La carrera que pasará por la Mezquita Catedral y no molesta a la izquierda

Pocos días después de que se hayan consumado dos nuevos atropellos perpetrados por la izquierda de la ciudad de Córdoba, que todavía gobierna la ciudad, contras sendas cofradías cordobesas, La O y la Presentación al Pueblo, acaba de conformarse la celebración de un nuevo acontecimiento en la ciudad que contará con todas las prebendas del actual gobierno municipal, el respaldo de la Federación Al Zahara – gestionada por significados miembros de la extrema izquierda de la ciudad -, el aplauso de la prensa fan del PSOE, IU y Podemos – Diario Córdoba y Cordópolis – y el silencio de quienes sistemáticamente utilizan el ataque a las cofradías y a la Semana Santa para demostrar la alergia que les provoca el aroma a incienso y cera derretida y el compás de las marchas procesionales.

En los próximos días se abrirá el plazo de inscripciones para la Nocturna Trotacalles, una carrera nocturna que organiza el club Trotacalles y que dado los primeros pasos para organizar un año más la prueba que se celebrará el 8 de junio. Esta carrera será la segunda prueba deportiva de la provincia por el número de participantes, ya que la entidad organizadora ha confirmado que se repartirán 5.300 dorsales. En concreto serán 5.000 los dorsales reservados para la prueba reina, de 10.000 metros, y otros 300 para las carreras de base.

Una carrera que tendrá como atractivo principal el paso por la Mezquita-Catedral, con todo lo que ello implica, tal y como sucedió en años precedentes – con una brutal asistencia de público y un ingente beneficio económico para los comerciantes y hosteleros de la ciudad, apréciese la ironía – sin que ellos supusiera ni una sola protesta por parte de los sectores de izquierda de la ciudad de San Rafael, lo que pone en evidencia, una vez más, sus argumentos cada vez que abren la boca para criticar los problemas de movilidad derivados del traslado de la Carrera Oficial al entorno de la Catedral, que con acontecimientos como estos quedan reducidos a meros brindis al sol y a simples mentiras sin mayor fundamento que el rechazo y el odio a todo lo que huele a incienso.