El Niño Jesús de la Compañía ha dejado un recorrido marcado por bellos e históricos enclaves
El año comenzado en Córdoba como acabó el anterior con procesiones. Y es que si a falta de cuatro días para que concluyera 2025, el Divino Pastorcillo la Divina Pastora de Capuchinos recorría las calles del centro de la ciudad; el segundo día de 2026 ha servido para cumplir con la tradición de que el Niño es Jesús de la Compañía haga lo propio.
La procesión ha servido para dar cuenta una vez más del cuidado con el que la Hermandad del Santo Sepulcro organiza cada acto. Y es que este evento sacro es el fruto de la sinergia institucional entre la parroquia de El Salvador y Santo Domingo de Silos, la hermandad del Santo Sepulcro, las Reales Escuelas Pías de la Inmaculada Concepción y el colegio Santa Victoria.
El recorrido ha dejado enclaves tan especiales como plaza de la Compañía Santa Victoria, Juan Valera, Ángel de Saavedra, Blanco Belmonte, plaza de la Agrupación de Cofradías, adentrándose seguidamente en la calle Conde y Luque, Deanes, Buen Pastor y la plaza de Ángel de Torres. La segunda mitad del itinerario ha llevado al cortejo por la calle Valladares, la plaza de Pineda, Leopoldo de Austria y la plaza de San Juan. En su tramo de retorno, la imagen ha transitado por la calle Sevilla, la plaza Emilio Luque, de nuevo la calle Sevilla, Málaga y Jesús y María, para encarar el final del trayecto a través de Juan Valera, Santa Victoria y la plaza de Santa Victoria.
Otro de los aspectos que han sobresalido ha sido el acompañamiento, que ha corrido a cargo de la agrupación musical Afligidos de Puente Genil, una formación que viene acompañando al Niño Jesús durante los últimos años y que, como durante su participación en la reciente Magna, ha vuelto a mostrar el buen momento por el que atraviesa.
2026 ha comenzado con procesiones y la de este viernes ha sido una buena muestra de lo que nos aguardará durante los próximos meses.



















