La Consolación de Cartaya bendice su nuevo simpecado de Sucesores de Elena Caro

Se ha recuperado un diseño original y no ejecutado de Ignacio Gómez Millán, uno de los más prestigiosos diseñadores del siglo XX

La Hermandad de la Consolación de Cartaya bendijo su nuevo simpecado el pasado sábado, festividad del Dulce Nombre de María y último día de novena, celebrada este año de manera extraordinaria en la ermita y con carácter de rogativa por el fin de la pandemia del COVID-19. La pieza ha sido ejecutada por el taller sevillano de Sucesores de Elena Caro que ha recuperado un diseño original y no ejecutado de Ignacio Gómez Millán, uno de los más prestigiosos diseñadores del siglo XX. 

El dibujo se encontraba en el taller de Caro, para el que trabajó Gómez Millán, y está fechado entre 1930 y 1935. Lo centra una pintura del pintor sevillano José María Méndez «Jarén» y la cordoneria ha sido realizada por Casa Rodríguez. Gómez Millán trabajó para este taller realizando los diseños de obras emblemáticas como los palios de la Macarena, el Buen Fin, los Gitanos o los Panaderos, la saya de volante de la Macarena, el Simpecado del Rocío de Triana, entre un largo etcétera.

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Ya el domingo fue el turno de la celebración del día de la Virgen. Durante todo el día tuvo lugar en la ermita la exposición a la veneración de la milagrosa imagen de Nuestra Señora de la Consolación entronizada ante su altar para que pueda ser venerada por sus hijos de Cartaya. A las 20:30 horas la Hermandad celebró Función Principal de Instituto, presidida por el párroco y director espiritual, Rvdo. Sr. D. Manuel Domínguez Lepe, y concelebrada por el Rvdo. Capitán-Capellán del Sarfas Sr. D. Pedro José López Suárez y los sacerdotes hijos del pueblo. Interpretará la Capilla Musical el Grupo de Cámara Santa Cecilia, que intrepretó la Missa kv220 de Mozart. Al finalizar la eucaristía fueron homenajeados los hermanos que han cumplido 75 y 50 años de permanencia ininterrumpida a la hermandad.

Tras la Función Principal tuvo lugar la puja del Simpecado de la Virgen, como alternativa a la centenaria «puja de maniguetas» que ante la imposibilidad este año de realizar la tradicional “puja de maniguetas” fue sustituida por una puja del antiguo Simpecado de la Santísima Virgen para cada uno de los doce meses del año, para que el mismo permanezca en casa de los rematantes durante el mes por el que han pujado.