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La Crónica | Domingo de Resurrección… y vive entre nosotros | Luces y sombras de la Semana Santa 2021

La Cristiandad despierta hoy llena de gozo. ¡Jesús ha resucitado! «No está aquí, pues ha resucitado, tal como Él dijo».

Toda nuestra Fe encuentra sentido en el triunfo de la Vida sobre la Muerte. En la victoria del Amor sobre el Dolor.

Lo prometió, y lo ha cumplido. Nos rescata de la soledad, la impotencia, el miedo y la desesperación.

Y si hay un lugar en el que la Alegría por la Resurrección de Nuestro Señor se vive de una manera más viva es en el barrio de Santa Marina. Hoy amanecen balcones y ventanas anunciando el mensaje de la Vida.

Manolete parece sonreír mientras fija su mirada en la portada gótica de la Parroquia. Los mozos no pueden controlar a los caballos, desbocados por la noticia de la Resurrección de quien ha dado su vida por todos.

Y el bullicio en las calles cercanas al templo fernandino del barrio de los toreros huele a Gloria, a Vida, a Victoria, a Esperanza y a certeza en la Verdad del Mensaje que se nos ha dado.

Rafalito Cuaresma se ha levantado de un salto, a la luz del sol penetrando por la ventana de su dormitorio. El día de descanso de ayer le ha servido para recuperar algo las fuerzas; lo suficiente como para tener la última carga de energía necesaria para vestirse de tonos más alegres hoy y pasear hasta la Plaza del Conde de Priego.

Por las calles, familias desayunando en bares y cafeterías. Bandejas de dulces empapeladas sobre las manos equilibristas de quienes han querido aprovechar la mañana y se reúnen en familia a la tarde para celebrar esta Fiesta. La Fiesta con mayúsculas.

Lo que se presenta ante los ojos de nuestro paseante cofrade al entrar en la Parroquia de Santa Marina es un espectacular altar que representa toda una explosión de Luz y Victoria. Ante dosel rojo y el resplandor dorado, Nuestro Señor Resucitado parece emerger de la gruta a un bosque de cera blanca y espectaculares jarras de flor cónicas con toques azules sobre el blanco.

La profusión de puntos de luz hace que el altar luzca brillante. El Mensaje que se quiere transmitir a quienes acuden a venerar a los Titulares de la Hermandad es precisamente ése.

A un lado del Altar, María Santísima, la Madre, la Reina de Nuestra Alegría, sonríe tras tantos días de sufrimiento, llanto y dolor. Todo se ha cumplido como Él dijo.

Al otro lado, San José, su padre en este mundo. Ocupa lugar preferente hoy con motivo de la celebración del Año de San José al celebrarse el 150 aniversario de la declaración del padre como Patrono de la Iglesia Universal. Así, con corazón de padre, encuentra su momento y lugar en el instante más importante de la Historia de la Cristiandad.

Espectacular el montaje y el Altar que la Hermandad del Resucitado ha regalado a Córdoba para poner el mejor de los cierres a esta Semana Santa esperemos que distinta, y que no se convierta en habitual.

Hoy, como es tradición desde hace dos años, tiempo suficiente para que una casualidad se convierta en tradición inviolable en el mundo de las hermandades, ha quedado con el Consejo de Sabios Cofrades, como si estas dos palabras pudieran estar juntas en una misma frase o concepto. Y el encuentro será en taberna cofrade/taurina cercana a la Hermandad del Resucitado. Y allí poder presentar conclusiones de lo acontecido y vivido en esta Semana Santa.

Es la una y comienzan a llegar algunos de los contertulios, medio en mano, cogido con dos dedos por el pie.

Después de los saludos afectuosos, besos y abrazos de rigor, y de los «¿qué pasa, miarma?», empiezan a desgranarse los motivos de alabanza, crítica y discusión de lo vivido en estos días.

Y como las deliberaciones del Consejo son secretas, pero no así sus conclusiones (creo es eso lo que se dice en los Estatutos de las Hermandades, aunque siempre hay quien lo obvia), Rafalito levanta acta de algunos puntos a resaltar, estudiar y/o corregir para próximas ocasiones, con el deseo de que no sea necesario acudir a estas soluciones nunca más.

Las colas

El punto más debatido y con mayor participación.

El tema de las colas de personas esperando su efímero momento para poder venerar a sus Titulares o a las Sagradas Imágenes de cualquier Hermandad es algo que se ha ido de las manos.

En numerosísimos casos «no ha sido posible» garantizar distancias de seguridad, uso de mascarillas en todo el tiempo de la espera (ya que hay quien no puede aguantar sin comer pipas o sin fumar).

Y así, lo que se estableció como posible solución para evitar las aglomeraciones dentro de los templos, se ha trasladado a la puerta de dichos templos. Claro está, que las Hermandades, en estas situaciones, quedan exentas de toda responsabilidad, pues no es función de la Cofradía organizar filas de personas; filas que, en ocasiones, han rodeado la iglesia o ha sido de una longitud y tiempo de espera excesivamente largos.

