstante, el candidato reconoció que en Sevilla los grandes acontecimientos suelen culminar con actos de especial relevancia, lo que deja abierta la posibilidad de que alguno de los titulares —Nuestro Padre Jesús de la Salud o la Virgen de las Angustias— pueda participar de forma extraordinaria en el marco de esta misión, siempre supeditado al criterio de la Iglesia.
Proyección universal: Roma, Año Jubilar y pontificia
El proyecto de la candidatura no se limita al ámbito local. Entre las iniciativas planteadas figura una peregrinación a Roma, la solicitud de un Año Jubilar y la petición del título de pontificia para la hermandad. Estos hitos buscan reforzar la dimensión universal de la corporación, proyectando su identidad más allá de Sevilla y subrayando su papel dentro de la Iglesia.
Todas estas acciones se integran en una visión global que, según Jiménez, pretende poner la fe, la tradición y la acción social al servicio de la comunidad, evitando que el aniversario se reduzca a una mera sucesión de actos protocolarios.
Formación, cultura e identidad gitana
Otro de los pilares del programa es la creación de una cátedra sobre el pueblo gitano, mediante un convenio con la Universidad de Sevilla. El candidato destacó la importancia de difundir el papel histórico de la hermandad, analizar las problemáticas actuales y profundizar en lo que significa ser gitano en el siglo XXI, dando a conocer su historia, su devoción y su aportación cultural y religiosa.
A esta iniciativa se suma la conmemoración del centenario de la Duquesa de Alba, así como la presentación del nuevo museo, proyecto iniciado por la actual junta de gobierno, que será sometido previamente a la aprobación de los hermanos en cabildo general.
Participación activa de los hermanos y voluntariado
La candidatura concede un papel central a la implicación directa de los hermanos en la vida diaria de la corporación. Jiménez anunció la creación de un voluntariado estructurado a través de la web, que permitirá a los hermanos inscribirse en las distintas actividades que se desarrollen, aportar ideas y recibir formación, herramientas y medios materiales para su desempeño, tanto en Sevilla como fuera de ella.
El objetivo, según explicó, es ahondar en la devoción de los Gitanos y canalizar el compromiso de los hermanos de forma ordenada y eficaz, reforzando el carácter asistencial y pastoral de la hermandad.
Reorganización cofrade y desafíos de la Madrugada
En el ámbito estrictamente cofrade, Emilio Jiménez abordó la complejidad de la Madrugada, detallando un conjunto de propuestas orientadas a mejorar la organización interna. Entre ellas, la creación del proyecto ‘Camino del Santuario’, la continuidad del taller del diputado, y la habilitación de un espacio donde los hermanos puedan vestirse con el hábito de nazareno, recibir información sobre transporte y facilitar su llegada al templo mediante acuerdos específicos.
Debido al crecimiento de la hermandad, se plantea organizar la cofradía en los Jardines del Valle, con la instalación de carpas, iluminación y megafonía, además de seguir impulsando la recogida de niños y el acercamiento al nazareno durante la estación de penitencia.
Jiménez subrayó también la necesidad de establecer un punto de comunicación para informar a los hermanos sobre la realidad de la estación de penitencia, dada su complejidad, recordando que la hermandad dispone únicamente de una hora y cinco minutos de paso, lo que la convierte en la que debe transitar con mayor rapidez por la carrera oficial.
Diálogo, consenso y obediencia institucional
El candidato descartó soluciones drásticas como retrasar la salida o modificar en exceso los recorridos actuales, señalando las limitaciones existentes. En este contexto, fue contundente: «Solo podemos apostar por el diálogo y el consenso». Jiménez insistió en la obediencia a la autoridad eclesiástica y civil, afirmando que «lo que diga el vicario va a misa» y reconociendo el carácter vinculante de las decisiones del CECOP.
Valoró positivamente el adelanto de quince minutos en la Madrugada, considerándolo un paso adelante, aunque insuficiente, y se mostró convencido de que la jornada podría comenzar aún antes sin afectar a la idiosincrasia de las cofradías, siempre que la iniciativa parta del acuerdo entre ellas. En este sentido, reiteró que la hermandad seguirá solicitando su puesto y la ampliación de la Madrugada, desde el trabajo conjunto y el consenso.
Nuevas áreas pastorales y atención a los hermanos
Como novedad organizativa, la candidatura contempla la creación de un consiliario de familia, un cargo destinado a atender las necesidades de niños, jóvenes, matrimonios y mayores, así como la puesta en marcha de un grupo de visitadores para acompañar a los enfermos de la hermandad, llevando consigo una estampa del Señor como signo de cercanía espiritual.
El programa se completa con la formación de ministros de la comunión, la implantación de un programa de salud mental con profesionales y la constitución de una comisión artística para reordenar el santuario, acometer mejoras en capillas y altares y formalizar convenios con el ámbito del arte sacro.
Con este conjunto de iniciativas, la candidatura de Emilio Jiménez plantea que el 275 aniversario de la Hermandad de los Gitanos se convierta en una experiencia integral de evangelización, solidaridad, cultura y compromiso, capaz de dejar una huella duradera tanto en la hermandad como en los barrios y colectivos a los que históricamente ha estado vinculada.





