El paso ha estado dirigido por el equipo de capataces que dirige Enrique Garrido
En un fin de semana marcado por la previa de la Magna que acogerá Córdoba el próximo día 11 de octubre y por la mini magna que se celebraba este sábado con la procesión que concitaba a la Custodia, los Mártires y la Virgen de la Fuensanta; la procesión de la Virgen del Rosario de Electromecánicas ha resultado un soplo de aure fresco.
Un oasis entre tanto acontecimiento con tintes extraordinarios, que ha convertido la agenda cofrade de la capital cordobesa en un frenesí de salidas, que han transformado el final del verano y el comienzo del otoño en la segunda cuaresma de 2025.

Y, en esa vorágine, sin grandes alardes pero a paso firme, la Hermandad de la Conversión ha prganizado, de forma impecable, la procesión con la Virgen del Rosario, que ponía el broche a días donde el culto fue el protagonista.
Así, tras la misa oficiada por el consiliario de la cofradía, Juan Diego Recio, la procesión recorría las calles de la feligresía con la Virgen portada por la cuadrilla que dirige el cuerpo de capataces de Enrique Garrido, con una solvencia fuera de toda duda.

El barrio vibró con su Virgen, como lo hará en apenas seis días cuando el misterio de La Conversión parta de Electromecánicas para participar en la Magna.





