Hace una semana, la venerada imagen cuya devoción conserva la Hermandad del Descendimiento, salía en rosario extraordinario para poner el colofón a la tercera misión diocesana
Los dos últimos domingos de este mes de septiembre han tenido un denominador común, la salida (primero en rosario extraordinario y ahora en procesión) de la Virgen de los Dolores y del Rayo. Y en esta ocasión, desafiando la amenaza de lluvia sobre la ciudad, que ha obligado al Socorro a optar por suspender su salida.
Hace una semana, la venerada imagen cuya devoción conserva la Hermandad del Descendimiento, salía en rosario extraordinario para poner el colofón a la tercera misión diocesana e iba hasta la parroquia de Jesús Divino Obrero.
Siete días después, la Virgen ha regresado a las calles del Campo de la Verdad en procesión triunfal, como primorosos son los sones que le ha ofrendado la Banda del Saucejo, que dirige magistralmente Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros.
Otro de los grandes atractivos de la procesión ha orbitado en torno a la magnífica cuadrilla de costaleros de la Virgen del Rayo. La cual está dirigida por uno de los mejores capataces de la ciudad y de Andalucía, David Arce.
Su estilo definido y su buen hacer han vuelto a proyectarse este domingo en un recorrido que ha discurrido por Paseo Cristo del Descendimiento y continuando por avenida de la Diputación, Virgen del Rayo, Fray Pedro de Córdoba, Adalid, Tenerife, Doña Aldonza y Beato Henares. Desde este punto, el cortejo se dirigirá por Avenida de Cádiz, Burgos, Avenida Fray Albino, Bajada del Puente, Santo Cristo, Virrey Moya, Segunda de Miraflores, Fernández de Córdoba, Plaza de la Iglesia, Avenida Diputación y Paseo Cristo del Descendimiento.
La Virgen de los Dolores y del Rayo ha repetido salida por las calles de Córdoba una semana después con una procesión ejemplar.











































