Sevilla

La crónica | Éxtasis de Esperanza por las calles trianeras

La Dolorosa concentró a un mar de personas en el regreso a la Capilla de los Marineros

Era uno de los actos más esperados de las últimos meses y al fin pudo hacerse realidad. La Esperanza de Triana regresó de manera triunfal y gozosa a la calle Pureza tras los cultos en la Real Parroquia de Santa Ana.

La Imagen salía a las 12 del mediodía desde el templo mayor del barrio, siendo recibida por cientos de personas que llenaron de aplausos la conocida plazuela mientras la Banda de María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras) interpretaba en himno nacional.

Fue un traslado corto, de menos de 90 minutos, que sin embargo concentró a un auténtico gentío de Triana y Sevilla que vivieron con emoción y entusiasmo las medidas suaves de la Dolorosa a lo largo del breve itinerario, sin perder señas en la forma de andar como los pasos atrás al son de la marcha.

La Esperanza lucía además exquisitamente ataviada con saya blanca, manto morado reestrenado para los cultos, tocado de encaje, toca de sobremanto y corona de salida.

No han faltado en el traslado las tradicionales petaladas, que han intensificado el colorido del pasito con la infinidad de pétalos que se han repartido desde la corona de la Virgen hasta la mesa de las andas.

Y pasaban las 13:15 horas cuando la Reina del arrabal alcanzaba su casa a los sones de la Salve, cantada por el manantial de hermanos y devotos que seguían el discurrir de la Dolorosa.

Llegaba así a su capilla la Esperanza donde le espera su paso de palio, en el cual será entronizada dentro de pocos días a la espera de una nueva Madrugá.