Los horarios

Muy relacionado con el punto anterior. Algunas Hermandades no han querido o no han sabido darse cuenta de que, en esta ocasión, el pueblo no tenía por qué estar en un punto del itinerario si querían presenciar la procesión. Y algunas Cofradías han reducido hasta puntos cómicos el horario de apertura de los templos para la veneración a los Titulares.

Hermandades que no han sabido darse cuenta de la oportunidad que se les ha presentado para tener el templo abierto todos los días de la Semana Santa. O al menos no sólo el día en que tenían que procesionar.

Y esa reducción de horarios ha conllevado aglomeraciones y colas de gente en las puertas de las iglesias.

Lo siento mucho, pero ahí sí hay que volcarles la responsabilidad de las aglomeraciones a algunas hermandades, que siguen sin comprender que están al servicio de sus hermanos, y de todos los que han querido invertir su tiempo en visitar a los Titulares de la Hermandad. Y, como siempre, entienden que son los demás quienes se tienen que adaptar a lo que ellos establezcan.

En este mismo punto, habría que incluir a algún que otro sacerdote; sobre todo a aquéllos que no han sabido ver en estos días la oportunidad de ver sus iglesias llenas de gente. Y algunos tardarán mucho en ver las naves de sus templos con tanta asistencia de personas creyentes.

Tiempo ante las Imágenes

Casi para terminar con este tema, algunas Hermandades podían haber cuidado un poco más la organización que sí es de su responsabilidad. Y nos referimos al tiempo que, tras haber esperado en ocasiones más de una hora, se concede a las personas para estar dentro del templo y rezar una oración ante los Titulares. En ocasiones era de segundos.

Debemos tener siempre presente qué son las Hermandades, qué representan, qué función tienen, y de quién y para quién viven. Y no es otro que de las personas.

En ocasiones, la delicadeza ha sido sustituida por una autoridad que nadie les ha dado a algunos responsables de algunas Cofradías. Autoridad no sobre sus hermanos, y mucho menos sobre quienes han ido cortésmente, y con el merecido agradecimiento por ello, a rezar ante los Titulares.

Convocatorias

Capítulo aparte merece lo ocurrido el Miércoles Santo en Capuchinos y en otras Hermandades.

El anuncio durante todo el día a través de las redes sociales del estreno de una marcha y de la actuación de la Banda de la Salud, a una hora concreta de la noche, conllevó que, en una Semana Santa tan pobre de acontecimientos y estrenos, la gente acudiera en masa a presenciar este acto. Las imágenes que han circulado estos días así lo atestiguan.

Lo mismo ha ocurrido en otras hermandades de nuestra ciudad, las cuales han ido convocando a distintos actos o a colectivos para una veneración conjunta, lo que ha provocado superaciones de aforos en algunos templos, como también lo confirman las fotografías que han circulado por redes y móviles.

Siento decir que hay que ser mucho más previsor y pensar menos en el efectismo de algunos actos. Ésta era una Semana Santa de recogimiento y de interiorizar la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Ya habrá momentos para juntarse.

En el punto de mira

Así se manifestaba hace unos días el Hermano Mayor de la Hermandad de Las Angustias al referirse a quién achacarán las consecuencias de una posible nueva ola en esta pandemia.

Y ahí, en la medida en la que cada uno se considere responsable de sus actos y comportamientos, podrá salirse de ese punto de mira en el que los cofrades siempre estamos para cierta parte de la sociedad.

Cierto es que las Hermandades, en su totalidad, han dispuesto de las medidas de higiene que todos sabemos necesarias para este tipo de actos. De hecho, algunas incluso en exceso, pese a que siempre es mejor eso que pecar por defecto.

Pero, al ser unos actos organizados por las Cofradías las que puedan motivar parte de las situaciones fuera de las medidas garantistas de seguridad, algo les caerá.

Pero lo justo es, si es que en los ataques a las Hermandades y a la Iglesia se quiere ser justo, que ha habido multitud de terrazas y bares con iguales o mayores aglomeraciones de gente sin guardar medida alguna de seguridad que las que se han podido observar en las puertas de los templos.

Altares

Mención aparte, por lo disputado de las opiniones personales y gustos de cada uno, es este punto traído a estas conclusiones.

Al igual que todos nacemos sabiendo de Derecho y Medicina, y que todos llevamos dentro un seleccionador nacional o un «apoderao», todo cofrade que se precie lleva en su sangre un prioste frustrado que lucha por salir por cualquier poro que se lo permita.

Por una parte hay que entender y ser comprensivo con aquellas Hermandades y Cofradías que comparten templo. El protagonismo del Altar Mayor ha sido efímero, flor de un día en algunas ocasiones.

En otras ocasiones, en las que se ha dispuesto de toda la Semana Santa, se han podido contemplar verdaderos lugares de culto y oración.

