La Congregación de Mena desvela el portentoso nuevo retablo barroco que desde hoy mismo alberga a las imágenes titulares

La Congregación del Cristo de la Buena Muerte y María Santísima de la Soledad (Mena) ha marcado un hito en la historia del patrimonio cofrade malagueño. En un solemne acto celebrado este viernes en la parroquia de Santo Domingo, la hermandad presentó su nuevo retablo para la capilla de sus titulares, una obra calificada como «Opus Magnum» y que supone la recuperación de la grandeza artística perdida durante la quema de conventos de 1931. Concebida en un principio por el cordobés Manuel Valera, la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico de la Delegación de Cultura de la Junta de Andalucía, al encontrase la capilla en un inmueble Bien de Interés Cultural, exigió la realización de una obra más contemporánea, introduciendo nuevos cambios en la obra final, llevados a cabo por parte del tallista sevillano Daniel Ibáñez Valles.

La expectación era máxima. La Málaga cofrade, con la presencia de destacadas autoridades eclesiásticas, políticas y militares, se congregó en el templo dominico para admirar la obra que, inspirada en el altar destruido hace 94 años, culmina uno de los proyectos artísticos más ambiciosos de la ciudad.

El congregante Pablo Krauel, tercer teniente hermano mayor y vestidor de la Dolorosa, fue el encargado de describir el retablo, calificándolo como «obra maestra». Krauel evocó la trágica pérdida de 1931, cuando el templo de Santo Domingo fue asaltado e incendiado, y lamentó que las reconstrucciones posteriores no lograran recuperar «la grandeza de aquellas imponentes máquinas barrocas que fueron sus retablos».

«Casi un siglo después, culminamos ese esfuerzo colectivo recuperando este majestuoso retablo, cumpliendo un anhelo largamente compartido por quienes nunca dejaron de creer», afirmó Krauel justo antes de que el reloj marcara las 21:00 horas y la cortina negra se abriera, revelando la colosal obra entre una oleada de aplausos y emoción.

El proyecto, aprobado en 2021 bajo el mandato del entonces Hermano Mayor Antonio de la Morena, fue un ejercicio de fidelidad histórica bajo la supervisión de la Comisión Provincial de Patrimonio. Aunque inicialmente se planteó una propuesta con cuatro hornacinas laterales, la Capilla de Mena, al ser un Bien de Interés Cultural (BIC), exigió que la traza fuese lo más fidedigna posible al retablo primitivo. El tallista sevillano Daniel Ibáñez Valles (hijo del tallista del trono de la Soledad), reinterpretó el bosquejo original y redujo los nichos laterales a dos, tal como era la pieza de 1931.

Descripción de una obra maestra barroca

El nuevo aparato arquitectónico ocupa todo el testero de la capilla con unas dimensiones de 9,60 metros de alto, 6,28 de ancho y 0,81 de grosor.

Iconografía y Simbolismo:

  • Coronamiento y Ático: El retablo está coronado por la jarra con azucenas (símbolo de pureza mariana) y las armas de la Orden de Santo Domingo. En el ático, una hornacina central alberga la imagen de Santa Catalina de Siena (talla de Álvaro Abrines), vestida con hábito dominico y portando un crucifijo, reforzando el vínculo simbólico con los titulares.
  • Esculturas de Autor: Las maravillosas esculturas de ángeles del ático, que portan la caña y la lanza de la Pasión, y los querubines (con la corona de espinas del Cristo y la flor de lis de la Virgen) son obra de la imaginera Encarnación Hurtado, a quien Krauel calificó como «la escultora de cámara» de la congregación.
  • Cuerpo Principal: Sigue la tradición barroca andaluza. En las calles laterales se sitúan San Telmo y San Vicente Ferrer (piezas también de Abrines), recuperando la memoria de las hermandades filiales históricas vinculadas a la Cofradía de la Soledad.

Orfebrería y Detalles Únicos: El elemento más llamativo es la embocadura del camarín, que difiere de la obra primitiva al ser ejecutada en orfebrería. Este «descomunal marco» labrado por el joyero cordobés Manuel Valera realza el espacio donde se veneran el Cristo de la Buena Muerte, la Virgen de la Soledad y la Magdalena. Valera también es el autor de la nueva peana de orfebrería donde, en alusión a la advocación de ‘Ánimas’, aparece una calavera con dos tibias cruzadas, y dos ángeles que conducen a unas almas a la presencia de Cristo.

Bendición y futuro de Santo Domingo

La bendición de la magna obra corrió a cargo del vicario para el Laicado y párroco de los Santos Mártires y San Juan, Manuel Ángel Santiago. El acto concluyó con el canto de la Salve Marinera a la Virgen de la Soledad, y con las palabras del Hermano Mayor, Antonio de la Morena, quien con la inauguración de esta obra pone fin a sus ocho años de mandato.

De la Morena, visiblemente emocionado, deseó que el retablo sea «la primera piedra» de la necesaria rehabilitación integral de la iglesia de Santo Domingo que ya proyecta el Obispado, pues el templo se encuentra aquejado de numerosos problemas de humedades.

El retablo, que supone una «regresión a la Málaga anterior al 11 de mayo de 1931», estará disponible para la veneración pública este sábado en horario de 10:00 a 14:00 horas y de 17:00 a 21:00 horas.