En un día plenamente otoñal, Córdoba ha sufrido los rigores de la lluvia y Hermandad del Socorro se ha visto abocada a suspender su procesión
En plena efervescencia cofrade, con extraordinarias y magnas a la carta como en una plataforma de streaming, las procesiones de carácter anual se esperan como agua de mayo para saciar, de alguna manera, el frenesí de salidas en el que nos vemos envueltos.
Y una de esas procesiones debía celebrarse en Córdoba este domingo. Y no era otra que la de Nuestra Señora del Socorro Coronada. Pero los coletazos de un huracán -como lo leen- convertido en tormenta postropical ha dado al traste con la salida.
En un día plenamente otoñal, Córdoba ha sufrido los rigores de la lluvia y la cofradía del Socorro se ha visto abocada a suspender su procesión, que tendrá que esperar hasta el último domingo de septiembre de 2026, como sucedía antes de la vorágine cofradiera. Nada, por tanto, fuera de lo previsible.
Un domingo triste para una de las pocas salidas que no son extraordinarias en la capital, a diferencia de las jornadas precedentes donde todo lo fuera de lo común ha salido. La excepción manda y, de momento, no le afecta la meteorología.

















