La Inmaculada de la Delegación de Juventud procesiona desde La Compañía hasta la Catedral
A las puertas del día de la Esperanza y en tiempo de Adviento, el barrio de Levante de Córdoba ha vibrado este sábado con una procesión, que denota el carisma cofrade que está cogiendo la zona oriental de la ciudad.
La protagonista no ha sido otra que la Virgen de Belén, titular de la parroquia a ella consagrada, que ha desfilado por enclaves que ya se van haciendo tradicionales en las cofradías.
Uno de ellos la parroquia de Santa María de Guadalupe, donde la Hermandad de la Soledad ha crecido de forma exponencial, desde su llegada a la sede de Los Franciscanos.
En ese punto, el cortejo de la Virgen de Belén ha realizado una Estación ante el Santísimo y una oración comunitaria. Esto para llegar, más adelante, hasta la sede de la Asociación de Vecinos de Nuestra Señora de Belén, donde vecinos y devotos participarán en el tradicional canto de villancicos en honor a la Virgen.
Asimismo, en el cortejo se ha podido apreciar el apoyo de numerosas cofradías, que han cedido enseres al grupo parroquial (que ya mostraba su profundo agradecimiento) para engrandecer la procesión.
Entre los mismos, la nueva mesa procesional ha ido engalanada con los candelabros arbóreos de Nuestra Señora del Rosario de Montoro, mientras que la candelería procede de la Cofradía de Jesús Nazareno y cuatro faroles de la Hermandad de la Expiración de Córdoba. Mientras que los ciriales y la pértiga que han el cuerpo de acólitos han sido cedidos por la Hermandad del Socorro, los incensarios por la Hermandad de las Angustias y el sobrepelliz del pertiguero por la Hermandad del Amor.
Todo ello en una salida marcada por el cuidado de cada detalle y por una devoción creciente, que se plasmará con el estreno de la marcha Luz de Levante, compuesta por Jaime Martínez Moreno, director de la Banda de Música Villa de Íllora.























