Montaje de escenas de la Pasión que se han podido contemplar a la altura de los ojos del espectador, dándole una nueva visión a la obra y al momento.

Altares para salir del paso (nunca mejor dicho), frente a Imágenes preparadas para el Culto y la Veneración con un esmero y un sentido de lo que se pretendía conseguir fuera de toda discusión posible. En ocasiones con la sencillez extrema.

Exornos florales vistosos, originales, novedosos

Composiciones de la cera, candelabros y faroles que han dado un realce mayor, si cabe, a la belleza de las Imágenes de nuestra ciudad.

No es lugar para mencionar los nombres de las Hermandades que han destacado y sorprendido esta Semana Santa. Y no lo es porque sólo es la opinión personal de unos Cofrades que se consideran Sabios, así que…

Enhorabuena a los equipos de mayordomía y priostía de muchas hermandades. Enhorabuena por haber entendido la oportunidad que se ha presentado de poder mostrar la capacidad creativa y artística que atesoran muchos cofrades en Córdoba.

Las redes y sus posibilidades

Otra oportunidad perdida por algunas Hermandades.

Llevemos nuestros Titulares a todas esas personas que están impedidas para salir de sus casas, ya sea por imposibilidad o por miedo; a todas esas personas que están lejos de Córdoba y que no han podido venir hasta su Hermandad en el día de su Estación de Penitencia; a todas esas personas que no nos conocen y que, así, nunca nos conocerán ni sabrán de la riqueza histórica, patrimonial y artística que reside en las Cofradías de Córdoba.

Algunas Cofradías han querido guardar como un tesoro las instantáneas de sus Altares a todo aquél que no haya podido o querido acudir a su templo. Por supuesto, no somos nadie para reclamar una emisión en directo por las redes de un momento de la Veneración de cualquier Hermandad, o de una galería fotográfica de los Titulares esperando a los miembros de su Cofradía. Eso ya se lo demandarán los propios Hermanos de cada corporación.

Pero, por favor, luego no publiquen las medallas que se cuelgan algunas Juntas de Gobierno por lo que hacen, para que se les reconozca. O no hagan el esfuerzo de publicar un «time lapse» (vocablo que no teníamos idea de su existencia o significado hasta esta Cuaresma) de un montaje de un Altar, si luego no nos muestran el resultado.

La hora de la cátedra en copa de balón se está alargando y es hora de volver cada cual a su casa. En silencio y por el camino más corto.

Así, mientras Rafalito Cuaresma, y Santacruz, saborea la tertulia de hoy, trae de nuevo los recuerdos de todos estos días de paseos, ya solo ya acompañado, ya caminando ya en moto ya en bus, y ya con bocadillo ya con mesa y mantel (que de todo ha habido), y comienza a sentir nostalgia por los días que se han ido, caminando hasta su barrio le llega un pensamiento que le punza el alma y le hace demudar el gesto:

Han sido días en los que Córdoba se ha echado a la calle con las Hermandades, que no con las procesiones. Días en que la gente se ha sentido cofrade y no ha querido dejar pasar la oportunidad de visitar templos e Imágenes. Días en los que no ha importado la espera. Ni la distancia entre iglesias. Pero esto se ha acabado. ¿Y mañana… qué?

Mañana volveremos a sentir iglesias vacías; volveremos a Titulares que ven siempre a los mismos hermanos que vienen a orar ante Ellos; Hermandades que volverán a su misión con la ayuda y la caridad para con todo el que acuda a pedirla; ceras recogidas, pasos desmontados, doseles enrollados en tubos de cartón, faroles y candelabros envueltos en plástico para preservarlos… y todo esperando una nueva Semana Santa en la que poder volver a sentirse cofrade, y salir a ver las procesiones.

Sin embargo, Jesús espera todos los días, junto a su Madre, a que vayamos a hablar con Ellos. No sólo estos días en los que celebramos su Muerte. También el día en que seas tú quien necesite de Él porque haya algo que pedir o, mejor, que celebrar.

Por eso sé que muchos hermanos de cofradías han querido dejar paso a estos días y que fuesen otros los que pudieran disfrutar de un momento ante ese Jesús o esa Madre a la que le ponen rostro todas las noches en sus oraciones antes de dormir, o que están presentes en sus mesas de trabajo, en sus comercios, en sus carteras o en sus móviles como fondo de pantalla…

Ojalá todos buscásemos a Jesucristo y a la Virgen María, y fuésemos capaces de esperar lo que hiciera falta para poder entrar a verlos en su Casa, como hemos hecho esta Semana Santa.

Un whatsapp de Esperanza le saca de ese pensamiento y le devuelve a la realidad.

«¿Unos caracoles y me cuentas cómo ha ido la tertulia?»

Y sin dejar totalmente de lado la reflexión que le traía, el mensaje de Esperanza se convierte precisamente en eso, un Mensaje de Esperanza:

YA SÓLO FALTAN 371 DÍAS PARA EL DOMINGO DE RAMOS

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