Portada, Sevilla

La crónica de Sevilla | Viernes Santo de contrates y retrasos

Las cofradías dejaron casi 30 minutos de tiempo en Carrera Oficial

Los días de la pasión se van consumiendo en la Capital del Guadalquivir, dejando momentos irrepetibles que seguro guardaremos en la retina los próximos 365 días.

Algunos de ellos se vivieron en la tarde-noche de ayer, presenciando un magistral Viernes Santo que congregó a más público del habitual, a pesar de la inmediatez con el Jueves Santo y la Madrugada.

Hermandad del Cachorro tras abrirse las puertas del templo. Foto: Hdad. Del Cachorro.

Sevilla vivió unas horas fascinantes con las siete hermandades que hicieron Estación de Penitencia a la Santa Iglesia Catedral, iniciándose en torno a las tres de la tarde, en la calle Castilla con la salida del Cachorro; y culminando en el mismo enclave pasadas las tres de la madrugada con la cofradía de la O.

El gran protagonista de la jornada fue el inexplicable retraso de casi media hora que dejaron en Carrera Oficial las hermandades, y que por desgracia se está convirtiendo en la tónica de esta Semana Santa.

Complicaba la situación además que varias hermandades transitaran por el arco del Postigo, lo que provocaba que no pudieran adelantar el ritmo de sus cortejos hasta que no pasara la anterior.

La consecuencia fue que los tramos de Virgen del Cachorro, y sobre todo la cofradía de la O, tuvieron que acelerar el paso a su salida del templo mayor de la ciudad, con el fin de recuperar algo del tiempo perdido y así no regresar demasiado tarde a Triana.

También llamaron la atención los grandes estrenos del día: El paso reformado del Cachorro, que salía a la calle por primera vez; y el nuevo manto bordado en oro de la Soledad de San Buenaventura, realizado por el taller de José Antonio Grande de León en 2021.

Más allá de todo ello, se repitieron las impresionantes estampas que nos regala siempre el Viernes Santo: El sobrecogedor cortejo de la Carretería, que enamora desde la Cruz del Guía al último músico del paso de palio; la elegancia romántica de la Soledad de San Buenaventura y Monserrat por la calle Castelar; el derroche de arte y delicadeza en el Cachorro y la O; el intimismo de la preciosa entrada de San Isidoro o la inmensidad del misterio de la Sagrada Mortaja.

Imágenes de la Hermandad de la Carretería durante la tarde-noche del Viernes Santo. Fotos: Alejandro Sigüenza.

La Soledad de San Buenaventura transita junto a las gradas de la catedral en la atardecida. Fotos: Alejandro Sigüenza.

Ahora, tras su estela, la centro de la ciudad se prepara para soñar con el último retal, en forma de Sábado Santo, de esta esperada Semana Santa 2022 que ya se marcha en el horizonte tras siete días de pasión y gozo.