Miles de cofrades han acompañado a la Virgen en una mañana pletórica.
La Misión de la Esperanza de Triana llega a su recta final con el traslado multitudinario de esta mañana.
La Reina de la Calle Pureza salía poco después de las ocho de la mañana hacia la Catedral, templo donde se celebrarán los cultos misionales.
La dolorosa de la Madrugada, espléndidamente ataviada y enjoyada por Francisco Javier Hernández Lucas, asomaba en su imponente paso de palio por la puerta de la Parroquia de San Jacinto. Lucía el manto conocido como “de los Dragones”, realizado por el taller de los Sobrinos de José Caro con diseño del ceramista José Recio del Rivero. El conjunto se completaba con la reproducción de la saya de Juan Belmonte, bordada en oro.
La cofradía trianera llevó a su titular hasta este templo el pasado miércoles, recuperando una estampa histórica al haber sido su sede canónica durante muchos años en el pasado siglo XX.
El primer destino de la Imagen en la jornada de hoy era la Capilla de la Estrella, punto en el que saludaba a la corporación trianera antes de continuar por la calle San Jacinto, la Plaza del Altozano y el Puente de Isabel II para llegar a Sevilla.
Este recorrido lo haría en tiempo récord, llegando a Reyes Católicos a las diez de la mañana, abriendo de nuevo el tráfico del Paseo Colón y Torneo en el menor tiempo posible.
Una vez que el palio enfilaba la calle Arfe, se ralentizaba el ritmo del paso, el cual iba acompañado musicalmente por la Banda de Música María Santísima de la Victoria (Las Cigarreras), la misma que acompaña a la Esperanza cada Madrugada.
Otro de los momentos más esperados era la llegada a la Capilla del Baratillo, sobre las once de la mañana. Allí se solaparon las marchas, se gritaron vivas a la Virgen de la calle Pureza y se conjugó la emoción con los aplausos.
Una vez superado este clave tan especial para la cofradía trianera, continuaba por Arfe hasta la Puerta del Arenal y García de Vinuesa, muy cerca ya de la Seo Hispalense.












A mitad de esta última calle sonaba la marcha “Esperanza Macarena” de Pedro Morales, un gesto precioso que manifiesta el cariño entre las dos hermandades.
La Banda de Cornetas y Tambores del Santísimo Cristo de las Tres Caídas abría la comitiva desde la salida y a bastante distancia del paso para evitar que se pisaran las composiciones.
El palio de la Virgen de la Esperanza superaba la calle Alemanes y Cardenal Amigo Vallejo, para entrar en la Catedral por la Plaza Virgen de los Reyes pasadas las dos y cuarto del mediodía.
La próxima vez que la Esperanza recorra las calles de Sevilla será el sábado próximo, como broche final de este mes tan especial para la cofradía.
































